
Tras una exitosa temporada en el Centro Cultural Recoleta volvió la obra "Hazañas", pero ahora a El Tinglado.
Marcelo Katz y Marcos Arano dirigen esta puesta en la que un grupo de clowns confrontan al público de manera poética y divertida con el mundo de las hazañas. Desafíos insólitos, tiernos, sorprendentes y disparatados provocan en el espectador carcajadas gloriosas.
Clowns: Alejandro Talarico, Carlos Castro, Cecile Caillon, Claudia Frantz, Pablo Marín, Elsa Agras, Javier Nichela, Lidia Epsztejn, Manuel Gutiérrez Arana, Maria Milagros Fabrizio, Mariano Russo, Marta Esandi, Natalia Imbrosciano.
Músicos: Lautaro Sandoval, Gabriela Goldenberg, Malena Suhcled, Federico Russo, Facundo Sandoval y Marta Esandi.
Funciones en julio: sábados 9, 16, 23 y 30, a las 19.
En vacaciones de invierno: jueves, viernes y sábados, a las 19.
Teatro: El Tinglado. Dirección: Mario Bravo 948. Contacto: 4863-1188 y 3750-2240. teatroeltinglado@hotmail.com. www.teatroeltinglado.com.ar
Entrada: $40.
jueves 7 de julio de 2011
Hazañas
En el mundo de Caro y Juanchi

Llega "En el mundo de Caro y Juanchi" al Teatro N/Artaza
Desde hoy a las 17 y todos los sábados y domingos de julio y de miércoles a domingo durante las vacaciones de invierno, "En el mundo de Caro y Juanchi" llega al nuevo Teatro N/Artaza, en de Avenida Corrientes 1743, para divertir y entretener a toda la familia.
Más en Ambito
Buenos Aires Polo Circo

El Circo como Polo de discusión
En una carta los artistas aseguran que, en la práctica, sólo acceden al programa los alumnos de dos instituciones educativas.
Unos 500 artistas de las artes circenses presentaron una carta en el Ministerio de Cultura porteño en la que manifiestan su “disconformidad” con la aplicación del programa Buenos Aires Polo Circo. En el documento dirigido a Hernán Lombardi, titular de esa cartera, acróbatas, actores y otros profesionales del rubro denuncian que la iniciativa, anclada físicamente en el predio de Garay y Combate de los Pozos, “parece haberse convertido en un espacio de uso privado con financiamiento público”. Según la carta, la aplicación del programa no concreta lo que la resolución que le dio origen hace casi tres años pondera como el reflejo “de las diversas manifestaciones culturales existentes en el ámbito público” y la consecuente integración de los “distintos sectores socioculturales” de la comunidad porteña. Al contrario, “en la práctica, durante todo el año sólo acceden los alumnos de la escuela El Coreto y de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref)”, dice el manuscrito, que además implica que ambas instituciones de aprendizaje están vinculadas con la directora del Polo Circo, Gabriela Ricardes (de la primera, es titular y cofundadora; en la segunda, coordina la aún novedosa carrera Artes del Circo, a través de una alianza entre El Coreto y esa casa de estudios). Ella, por su parte, desmintió las inculpaciones: “El Coreto estuvo programado sólo en el primer Festival Internacional de Circo, en reemplazo de una compañía que no se presentó. Y la Untref y la Universidad Nacional de San Martín (que ofrece una Diplomatura en Artes Circenses en su campus) siempre van a estar programadas porque son las escuelas de formación superior públicas y gratuitas, únicas en la Argentina; el Polo tiene por misión la articulación con ellas”.
Más en Página/12
Pepe Cibrián: Excalibur

En busca de Arturo y sus caballeros
Audiciones para el musical Excalibur
Uno de los recovecos del Camarín de las Musas se viste de sala de ensayo. Desde principios de junio, Pepe Cibrián y Angel Mahler están haciendo allí las audiciones para el nuevo proyecto musical, Excalibur , una versión propia de la leyenda de los caballeros de la mesa redonda, el rey Arturo, Merlín y la legendaria espada en la piedra, que tiene como fecha de estreno el 12 de enero de 2012 y como lugar, el teatro Astral.
Libretos desparramados en el piso. Actores que se prueban los distintos trajes de época. Cibrián camina, mira, lee y es que no es tan fácil elegir a quienes van a ser los protagonistas de su nuevo musical. "La selección la hacemos entre los tres; la parte coreográfica está a cargo de Rubén Cuello; la musical, de Angel Mahler y la actoral, la hago yo", explica entre audición y audición, mientras los actores que fueron a probarse para la obra se van a almorzar y él sigue practicando con las últimas dos chicas que hicieron el papel de Morgana.
Más en La Nación
Naturaleza muerta

Naturaleza muerta
Claudio Mattos presenta una propuesta intimista para pocos espectadores
Desde hace algunos meses, pequeñas salas teatrales independientes se congregaron en lo que denominan Escena (espacios escénicos autónomos) con la idea interesante de formar una asociación civil sin fines de lucro y de ahí defender sus derechos y proponer nuevas leyes para que el teatro independiente tenga cada vez más fuerza. De esta forma, estos reductos proponen un nuevo teatro, más íntimo, para menos espectadores y con la fortaleza de achicar el espacio teatral y el de la platea.
Naturaleza muerta ¸ la nueva propuesta de Claudio Mattos, lleva esta idea al máximo y la sala se traslada a la cocina real de este espacio. Sólo quince espectadores pueden participar y más que nunca su presencia es clave. Estamos ahí, al lado de los actores, a centímetros, podemos ver sus gestos en detalle, escuchar hasta su respiración, sus murmullos. La platea ya no está en las sombras sino que se ilumina al igual que los actores. Nos sentamos a contemplar una escena familiar y no hay nada más íntimo que la cocina de una casa. Entonces, los tres personajes -madre, padre e hija adolescente- se encuentran en ese espacio. Ninguno es feliz con la vida que tiene y los tres quisieran otra, haber nacido en otro lado, sueñan con un viaje como escape de esa realidad que sufren y temen. El pinta mientras envidia a un viejo compañero de la secundaria que está en mejor posición, y añora esos años en los que era popular y el otro, un discriminado. Ella imagina, sueña que su marido sufre de una enfermedad terminal y en el hospital se enamora de un médico. La hija desea irse ¿ser prostituta? Lo que importa es escapar de esa vida.
Más en La Nación
Sala: Espacio Polonia (Fitz Roy 1477, Timbre rojo) / Funciones: Viernes, a las 21 y a las 22
Deportados de Neverland, Historias para ser contadas, Yo quiero ser Laura Ingalls, Desde el alma, Malicia, El más querido, The ojota's travel, y otras
Estrenos
Deportados de Neverland
De Walter Velázquez. Con Alejandro Paker, Gustavo Monje, Diego Recagno, Gonzalo Alfonsín y Luciano Cohen. Martes, a las 20.30, en el Teatro del Abasto, Humahuaca 3549.
Historias para ser contadas
De Osvaldo Dragún. Con Darío Mira, Matías Tisocco, Nadia Tycholis, Rosana Lamanna y Natalia Wursten. Miércoles, a las 20, en Liberarte, Corrientes 1555. $ 40.
Yo quiero ser Laura Ingalls
Unipersonal de Daniel Perisé. Con Carolina Refusta. Jueves, a las 21.30 en el Tradón, Niceto Vega 4802. $ 40.
Desde el alma
Unipersonal con textos de Griselda Gambaro, Daniel Veronese y Lucía Laragione. Con Alejandro Copa. Dirección de Santiago Doria. Sábados, a las 19, en La Mueca, Córdoba 5300. $ 70.
Malicia
De Martín Marcou. Con Puchi Labaronnie, Checha Amorosi, Hernán Muñoa y Hana Fleischmann. Jueves, a las 21, en La Comedia, Rodríguez Peña 1062. $ 60.
El más querido
De Denise Despeyroux. Con Gastón Tajes, Liliana Teruel y Haydee Aristizábal. Domingos, a las 21, en El Extranjero, Valentín Gómez 3378. $ 40.
The ojota's travel
Clown y clásicos del teatro universal. De Edgardo Dib y Omar Jacquier. Jueves, a las 21.30, en Pata de Ganso, Zelaya 3122. $ 40.
El viento en un violín
De Claudio Tolcachir. Con Araceli Dvoskin, Tamara Kiper, Inda Lavalle y Miriam Odorico. Sábados, a las 21 y 23.15; domingos, a las 19 y 21.15, en Timbre 4, México 3554. $ 70.
El lobizón de tras la sierra
De Gilda Bona y Hugo Ramos. Con Celeste Campos, Pablo Bocanera y Damián Andrés. Viernes, a las 21, en el Payró, San Martín 766. $ 40.
El organito
De Armando y Enrique Santos Discépolo. Dirección de Eduardo Nicolau. Con Eduardo Lazaro, Cristian Sacchi, Matías Navarro y Ana María Giannone. Domingos, a las 21, en Liberarte, Corrientes 1555.
Chat
Comedia gay de Juan Pablo Galimberti. Con Lucas Bianchini, Luciano Crispi, Marcela Dulcich y Guillermo Flores. Viernes, a las 23, en Espacio Polonia, Fitz Roy 1477. Desde $ 25.
Lamérica
Unipersonal de Giampaolo Samá. Dirección de Lorena Barutta. Domingos, a las 20, en Espacio Polonia, Fitz Roy 1477. $ 40.
Todos contra la pared
Dirección de Rubén Fernández Silva. Con Analía Gracia, Guillermo Demousselle, Eleonora Schajnovich, Claudio De Seta, Germán Russo y Javier Grasso. Viernes, a las 23, en el Taller del Angel, Mario Bravo 1239. $ 40.
Basada en hechos reales
De Gastón Palermo. Dirección de Miguel Israilevich. Sábados, a las 23, en El Elefante, Soler 3964. $ 30.
Todo a la basura
De Los Macocos, inspirada en El inmortal, de Martha Gavensky. Dirección de Ricardo Talento. Jueves y viernes, a las 20; sábados y domingos, a las 18.30, en el Teatro de la Ribera, Pedro de Mendoza 1821. Desde $ 20.
Taxi 1, original
De Ray Cooney. Con Diego Pérez, Marcelo De Bellis y Alejandro Fiore. Jueves y viernes, a las 21.45; sábados, a las 23; y domingos, a las 21, en el Tabarís, Corrientes 831.
Prisionera en oncativo
De Alejandra Donnes. Con Pilar Seijo y dirección de Mariana Cabot. Viernes, a las 21, en La Sodería, Vidal 2549. $ 50.
QV4, TV
Con Agustín Pérez Albert, Gustavo Parrado y Daniel Saldaño. Dirección de Marcos "Bicho" Gómez. Viernes y sábados, a las 21.45; y domingos, a las 20, en el Margarita Xirgu, Chacabuco 875. $ 80.
Fuente: La Nación
Celia Juárez, Complejo Teatral de Buenos Aires, "Teatro, misterios de un oficio poético", Biblos, y "Pedime lo que quieras, humor gauchito"
MURIO A LOS 93 AÑOS
Adiós a Celia Juárez
Con el fallecimiento de Celia Juárez, ocurrido a los 93 años, la radio perdió una de las voces más tradicionales de las décadas del 40 y del 50, cuando ella, acompañada por los más importantes galanes del momento, componía en las principales emisoras porteñas los más disímiles personajes. De suave decir y particular voz, intervino en todavía recordados programas radiales, entre ellos Los Pérez García , y protagonizó innumerables radionovelas que, en su momento, la tuvieron como una de las preferidas del público. Su figura transitó también por algunos espacios televisivos y participó, entre otros, de los elencos de los films Los días que me diste, Con alma de tango, Mar de amores y, en 2000, tuvo una participación especial en Nueve reinas . Estuvo casada con el actor Roberto Lopresti y su hija es la actriz Gloria Lopresti. Sus restos recibieron sepultura en el panteón de la Asociación Argentina de Actores, en la Chacarita.
CONVOCATORIA
Pasantías para ocho directores
El Complejo Teatral de Buenos Aires dio inicio a la convocatoria para participar de su programa anual de pasantías, destinado a ocho directores jóvenes de todo el país y con el que investigarán las distintas instancias de trabajo que implica el sistema de producción del complejo y cómo emplear sus salas como espacios para futuros proyectos. Informes en Corrientes 1530 o al 4374-1385.
PUBLICACIONES
Misterios de un oficio poético
Mañana, a las 19, se presentará en el C. C. de la Cooperación (Corrientes 1543), Teatro, misterios de un oficio poético, un libro de la compañía teatral Periplo, grupo que dirige Diego Cazabat. Se trata de una publicación con reflexiones teóricas y claves sobre el oficio, técnica del actor y del director, enfoques artísticos y pedagógicos, crónicas y entrevistas.
POLO CIRCO
Biblos, sobre lectores y libros
Pasado mañana, a las 19.30, Polo Circo presentará Biblos, un espectáculo que a través de las técnicas de circo recorre los universos de la escritura y la lectura. Con música original de Poly Pérez y coreografía de Juan Cruz Berecaechea. En Garay y Combate de los Pozos. Desde 10 pesos.
STAND UP
Humor gauchito en The Cavern
Pasado mañana, a las 19.45, se presentará en The Cavern (Corrientes 1660) Pedime lo que quieras, humor gauchito, espectáculo de stand up con dirección y actuación de Agustina Petrella, junto a Elena Schroh, Mariano Miquelarena y Vicente de Gemmis. $ 30.
Fuente: La Nación
miércoles 6 de julio de 2011
Aníbal Pachano: Smail

“Quiero entrar a mi vejez divertido”
Autodefinido como “el gran caracúlico”, el coreógrafo presenta Smail. Apuesta por pasarla bien y por cosechar afecto, pero no puede evitar seguir disparando munición gruesa contra Alfano.
Cuando tenía 17 años, Aníbal Pachano estuvo a punto de ganar un concurso de baile en Alta tensión, el programa que conducía Fernando Bravo allá por los ’70. Lejos de incentivarlo a seguir andando el camino del baile, esa experiencia en la que quedó eliminado, lo frustró. “Cuando conocí a Ana Sanz, me casé y empecé a experimentar nuevamente en la danza, volví a agarrarle el gustito”, dice respecto de esa situación que lo entristeció y lo llevó a estudiar arquitectura, hasta que recibió su título en la Universidad de Buenos Aires en 1980.
“Hay varios puntos de inflexión en mi vida”, asegura, mientras marca como uno de los hechos más importantes de su carrera, el romance que tuvo con la madre su única hija. A los 28 años se enamoró de Ana Sanz, una bailarina que conoció cuando fue a ver un musical. Gracias a ese encuentro, Pachano empezó a estudiar danza jazz en el mismo estudio que ella y 15 días más tarde se fueron a vivir juntos.
Después del éxito arrollador que cosechó en 2010 con Pour la Gallery e impulsado por su mediática aparición en Bailando por un Sueño, vuelve a demostrar el glamour de sus producciones en la Calle Corrientes con una fórmula ya probada: él y su hija Sofía como protagonistas del show.
–¿A qué apuntan con Smail?
–A continuar un éxito. Nosotros jamás bajamos el nivel. Este es uno de los shows con más vestuario y escenografía de la calle Corrientes. Tenemos mucho tiempo de ensayo y, en el medio, un cambio de producción que nos vino a favor. Tiene que ver con que vivimos en un tiempo en el que nos cuesta mucho reír y sobre todo a mí, que soy el gran caracúlico.
Más en Tiempo Argentino
“Sonreír, lo que a todos nos hace falta”
Una Monzona de ley
Te quiero, sos perfecto, cambiá y Te amo porque (I Love You Because)
COSAS DEL AMOR
Directo del off Broadway
El 6 de octubre de 2004 se estrenó en el Maipo un hábil musical llamado Te quiero, sos perfecto, cambiá , de Jimmy Roberts y Joe Di Pietro. En el off Broadway tuvo una larga vida, que comenzó en 1996 y terminó en 2008. Los autores idearon una cadena de viñetas en las que cuentan todo lo que sucede en una pareja desde el noviazgo hasta la adultez. De aquella versión, que dirigió Ricky Pashkus y que protagonizaron Rodolfo Valss, Marcelo Trepat, Karina K y Natalia Lobo (también pasaron por el elenco Lucila Gandolfo, Laura Silva y Marcela Paoli). El mismo Pashkus, aunque ahora con producción de Javier Faroni, regresa con esta obra, que se estrenará el 18 de agosto, en el Multiteatro, cuando baje de cartel Cuando Harry conoció a Sally , para emprender su gira nacional. Del elenco original quedaron las chicas: Karina K y Natalia Lobo. Pero ahora estarán acompañadas por Guillermo Fernández y Diego Ramos.
Pero también en agosto llegará otra producción llegada desde el circuito no comercial de Nueva York y que habla de las relaciones de pareja. Se llama Te amo porque ( I Love You Because ), inspirada muy libremente en la novela Orgullo y prejuicio , de Jane Austen, con letras de Ryan Cunningham y música de Joshua Salzman. Los que conocen bien ese libro (también derivado en varias versiones televisivas y cinematográficas) encontrarán múltiples guiños y cruces a través de las situaciones y personajes. Claro que está ambientada en la actualidad, con personajes desopilantes. Esta última palabra es la clave que necesitaba Omar Kühn (director de actores de Avenida Q ) para armar esta puesta que se estrenará el 5 de agosto, en El Cubo. El elenco está integrado por muy buenos exponentes del género musical: Andrés Bagg ( Rent, Wojtyla ), Carlos Pérez Banega ( Chicago ), Silvana Tomé (Chow Fan, en Avenida Q ), Manuel Victoria (Gary Coleman, en Avenida Q ), María Buttini y María Hernández (El 3340, con humos de varieté ).
Fuente: La Nación
Smail
Smail
Vaivenes de un espectáculo al que le faltan horas de ensayo, pero que echa mano al humor para apuntar a un buen futuro
Básicamente le falta una semana de ensayo. El apuro por llegar a la fecha de estreno -el viernes pasado- se nota en casi todos los cuadros que conforman este music hall en el que Aníbal Pachano plantea un recorrido por los 30 años de su carrera. Entradas a destiempo, coreografías no del todo aprendidas, luces tardías... Nada que con más horas de trabajo no se pueda subsanar. El tema sería plantear por qué el público de las primeras funciones debe aceptar con mansedumbre esta situación cuando se supone que un espectáculo llega a su estreno terminado. De hecho, el propio Pachano, en su monólogo final, es quien hace relación a esto, como si se tratase de una broma o de una travesura.
Así las cosas, lo que esta cronista pudo apreciar el viernes fue una suerte de ensayo previo que bien deja vislumbrar lo que va a llegar a ser: un nutridísimo número de cuadros musicales que en su mayoría apunta, afortunadamente, al humor. Cuando esto sucede, cuando ninguno de los que está en escena se toma demasiado en serio ese rol que interpreta es cuando mejor es recibido por el público. Hay momentos clave que parecieran apuntar casi "a reírnos de nosotros mismos", y allí lo teatral se conforma en su mejor nivel y rebota fielmente en la platea. Por ahí anda la propuesta de "En la playa" y "Tico, tiburón, delfín y mojarrita" y "Las valerias", lejos el mejor cuadro, en el que cinco falsas Valerias Lynch se disputan el liderazgo. Divertido, original y con muy buenas voces.
Más en La Nación
Radioteatro para aplaudir
FM
En Argentores
El Consejo Profesional de Radio de la Sociedad General de Autores de la Argentina, Argentores, inicia la 7a. temporada del ciclo "Radioteatro para aplaudir", con obras seleccionadas en el 7° Concurso de Humor. Hoy miércoles, a las 19.30, en Pacheco de Melo 1820, con entrada libre, se presentará la primera de esas obras, Un tipo peligroso , de Fernando I. Villafañe. Con dirección de Julio Baccaro y personajes a cargo de Beatriz Taibo, Beatriz Día Quiroga, Karina Pittari y otros. Relatos de Oscar Maya, sonido de Patricio López Tabares y la coordinación general de María Elena Armentano.
Más en La Nación
Alberto Ajaka

Alberto Ajaka: una carrera a fuego fuerte
Es el personaje que representa a la clase media en “Ala de criados”, de Mauricio Kartún. Actúa, escribe, dirige y tiene su propio teatro, la Sala Escalada, en Villa Crespo.
En términos de aprendizaje , estamos acostumbrados a algo lineal, académico. Me parece que los aprendizajes ocurren más en el sentido de una herida: algo que va supurando y de golpe te cae un dato fundamental. Empecé a hacer teatro de grande a los 28, y a los 31 estaba desesperado por actuar: debuté en una obra que también dirigí, Michigan .
Estudié filosofía , diseño, económicas. El comercio me gustó mucho, vengo de una familia árabe, pero en algún momento reventé como un sapo, hice muchos descalabros y me largué a actuar. Fue increíble ese descubrimiento. Pero ojo: hasta hace seis meses trabajé en una imprenta familiar. Y me iba muy bien.
Me puedo definir como alguien que está interesado en el fenómeno total del teatro. En ese sentido, escribir y dirigir, ayudan. Escribir te da información sobre los procedimientos y eso a la vez te da otra mirada sobre la lectura. Escribo sólo para producir teatro, pero escribir es un tema. Pasa lo mismo con la dirección: te obliga a observar de otra manera algunas cosas sobre los conceptos de la interpretación.
Más en Clarín
martes 5 de julio de 2011
Paco Zarzoso: Hilvanando cielos y El hipnotizador

“La gran materia prima que tiene el teatro es el dolor”
El teatrista valenciano montó dos piezas, Hilvanando cielos y El hipnotizador, donde desarrolló –fundamentalmente en la primera de ellas– el concepto de “teatro ebrio”. “Lo importante es saber cómo expresar ese dolor, cómo transformarlo en belleza”, señala.
El proverbio latino in vino veritas in aqua sanitas –que tiene un equivalente en griego– inspiró al actor, dramaturgo y director valenciano Paco Zarzoso, un tipo de teatro que acuñó “ebrio”. La historia teatral le daba ejemplos: personajes desmesurados y capaces de concentrar en sí mismos mentiras y verdades por hallarse ebrios de poder o de amor, de locura o de odio. De ese teatro nació Hilvanando cielos, una pieza que se viene ofreciendo en la Sala Cunill Cabanellas, creada por encargo de Alberto Ligaluppi (de la dirección artística del CTBA) para el Proyecto Dramaturgos-Directores, del que participan autores extranjeros, directores de sus propias obras. Un ciclo que incluirá trabajos de Guillermo Calderón, de Chile; Cibele Forjaz, de Brasil, y Fabio Rubiano, de Colombia. Esta no es la única obra en cartelera de Zarzoso, quien presenta El hipnotizador, en el Teatro SHA, donde la música y la iluminación juegan un importante papel. Este espectáculo fue estrenado en octubre de 2010, en el cine teatro Rivadavia, de Unquillo, con el mismo intérprete que ahora se presenta en el SHA: el actor, cantante, músico y artista plástico cordobés Marcelo Vázquez. Se trata de una coproducción de la Fundación Pluja (Argentina) y la Companyia Hongaresa de Teatre, fundada por Zarzoso en 1994, junto a Lluisa Cunïllé, autora, Premio Nacional de Literatura Dramática 2010, en España; y Lola López, autora, actriz y codirectora de El hipnotizador.
Autor de más de 20 obras, algunas en colaboración con Cunïllé y López; de un guión para cine y una pieza de teatro de marionetas para adultos, Zarzoso trajo en 2008 otra pieza suya, la premiada Umbral, a ElKafka, donde actuó junto Lola López. Esta misma obra se había visto a finales de 2000, interpretada por Beatriz Spelzini y Ricardo Merkin, dirigidos por Fernando Piernas, en el Teatro del Sur y el Payró.
Hilvanando... se desarrolla en una casa aislada en el campo, descuidada, como su jardín, y en medio de un paisaje lila de jacarandaes. Allí, cinco personajes reaccionan de modo visceral ante la anunciada amenaza de la caída de un meteorito y la consecuente catástrofe. En diálogo con Página/12, Zarzoso aclara que el concepto de “teatro ebrio” domina en la obra, pero admite que algunos elementos de esa búsqueda se encuentran en El hipnotizador, creación muy anterior. “Es un concepto que desarrollé en un taller de escritura sobre personajes que considero ebrios, como el rey Lear, de William Shakespeare; personajes ebrios de poder, vino, venganza, sexo, amor... Esa ebriedad permite potenciar la escena, pasar de una emoción a otra con más rapidez, como le ocurre a Brick, en La gata sobre el tejado de zinc caliente, de Tennessee Williams; y al Woyzeck de Georg Büchner.”
–¿El propósito es ubicar al personaje en un estado que perturbe y fuerce a una acción incontrolada?
–Cuando en una obra se halla sólo conciencia, el resultado es demasiado racional. La idea es generar situaciones conscientes e inconscientes.
Más en Página/12
Detalles de las puestas
Aníbal Pachano y Sofía Pachano: Smail

Aníbal y Sofía Pachano: brillos de una empresa familiar
Entrevista. Padre e hija hablan de “Smail” Cuentan cómo es trabajar juntos, debaten sobre la intimidad en televisión y las exigencias de un medio que tiene sus presiones.
Todo indica que Aníbal Pachano intenta controlar lo que tiene alrededor durante el ensayo final de Smail , en el Astral. Desde un trapo de piso para limpiar el escenario hasta los últimos retoques en el diseño y decoración de su camarín. Allí, el creador de los Botton Tap y actual jurado del Bailando 2011 de ShowMatch , con un recorrido de más de 25 años de carrera, se encuentra con el primer regalo que tiene por el debut de su obra: un reloj de Falabella que le envió Ana Sans, su ex esposa y madre de Sofía. Es la tercera vez que su hija lo acompaña arriba del escenario. Y la relación entre los tres todavía es vertebral frente a cada creación.
Pachano cuenta que conceptualmente en Smail trata “de encontrar la sonrisa, porque tengo la fama de caracúlico y quiero darme el permiso de sonreír un poco”. El reflejo y motivo de este eje temático, continúa, fue el institucional Pachano está chocho en el HD que grabó para El Trece, donde se lo veía manipular una sartén en llamas mientras reía en slow motion. “Me pareció que ahí tiré por primera vez una sonrisa más pública y divertida. Pasé una etapa triste porque entré a la televisión con mucha alegría y recibí un trompazo por el que tuve que rearmarme. Y acá estoy, con más fuerza que si estuviera subido a dos obeliscos”, desafía.
Sofía Pachano escucha lo que dice su padre, casi acurrucada en uno de los asientos del Astral. Por momentos, lo contradecirá y por otros verá como Aníbal defiende, una y otra vez, el espacio que ella ganó en la empresa familiar. Sofía tiene recuerdos desde muy chica en el espectáculo: a los cinco años recibía al público en Botton Club vestida de Merlina. “A los ocho, estaba haciendo temporada en Punta del Este y Mar del Plata –explica-. Cuando terminé la secundaria me propusieron hacer Dominó , y lo hice en paralelo con el CBC de la facultad. Desde ahí no paré”.
¿Qué tiene a favor y qué en contra tener un vínculo padre-hija al compartir la profesión? Sofía: En contra: ser la hija del jefe; a favor: estar agradecida de mostrar mi trabajo. A veces son más las contras.
Aníbal: A mí me preocupa poco lo que piensan mis compañeros de trabajo. Siempre lo hice igual siendo arquitecto, cadete o artista. Para mí, fue un orgullo trabajar con su mamá, Ana Sans. A ella la conocí siendo espectador de un trabajo importante suyo como primera bailarina y vestuarista del circo de Alberto Agüero. Fue en el teatro Coliseo, en el ‘83. A la semana la conozco a Ana, salimos a los 15 días, al mes estábamos viviendo juntos y al año nos casamos y armamos la compañía Botton Tap. Sin darnos cuenta armamos una empresa impresionante de la cual surgió todo este trabajo. Por eso a mí no me preocupa lo que dicen mis colegas si yo trabajo con mi ex mujer, mi hermana, mi primo o mi hija.
Más en Clarín
Alta exposición
El arte de la elegancia
Smail

Colores de un show
Crítica. “Smail”. Aníbal Pachano dispara sus dardos, y Sofía se luce junto a los cantantes.
A mediados del siglo XIX, el Londres victoriano conoció una forma teatral liviana y popular, denominada music hall, que mezclaba canciones, pasos de baile y rutinas de comedia en dosis parejas. Esa mixtura tuvo una impronta tan efectiva y trascendente que su lenguaje se trasladó rápidamente al cine y sobrevive hasta nuestros días en los escenarios de todo el mundo.
La nueva creación de Aníbal Pachano, Smail (en realidad, se trata de la pronunciación fonética del término inglés smile , que significa sonreír) y su estructura de cuadros que recorren fragmentos de anteriores espectáculos del ahora mediático artista como Dominó , Tangou , Smoke y Varieté para María Elena más algunos nuevos, puede catalogarse en aquella antigua vertiente. Otra vez, la alternancia entre lo sobrecargado del vestuario con la energía e imaginación de las coreografías, pero sin ningún hilo argumental, captura fieles seguidores dispuestos a disfrutar ante el derroche de colorido, el ecléctico popurrí y su ya habitual monólogo final.
Más en Clarín
José María Paolantonio: Pablo y Olinda

Un matrimonio equivocado
Ficción alrededor de las vidas de Pablo Podestá y Olinda Bozán
Dos actores emblemáticos de la escena nacional, y un período fundacional del arte dramático argentino conforman el núcleo de Pablo y Olinda, pieza escrita y dirigida por José María Paolantonio, que se acaba de estrenar en Andamio 90. En esta obra, según su autor y puestista, se recrean desde la ficción, situaciones vividas por dos figuras del teatro y el cine nacional: el actor dramático Pablo Podestá y la comediante Olinda Bozán. Todo, enmarcado en un momento fundamental de nuestra cultura, cuando el circo criollo deviene expresión dramática, según señala Paolantonio, quien convocó para la recreación de sus personajes a Miguel Avila, Tatiana Santana, Mariano Fernández, Eugenio Erretegui y Mariano Falcón.
Paolantonio sitúa la historia en Zárate, adonde Pablo Podestá llega con su propia compañía (después de separarse de sus hermanos). Allí se produce el encuentro de este hombre que ya pasó los 45 años, con Olinda Bozán, una precoz equilibrista de circo, de 15 años de edad, según describe Paolantonio en la presentación de la obra, que se ve los viernes, a las 20.30, y sábados, a las 22.30 (en Paraná 662 1° piso).
Más en La Nación
lunes 4 de julio de 2011
Juguemos todos a jugar

Como sucede siempre en esta época del año, continúan sumándose espectáculos infantiles a la cartelera porteña. Acaba de estrenarse “Juguemos todos a jugar”, de Marcia Rago, con música de Ignacio Gómez.
En un desván en desuso, se reúnen cinco amigos de la infancia para recordar viejos tiempos. Un corte de luz inesperado revive aquellos juegos de la niñez donde sólo hacía falta dejar volar la imaginación.
Unas cuantas cajas, linternas, escaleras y escobas viejas se transforman en cuevas, tiendas y hasta en un teatro de títeres. La magia y la oscuridad se dan la mano para que aparezca un sinfín de sombras animadas. Y si hay algo que enriquece aquella tarde del reencuentro es poder encontrarse con uno mismo y descubrir que, junto al otro, todo puede suceder.
Magia, misterio y amor se conjugan en este musical pensado para niños, con las actuaciones de Ignacio Andrés, Julia García, Rodrigo Grispo, Nadia Jutorán y Agostina Maldino.
Las funciones son los domingos, a las 17, y los sábados de vacaciones de invierno en el mismo horario, en Mediterránea Café-Teatro, ubicado en Tucumán 3378, C.A.B.A.. Localidades: $30 (cada dos niños, un adulto pasa gratis). Reservas al 4863-7156.
Importante: el próximo domingo 10 de julio no habrá función por las elecciones porteñas.
8 Mujeres

Un relato simple y recursos estereotipados
A pesar del talento de Hilda Bernard, María Leal, Norma Pons, Emilia Mazer, Cecilia Dopazo, Silvia Pérez, Mónica Villa y Violeta Urtizberea, esta obra con dirección de José María Muscari no profundiza un retrato liviano.
La obra 8 Mujeres se popularizó cuando François Ozon la llevó al cine en 2002, con las actuaciones de Catherine Deneuve e Isabelle Huppert, pero la pieza es originalmente una obra de teatro escrita por Robert Thomas en 1961. Con una trama policial en la que una familia encerrada en una mansión debe descubrir quién mató al hombre de la casa, la puesta plantea, desde el humor, las miserias y secretos de la aristocracia.
Así, la versión teatral de esta obra se presenta en el teatro Tabarís con la dirección de José María Muscari, un artista que ganó un lugar en la escena independiente por sus rupturas con el realismo, por las intervenciones constantes con el espectador, por su lenguaje contemporáneo y urbano y por su humor ágil. Sin embargo, pocas de estas innovaciones, que se volvieron el sello de su estética, se ven en su versión de 8 Mujeres. Es probable que la obra haya significado un desafío para el director, porque decidió respetar el género realista del espectáculo, con las reglas de verosímil de género y alguna pequeña ruptura.
Más en Tiempo Argentino
Judith Buchalter: Elena
“El desafío de esta obra era muy grande”
Judith Buchalter, actriz.
–¿Cómo te llegó la propuesta de trabajar en Elena?
–Hace mucho que conozco al autor, Manuel Lotersztein. Me pasó la obra para que la leyera y me pareció extremadamente difícil para materializar. El desafío era muy grande.
–El texto trata de mujeres rebeldes ¿Quiénes fueron o son tus modelos de rebeldía?
–Las mujeres de nuestra historia que participaron en la lucha por la independencia y que estuvieron bastante ocultas en los manuales escolares. También Alfonsina Storni, científicas y políticas que nos han abierto un camino para desarrollar sin tapujos nuestra vocaciones.
Más en Tiempo Argentino
Los Cazurros, Pablo Herrero y Ernesto Sánchez: Invasión

El teatro como escenario de juegos
Pablo Herrero y Ernesto Sánchez llevan veinte años divirtiendo a padres e hijos. Y divirtiéndose ellos mismos. En su nueva obra deben salvar a la Tierra de una invasión extraterrestre. “La clave es acordarte de cuando eras chico”, coinciden.
Pablo Herrero y Ernesto Sánchez se sorprenden al ver entrar al fotógrafo. “Si sabía que era con foto, me afeitaba”, bromean. “A veces hay cosas que se nos escapan”, señala Herrero, y confiesa que si se hubiera dado cuenta a tiempo, habría pedido photoshop para el afiche de Invasión, la nueva obra de Los Cazurros. “Tengo un pliegue en el cuello que parece una tela”, se lamenta junto a Página/12. Pero mucho no se preocupan: se divierten cada vez que hacen algo juntos, como en este nuevo espectáculo en el que deben salvar a la Tierra de un ataque extraterrestre. ¿Cómo lo logran? Jugando. “El que conoce a Los Cazurros se va a dar una panzada. El concepto de transformar el teatro en un espacio de juego está más visible, y están el gag, el chiste intelectual, el verbal, escenas físicas, hay comedia”, se entusiasman sobre lo que ofrece la obra, que puede verse los fines de semana a las 15 y 17 en el Teatro La Comedia (Rodríguez Peña 1062). En vacaciones de invierno Los Cazurros se presentarán todos los días.
En esta aventura deben viajar al planeta del Más Allá para detener una invasión extraterrestre que es anunciada en el noticiero Notimiento. Con una puesta en escena minimalista, que reconstruyen cada vez, deben viajar a través del espacio para enfrentar a esos alienígenas que planean dominar la Tierra, con ayuda de algunas participaciones especiales que les dan pistas y trucos para triunfar en la batalla. Para ello, recurren a objetos cotidianos como baldes, secadores de pelo, muñecas y guitarras de Guitar Hero, pero también a una gran pantalla con la que dialogan en vivo. “Nuestra propuesta es un espacio de juego, un espacio para la imaginación, y es un momento teatral también”, explica Sánchez. “Seguir jugando con la tecnología pero también con lo vivo que tiene el teatro. Es algo que este espectáculo tiene, y mucho”, asegura, y Herrero cree que esa puesta en escena es “un aliado del juego. El chico se va a ir con ganas de jugar a lo que vio”, dice.
–Siempre hicieron una apuesta fuerte por lo lúdico, por estimular la imaginación para el juego.
Pablo Herrero: –No es un espectáculo en contra de nada, sino que se trata de preguntarnos qué somos Los Cazurros, cuál es nuestro lugar en la propuesta teatral infantil. Por ahí nuestro lugar es éste, somos generadores de juego, incorporando al espectador que nos está viendo.
Ernesto Sánchez: –Nuestras aventuras siempre empiezan como un juego de estos dos amigos que están juntos. Jugamos a que siempre hay aventura, y siempre hay héroes, pero nuestro héroe es el que tiene ganas de divertirse. Y su “poder” es poder elegir, porque el poder de elección es lo que te da libertad. Y en este mundo de tecnología, de vorágine, el chico también está inmerso en lo que vivimos todos y no sé hasta qué punto ellos deciden a qué quieren jugar. Es una pregunta para la que no tengo respuesta. Siguen esa vorágine como uno. Entonces hay que parar la pelota, hacer una pausa y decir que también podés elegir a qué jugar. Podés usar la compu, podés ver tele, pero también podés inventar tu propio juego.
Más en Página/12
En la pantalla chica
Malena Solda
Malena Solda: "Espero no tener nunca la necesidad de recurrir a ShowMatch"
La actriz del film Juntos para siempre habló con lanacion.com sobre su carrera y su alejamiento de la pantalla chica
"Uno se vuelve más sensato después de estar un tiempo afuera, de ver las cosas desde la distancia", generaliza la actriz Malena Solda. Pero en realidad se refiere a un caso puntual: el viaje que realizó en 2005 a Inglaterra, donde se abocó por completo al posgrado en teatro clásico, organizado por la Academia de Música y Arte Dramático de Londres (Lamda, según su sigla en inglés). "Estar un año afuera me ayudó a definirme más como persona y como actriz. Tengo más claro quién soy, qué quiero, hacia dónde voy", asegura a lanacion.com, y lo ratifica durante toda la entrevista, con sus definiciones sobre su pasado, su presente y su futuro laboral.
Con esa seguridad que adjudica a su búsqueda personal en Londres, la actriz delinea cada decisión en su carrera, que comenzó a sus 16 años en la exitosa serie para adolescentes Montaña rusa, siete años después de arrancar con sus clases de teatro con Hugo Midón. Desde que volvió de la capital británica, no se la vio en el prime time, y el papel más extenso que tuvo en ficción fue una participación en la novela Don Juan y su bella dama, junto a Joaquín Furriel, quien años antes había sido su galán en Jesús, el heredero.
Más en La Nación
Martín Bossi

Martín Bossi: “Leonardo Favio me hizo descubrir el cine”
El actor empezó a hacer imitaciones copiando a los personajes de “Nazareno Cruz y el lobo”. Cuenta que le tomó el gusto a la lectura gracias a “Cien años de soledad”, y elogia a Alberto Olmedo, Sandro y Fito Páez.
A esta altura, después de casi dos temporadas completas haciendo M, el impostor, para Martín Bossi la platea del Broadway es un lugar más que familiar que, admite, le va quedando algo chico a sus ambiciones. “Esto es un micro de lo que quiero”, señala. Lo que quiere: “Un espectáculo con 20 músicos, con mucha magia, donde todo se transforme. Si imito a Los Rolling Stones, quiero que los Rolling estén ahí. Es algo que tengo en la cabeza, como alguna vez tuve esto. ” Y esto no es más que el resultado de una estrategia que puso en marcha hace unos cuantos años con Diego Tarditti, su amigo de toda la vida. “Arrancamos haciendo esto con un pianito, en fiestas, para levantar minas, y ahora no lo cambio por nada. Es lo que me apasiona. Es mi proyecto”, confiesa, antes de largarse a contar cuáles son sus favoritos.
Más en Clarín
Random

Canción animal
Mientras estrenaba Corazón idiota, con Carla Peterson, Griselda Siciliani y toda la pompa mediática, Carlos Casella también presentó un espectáculo de danza contemporánea que la gripe A y la pompa mediática sobre la otra obra eclipsaron. Ahora, el ex Descueve vuelve a estrenar Random, en la que despliega su peculiar lenguaje de la danza.
Mientras en 2009 craneaba y ensayaba Random, la obra de danza contemporánea que creó para el Centro de Experimentación del Teatro Argentino y que se presenta hasta fin de julio, Carlos Casella se ocupaba de otro desafío: un espectáculo de danza, teatro y música para el complejo La Plaza que tenía como protagonistas a dos heroínas bien mainstream como Carla Peterson y Griselda Siciliani y toda la pompa mediática puesta a su servicio. Corazón idiota hablaba de amor y despechos de mujeres con los ingredientes del humor, el cuero y el empacho de la noche. Mientras Random, la obra que ensayaba por las mañanas, en cambio, es una propuesta centrada en la danza, más bien despojada y subterránea: una especie de contracara apaciguada del griterío. Finalmente, el estreno de la obra debió posponerse en ese momento por el brote de la gripe A, por lo que siguió su recorrido silencioso hasta emerger un año después; mientras, las chicas de fucsia recorrieron la tevé y decoraron la calle Corrientes.
Más en Radar
Random se presenta los jueves de junio y julio a las 21 en el Centro Cultural de la Cooperación, Corrientes 1543.
El viento en un violín y Los Invertidos
El viento en un violín
Una obra sobre la relación entre madres e hijos. La cuestión es abordada desde diferentes situaciones y a través de la historia de seis personajes: dos mujeres que se aman y buscan un hijo, una madre que desea asegurarle la felicidad al suyo, hijos que no encuentran su lugar en el mundo. La narración se centra en torno de la lucha entre el amor y el derecho, las diferencias sociales y las distancias que generan. Luego de La omisión de la familia Coleman y Tercer cuerpo, se estrena El viento en un violín, la tercera obra de Claudio Tolcachir. Fue estrenada en París y se presentó en festivales de España y Chile. Cuenta con las interpretaciones de Araceli Dvoskin, Tamara Kiper, Inda Lavalle, Miriam Odorico, Lautaro Perotti y Gonzalo Ruiz.
A partir del 9 de julio, sábados a las 21 y 23.15, domingos a las 19 y 21.15, en Timbre 4, México 3554. Entrada: $70.
Los Invertidos
Estrenada, y también prohibida, a principios de 1900, la obra narra la historia de un prestigioso médico que mantiene una relación homosexual oculta con un amigo de la infancia. Todo terminará en tragedia cuando la esposa del médico descubra la verdad. Los Invertidos es una creación de José González Castillo y fue la primera puesta en incorporar la temática homosexual en los escenarios porteños. Generó diferentes discusiones que terminaron con su prohibición por parte de las autoridades municipales de ese entonces. En 1990 aparece una segunda puesta, tan recordada como también controvertida, realizada por el gran Alberto Ure.
En este caso, se presenta la adaptación de Pablo Silva y Mariano Dossena.
Todos los sábados, a las 23, en El Extranjero, Valentín GomEz 3378. Entrada: $50.
Más en Radar
domingo 3 de julio de 2011
Hilvanando cielos
Hilvanando cielos
Impecables actuaciones, entre la devastación y el silencio
"Cordelia mía... qué fin del mundo más torpe nos ha tocado vivir..., qué fin del mundo", le dice hacia el final de la obra el Abuelo a su nieta, a quien ve como Rey Lear a su hija dilecta. Precisamente es ese momento en el que el español Paco Zarzoso instala su Hilvanando cielos . Es ese impensado momento el que vive una familia que se abroqueló en su casa de campo para esperar el apocalipsis. Un abuelo, un padre, una madre, una hija y una vecina narran el final desencantado de sus propias historias. Ya nada importa, o importa de otro modo.
Será por eso que Zarzoso concibió -junto al escenógrafo Gabriel Caputo y la iluminadora Leandra Rodríguez- un espacio tan bucólico, en el que parecería no pasar el tiempo, en el que la luz, los sonidos, los aromas (imaginables) hablan de una quietud anestésica. Algo de Chejov hay en el aire, en la espera de estos personajes que parecerían, sin embargo, esperar algo más que el final. De contraposiciones está armada esta trama en la que se enfrenta lo civilizado y lo bárbaro, lo clásico y lo contemporáneo, la vida y la muerte, la risa y el llanto.
Más en La Nación
Sala: Cunill Cabanellas, del Teatro San Martín.
Fugu
Fugu
Cuatro amigos homosexuales se reúnen en la casa de la madre de uno de ellos. La consigna parece ser una, despedir al que se va al exterior. Pero van apareciendo más: anunciar el compromiso de dos de ellos; brindar porque otro está decidiendo anunciarle a su pequeño hijo que está en pareja con un hombre; conocer el resultado de un examen de VIH del cuarto o intentar entender la verdadera situación de esa madre que impone a su hijo darle un nieto, mientras que dice aceptar su condición gay. Temas y más temas van apareciendo a lo largo de esa noche que quiso ser festiva y termina denunciando cuestiones que exponen un profundo patetismo. Pero, sobre todo, porque la dramaturgia de Sagastizábal y Tavolaro no opta por desarrollar un tema en particular, sino que apuesta a varios y nunca con la profundidad necesaria. Y en ese gran muestrario de propuestas hay algunas que bien valdría la pena hacer crecer, como podría ser el caso de la búsqueda de un bebe dentro de un matrimonio homosexual.
Más en La Nación
Sala: Código Montesco, Gorriti 3956
Germán Tripel y Florencia Otero: El flautista de Hamelin y Noche de reyes
Juntos en la vida y en el escenario
Se conocieron en Rent y hoy comparten El flautista de Hamelin y Noche de reyes
"¿Cómo podemos un año medir?", se preguntan los ocho personajes complejos y soñadores del trasgresor musical Rent, para luego contestarse: "Sólo con amor". Con ese mismo mandato parecen regirse Florencia Otero y Germán "Tripa" Tripel, que desde que interpretaron a los pasionales protagonistas de la obra, Mimi y Roger, en 2008, adoptaron esa cultura bohemia como sello propio del romance que allí nació y que los convirtió en una de las parejas mimadas del género.
Si tuvieran que medir este 2011, Otero y Tripel podrían resumirlo en tres palabras: trabajo, música y amor. Ayer estrenaron El flautista de Hamelin , y a fin de mes, Noche de reyes , mientras que ya miran al año próximo, audicionando para los grandes musicales que están por arribar al país, entre los que se destaca Rent . Además, preparan un disco a dúo y continúan los shows con su banda, Flower Trip, el mismo nombre que le pusieron a su nuevo emprendimiento de organización de musicales para eventos. Sin embargo, todos esos planes quedan reducidos cuando hablan de su próximo casamiento, decisión que tomaron guiados por el mensaje de la obra que parece omnipresente en toda su historia de amor: "La vida es hoy".
Más en La Nación
Pueden dejar lo que quieran
¿Qué historias llevamos puestas?
La inusual convocatoria de un teatrista
"Un cuadrilátero con paredes y suelo atiborrado de ropa. De otros. El lugar se abre, el público ingresa en el cuadrilátero, recorre el lugar, lee las historias, camina sobre ellas, deambula, se ubica sobre los asientos tapados de ropa que rodean el lugar, contra la pared sí, contra la pared. Cada prenda lleva un cartel con la historia de su procedencia. Con el nombre de su dueño. Con el recuerdo de su origen." Con estas palabras comienza la descripción del espacio escénico -y algo de la obra- de Pueden dejar lo que quieran , la pieza de Fernando Rubio, una de las seis ganadoras del primer concurso de proyectos teatrales del próximo Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA).
¿Qué historias llevamos puestas? Esta podría ser una de las preguntas disparadoras de este nuevo proyecto de intimoteatroitinerante ( Donde comienza el día , Cuentos para un invierno largo , Un niño ha muerto ), el grupo que, con Rubio a la cabeza, está por cumplir diez años. El premio otorgado por el FIBA le facilitó a este equipo de teatristas financiar el 70 por ciento del proyecto, cosa que de otra manera hubiese sido muy difícil de lograr. Basta imaginar el cuadrilátero metálico de 9 metros por 9 metros que estará vestido (muy literalmente) con ropa donada. Más allá de ser el espacio escénico de Pueden dejar lo que quieran , este lugar está concebido también como instalación artística, que una vez que el Festival esté en marcha podrá ser visitada como tal, antes del comienzo de cada función. "Esta forma visual es un homenaje a Christian Boltansky, un artista francés que construyó casi todas sus obras con ropa, revisando distintos momentos históricos, y a la vez personales, desde la memoria. Es una manera de desestabilizar la idea que tenemos de la memoria, y elegí hacerlo a partir de la contradicción", explica Fernando Rubio.
Más en La Nación
Marzenka Nowak

El adiós a Marzenka Nowak
La actriz murió ayer. Trabajó en cine, teatro y televisión. Había nacido en Polonia y era la esposa de Hugo Arana.
La actriz Marzenka Nowak murió ayer a la madrugada por un problema cardíaco. Marzenka, quien trabajó en cine, teatro y televisión, era la esposa del actor Hugo Arana y estaba internada en la Fundación Favaloro. A la dolencia cardíaca (por la que iba a ser operada) se le sumó un ACV que terminó con su vida. Tenía 66 años.
Marzenka Novak había nacido en Polonia y llegó a la Argentina cuando tenía tres años. En sus primeros años como actriz formó parte del elenco de varias telenovelas, del ciclo Alta Comedia y también de obras teatrales, entre ellas, una versión de La señorita de Tacna, A la manera de...y Eclipse de luna , entre otras.
Más en Clarín
Murió Marzenka Nowak, gran actriz
Esposa de Hugo Arana y adorada por el ambiente
Alrededor de las 23 del viernes las redes sociales y los teléfonos celulares de la colonia artística se vieron sacudidos por una muy mala noticia. A los 65 años, Marzenka Nowak murió, luego de sufrir un ACV, tras haberse sometido a dos bypass la semana pasada. El sepelio se realizó ayer y sus seres queridos acompañaron su cuerpo hasta el Panteón de Actores del cementerio de la Chacarita.
Más en La Nación
A los 65 años, murió Marzenka Nowak
La actriz, esposa de Hugo Arana, sufrió un ACV.
La actriz Marzenka Nowak, esposa de Hugo Arana, falleció el viernes por la noche a causa de un accidente cerebro-vascular (ACV), tras haberse sometido a dos operaciones de bypass la semana anterior.
Más en Perfil
Victoria Almeida: Espejos circulares

“No soporto estar tres días sin actuar”
Auténtica revelación en Espejos circulares, donde comparte escenario con Soledad Silveyra y Boy Olmi, está convencida de que el teatro tiene el poder de transformar a la gente. Y habla de Pakapaka, el cine y la autogestión.
Escrito con marcador indeleble siguiendo el borde curvo de un pequeño espejo circular que ocupa un lugar central de su camarín se lee: “Así te vas a convertir en una buena actriz.” La letra es de Boy Olmi, la frase pertenece al guión escrito por Annie Baker. El deseo de perfeccionarse es de Laura, el personaje más joven de la obra, pero también le pertenece a quien la encarna: Victoria Almeida. La actriz de 27 años, trabaja por primera vez bajo la dirección de Javier Daulte en Espejos circulares, “Él no me había visto actuar en ninguna obra. No me conocía para nada. Me convocaron porque alguien de la producción me vio en El amante del amor. Hice casting. Me citaron a las 11 de la mañana y como fui la primera, pensé ‘si las pruebas empiezan conmigo, no voy a quedar, ni ahí’”, recuerda.
Minutos antes de salir a escena, en el subsuelo del Paseo La Plaza, donde se destaca como la adolescente que asiste a las clases de actuación de Susi (Soledad Silveyra), Almeida repasa el camino que la condujo hasta este escenario. Hace nueve años dejó la casa de sus padres en La Plata para estudiar en el IUNA, y completar su formación con Helena Tritek y George Lewis. Desde que lo decidió, se dedicó a construir su carrera. “Siempre laburé de actriz. En teatro independiente, algo en tele y en cine, cantaba en shows o recurrí a la autogestión para que fuera posible vivir de esto.”
Más en Tiempo Argentino
Activa
Tito Cossa y Manuel Callau: Yepeto

“Yepeto está en nuestra historia”
Uno de los dramaturgos más importantes de la Argentina y el protagonista de este clásico versión 2011 relatan cómo fue revisitar una obra tan identificada con Ulises Dumont y por qué está tan íntimamente ligada a nuestra identidad.
Tito Cossa dice que siempre recuerda a Ulises Dumont, pero desde que le dijeron que en el Cervantes querían reponer Yepeto, una de sus más célebres obras, pensó mucho más en él. “Lo recuerdo mucho. Él hizo ocho piezas mías, de alguna forma era mi actor fetiche. Además, yo lo quería a Ulises, lo quería con todas sus contradicciones. A veces te peleabas, pero era un tipo fantástico”, cuenta uno de los dramaturgos más importantes de la Argentina, ansioso por prender su pipa, aunque en la sala de este mítico teatro no se puede fumar. La evocación al gran actor es un estímulo para Manuel Callau, a quien 24 años después del estreno de este espectáculo que inmortalizó Dumont, le toca volver a dar vida a ese rol de profesor bohemio, capaz de pelearle una mujer a un adolescente de un vigor desbordante.
Durante la entrevista que Tiempo Argentino realizó con Roberto “Tito” Cossa y Manuel Callau, autor y actor de una de las obras más emblemáticas de la historia nacional, en la sala de reuniones de este antiguo teatro, aparece el fantasma de Ulises Dumont. Tan presente está en la conversación, que Cossa admite que no dejó de buscar el aura de Dumont cuando veía a Callau actuar. “Cuando llegó la propuesta, sabía que era imposible volver a ver a Ulises o algo parecido, entonces buscamos un intérprete diferente. El primer ensayo que vi, la verdad, no salí bien. Me di cuenta de que yo estaba muy pegado al trabajo de Ulises. Manolo hizo otra interpretación, desde otro lugar. Pero en el estreno, que fue la única función que vi, salí bien. Me di cuenta de que era otra cosa, pero que estaba muy bien. El autor no tiene por qué imponerse, salvo que te cambien el estilo, que te traicionen. Hicieron ( el director y los actores) algunos cambios que son pequeñas traiciones. Pero el público estaba prendido.”
Así llegó hace unas semanas el reestreno de Yepeto, una obra que Cossa estrenó el 5 de octubre de 1987 en el teatro Lorange. Aquella versión, dirigida por Omar Grasso, contó con las actuaciones de Ulises Dumont (el profesor) y Darío Grandinetti (Antonio). La pieza cuenta el enfrentamiento de un joven atleta que quiere recuperar a su novia, una estudiante de literatura de 17 años, que se siente atraída por su profesor, quien representa al adversario intelectual de este chico. En los ’80, la crítica calificó al espectáculo como el mejor de Cossa. “Va a despertar otra vez la pasión por el teatro argentino”, escribió Osvaldo Soriano en Página/12 y dijo sobre la historia de Cossa: “Los personajes se baten a carcajadas por una mujer, por ellos mismos, por el amor y la amistad. Para no rendirse así nomás a la crueldad de la vida y a la certeza de la muerte.”
–¿Hay una responsabilidad mayor por hacer un personaje que inmortalizó Ulises Dumont?
Manuel Callau: –Yo a Tito lo admiraba como actor.
Tito Cossa: –¡Está hablando de Tito Dumont, eh!
MC: –Bueno, a Tito Cossa también lo admiro. Recuerdo cuando vi el estreno, me encantó lo que hizo Tito (Dumont). Todo eso contribuyó a un mundo al cual yo tenía que acceder, involucrarme, fueron muchos estímulos, algo muy intenso. Se reunían todos estos factores, es una obra emblemática, muy simbólica nuestra, toca temas que tienen que ver con la identidad, con el vínculo de dos generaciones y cómo se transmite la experiencia histórica a partir de un hecho concreto. No me costó nada mezclarme en ese mundo, aunque parezca soberbio, porque cada palabra que aparecía, removía un montón de imágenes.
Un hit de los ’80 que llegó al cine
El arte de negociar
Andrea del Boca: Eva y Victoria

Andrea del Boca: "Elijo ser militante"
Cambió su look para interpretar a Evita y rechazó cargos políticos.
"El espíritu de Perón y Eva fue pasión, salir a defender una postura, los otros peronismos no tuvieron esta base. Por eso creo que, como ciudadana, lo que nos devolvieron, tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández, fue volver a salir por un ideal", asegura Andrea del Boca.
Desde hace unos años la actriz milita en política, por eso no sorprende que vuelva a los escenarios con una nueva versión de Eva y Victoria, casi un clásico de Mónica Ottino, junto a Graciela Dufau.
—¿Cómo será tu Eva Perón?
—No quiero imitar a las otras actrices que la interpretaron (Soledad Silveyra, Luisina Brando, Julieta Cardinali y Marilina Ross). Busco sacar de adentro a Eva, para que sea propia a partir de sus ideales. Asocio más a Eva con Néstor Kirchner, que con Cristina. Ambos murieron jóvenes, como si hubieran elegido su destino. Los dos estaban enfermos, lo sabían y no se cuidaron. Nunca dejaron de luchar, priorizaron sus políticas antes que sus vidas.
Más en Perfil
sábado 2 de julio de 2011
La merienda

La obra infantil "La merienda", escrita y dirigida por Claudio Hochman, se reestrena hoy en Boris Club de Jazz.
Clori Gatti y Pablo Schapira le dan vida a este espectáculo "para todos aquellos que creen que el amor a primera vista es posible y para los que no creen también".
Con una catarata de diálogos delirantes, electrizantes, impactantes y entre canciones emocionantes, transcurre este encuentro de dos soledades que se apasionan y muestran los vericuetos del inicio del amor.
Los sábados 2 y 9 de julio y en vacaciones de invierno de martes a domingo, a las 16.30, en Gorriti 5568, C.A.B.A. Tel: 4777-0012. Entrada $ 30.
Claudio Tolcachir: El viento en un violín

Por una realidad autogestiva
De regreso de una exitosa y extenuante gira europea, el autor de La omisión de la familia Coleman estrena mañana para los lectores de Página/12 su flamante pieza, que trabaja sobre la idea de una nueva construcción de familia. “Son personajes sin reglas”, dice.
Funciones con entradas agotadas en el Théatre du Rond Point, una de las principales salas de París, a sólo una cuadra del Arco del Triunfo. Elogios de la crítica especializada. Ovaciones en festivales internacionales. Temporadas y giras por Europa y ciudades de América. Postales de un éxito que Claudio Tolcachir aún no puede creer y que no altera su humildad ni su tono pausado. Recién llegado de San Pablo, el autor y director se dispone a trabajar y disfrutar en su ciudad tras una primera mitad del año a puro viaje con La omisión de la familia Coleman, Tercer cuerpo y El viento en un violín. Las tres obras son de su autoría y conjugan drama y humor, una fuerte carga emotiva y actuaciones sólidas. También una carnalidad y una alta exposición afectiva de los personajes, que por momentos viran del realismo hacia zonas expresionistas o grotescas, y que encandilaron al público extranjero. El teatro de este hombre de 35 años deja de lado los artilugios escenográficos –aunque consigue climas y ambientes hipnóticos con las luces– y hace foco en los conflictos humanos que estallan en escena.
Fueron meses de valijas, convivencia con los elencos y bastante nerviosismo por la recepción que cada espectáculo podía tener ante un público nuevo, que en muchos casos desconoce el idioma y tiene que leer el subtitulado. Actuaron en España, Francia, Canadá... Hasta llegaron a ciudades del Este europeo como Belgrado, y ahora es el momento de estrenar en Buenos Aires su última creación, El viento en un violín. Lo hará en Timbre 4, el espacio cultural que maneja junto a su grupo en forma de cooperativa, una extensión de la sala que creó en el 2001 en un PH de Boedo 640. Esta es una suerte de segunda sede, más grande y muy bien equipada, ubicada en la misma manzana, en México 3554, lo que le permite montar varios espectáculos a la vez. La pieza se estrenó en noviembre del 2010 en el Festival de Otoño de París, participó del Festival Temporada Alta de Girona (España), del Festival Santiago a Mil (Chile) y del Festival de Otoño en Primavera de Madrid. En forma previa al debut porteño del 9 de julio, mañana se realiza una función para los lectores de Página/12. De todo esto habló Tolcachir en esta entrevista.
Más en Página/12
* El viento en un violín, desde el 9 de julio, los sábados a las 21 y 23.15 y los domingos a las 19 y 21.15 en Timbre 4 (México 3554).
Miriam Martino: María Elena, nuestra cigarra

“El teatro es la capacidad de jugar”
En la puesta, basada en la obra de María Elena Walsh, se cruzan música, actuación y relato. El recorrido atraviesa los diferentes estilos en los que la autora de “Manuelita” plasmó sus canciones, artículos periodísticos, poesías y cuentos.
Hay artistas que trascienden su época, que logran la clasificación de inclasificables y que cuesta encasillarlos en un ámbito definido. ¿Cómo hacer referencia a ellos sin caer en el lugar común de repetir sus trabajos más conocidos? Miriam Martino vuelve a poner a prueba este difícil hilván entre música, poesía, actuación y relato en la presentación de María Elena, nuestra cigarra, espectáculo basado en la obra de María Elena Walsh. “Cuando empecé a armarlo, pensé en hacer un recorrido por la obra de María Elena, por las etapas –dice Martino a Página/12–, pero me di cuenta de que yo no tenía por qué contar y decir, sino que ya se iba viendo la diversidad de estilos, siempre bellos, y esta cuestión tan difícil de que sea buena la letra y la música”, recuerda. Entonces, se propuso “abarcar toda esa diversidad de estilos musicales y temáticos”. “Se va como hilvanando entre canciones y textos”, adelanta del estreno de la obra que se presentará todos los sábados de julio a las 19 en el Teatro El Búho (Tacuarí 215).
Este recorrido atraviesa los diferentes estilos en los que María Elena Walsh plasmó sus canciones, pero también trabaja con artículos periodísticos, poesías y cuentos de la creadora de “Manuelita”, pero también de “La cigarra” o “Serenata para la tierra de uno”: imposible de encasillar en un estilo o un público, muchas veces lo dicho se alivianaba en su forma de decir, pero nunca dejaba de ser dicho. “Siempre habla de cosas profundas”, analiza Martino, que está acompañada por el guitarrista Eduardo Pertusi. “Creo que ella tiene la universalidad de los grandes poetas, porque no es fácil ser sencillo, tener esa capacidad de síntesis y decir tanto. Ella nos expresó, y muchas veces. Hemos crecido con el acompañamiento de María Elena. Ella era muy comprometida, muy jugada. Creo que decía lo que pensaba, gustara o no.”
Más en Página/12
La siesta
TEATRO
El universo de Silvina Ocampo
Todos los sábados de este mes, Tatiana Sandoval y Magdalena Yomha presentan La siesta , una intervención teatral inspirada en el universo de Silvina Ocampo, con las actuaciones de Julia Catalá y Mercedes Fraile, entre otros. Casa Fernández Blanco, Hipólito Yrigoyen 1420. Gratis.
Más en La Nación
Alejandro Viola: El danzón de Los Amados

A bailar con Los Amados
Boleros, cumbias y merengues, en un salón estilo años 50
El grupo Los Amados está de estreno e inaugura nueva sala. La novedad es que esta vez el público va a poder bailar porque la sala Siranush, que albergará el espectáculo denominado El danzón de Los Amados , está adecuada para ello. El espacio se ha transformado en un salón al estilo de los años 50. Los espectadores estarán ubicados en mesas, podrán cenar o beber, mientras el grupo de teatro musical interpretará un repertorio latino de boleros, cumbias, merengues.
Alejandro Viola (el actor que encarna al Chino Amado) se muestra muy feliz por esta posibilidad de hacer que el público se comprometa más con el show. Cuenta que siempre los espectadores les pedían bailar al compás de su música, pero ninguna de las salas en las que se habían presentado hasta ahora lo permitía. El actor cantante está dispuesto a "agitar" a la concurrencia para que salga a bailar, también a cantarle una serenata a una dama y hasta a conducir un sorteo que posibilitará repartir algunos premios.
Más en La Nación
El danzón de Los Amados: viernes y sábados, a las 21 en el Teatro: Siranush, Armenia 1353. $ 90.
Alejo Viola: El Danzón

“Los Amados es preguntar en serio qué es el amor y dónde se lo siente”
El director de la compañía que combina teatro y música latina en vivo tiene espectáculo nuevo, El Danzón, que incorpora más espacio para el baile, además de una kermés. Y vuelve a pensar los estereotipos en los vínculos.
Los Amados nació a finales del los ’80. Casi como un juego, Alejo Viola se juntó con dos amigos para cantar una serenata a una compañera de teatro que cumplía años. Ahí apareció la idea del jopo que caracterizó para siempre al Chino Amado, el personaje que encara Viola en el grupo.
Esta noche, el combo, que ya tiene 20 años de trayectoria, presentará su nuevo espectáculo, El Danzón, que ellos mismos definen como una mezcla de show, baile y kermés. “En los últimos temas de los shows, siempre dejábamos algunas canciones para bailar, y el público nos decía que se quedaban con las ganas. Entonces, pensamos que estaba bueno idear un espectáculo con varios bloques para bailar”, explica Alejo Viola.
–¿Por qué encaraste esta especie de investigación antropológica sobre el amor?
–Lo veo relacionado con mi profesión de comunicador. Me interesaban los géneros discursivos de los medios de comunicación. Quería que en Los Amados se mostrara lo que se ve en un teleteatro, cruzarlo con un poema, y después bajar a que la gente hable como si fuera un programa de entretenimiento, y en el medio la música latina. Así empecé a desglosar el discurso de cómo debe tomarse el amor, desacralizar ese concepto. Por ejemplo, se toma a los celos como amor, pero hay gente que murió por celos, mujeres muertas por imbéciles a quienes nunca nadie les dijo: “Sos un enfermo, te tienen que medicar.” Y hay que bancarse esta cosa institucionalizada, de “la mató por amor”, pero claro, la sociedad avala ese concepto.
Más en Tiempo Argentino
Javier Herrero y Alejandro Carroll: Mundo Arlequín
“Evitamos caer en los lugares comunes”
Javier Herrero y Alejandro Carroll, de Mundo Arlequín.
–¿Cómo es su espectáculo?
–Mundo Arlequín utiliza diferentes medios expresivos provenientes del teatro, la música, la danza y los títeres. Trabajamos con el humor, evitando caer en los lugares comunes de la risa y evitamos las parodias que lleven implícitas comportamientos relacionados con la violencia.
–¿De qué hablan las canciones?
–El disco Mundo arlequín te invita a su casa lleva el nombre del espectáculo que le dio origen, contiene todas sus canciones y utiliza los recursos del radioteatro. Utilizamos instrumentos convencionales y también elementos cotidianos como el balde-tambor, el sicus de botella, la marimba de tocador y sartenes.
Más en Tiempo Argentino
En Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131. Sábados a las 15 y 16:30, domingos a las 15:30.
Luciano Cáceres

Luciano Cáceres: “Algunos me miran con miedo”
El teatro marcó su destino incluso antes de nacer. Ahora da vida a uno de los personajes más perversos De “El elegido” y se prepara para dirigir a Leonor Manso. Con su mujer Gloria Carrá tiene una nena.
Fue concebido, literalmente, en un escenario, conoció a su mujer en un teatro (en una premonitoria obra llamada La felicidad ), vivió varios años en el altillo de una salita teatral de barrio. Algunos lo descubren ahora por su personaje de David Nevares Sosa en El elegido (Telefe), pero ése es sólo el angulo más llamativo de un hombre que estuvo destinado a su oficio aún antes de nacer: para Luciano Cáceres actuar es tan natural como respirar.
“La masividad no me cambia, yo sigo trabajando de la misma manera. Lo mejor es que la gente me habla del personaje, o sea, de mi laburo. La diferencia es que ahora me conoce un público que antes no”, cuenta. El David que interpreta es malo, perverso, violento, tierno, sufrido, además de bisexual e impune. “Creo que por todo eso despierta cierto morbo. Es gracioso porque algunos en la calle me miran con un poco de miedo. Además, con su padre tiene una relación de amor/odio y está buenísimo lo que pasa con Lito Cruz (que encarna a Oscar Nevares Sosa). A veces hacemos la escena de una porque nos potenciamos de entrada”, dice.
Más en Clarín
Día de visita

Lejos del mundo
Crítica. “Día de visita”. La gran Edda Díaz inventa a una escritora. Un abismo que sirve para hablar de la locura.
Si alguien piensa que se equivocó de sala teatral porque iba a ver a Edda Díaz y se encontró con un comienzo denso, crispado, sepa que no se confundió. Porque la talentosa actriz, pionera del café-concert, de exitosa trayectoria en el terreno del humor, se zambulló en esta oportunidad en las turbulentas aguas del drama. Para colmo, personificando a Silvia Uber, una escritora desconocida, lesbiana, internada en un neuropsiquiátrico. Todo un desafío.
La idea argumental de Día de visita pertenece al grupo de actores que tiene a su cargo un montón de personajes, y consistía inicialmente en desplegar situaciones ambientadas en un nosocomio, cuyos habitantes se comportarían como si fueran una familia. El esquema cambió en alguna medida -de la mano del autor Juan Crespo y del director Néstor Zacco- y todo terminó con una figura central, Silvia, que cuenta sus propias peripecias, rodeada de sus compañeros de encierro.
Más en Clarín
Millie Stegmann: El flautista de Hamelin
Es una actriz multiterreno
Se refirió a las expectativas que tiene al trabajar para los más chicos. Es la protagonista. junto a Florencia Otero y Germán Tripel. de "El flautista de Hamelin" que esta tarde se conocerá en el teatro Tabarís.
Tras una extensa carrera en la televisión tanto como actriz y como conductora, Millie Stegmann decidió subirse a las tablas para protagonizar una adaptación del clásico infantil "El flautista de Hamelin" junto a Florencia Otero y Germán Tripel. La obra se presentará a partir de hoy, a las 16.30, en el teatro Tabarís (Corrientes 831) y previamente a su estreno, Millie conversó con La Prensa acerca de este nuevo desafío en su carrera.
La pieza, dirigida y adaptada por Fabrizio Origlio, cuenta con una puesta atemporal y canciones originales que combinan diversos ritmos musicales entre los que se destacan las baladas y el jazz: "Lo que ha hecho Fabrizio -que es también el director musical- puso muchas melodías distintas hay un rap, hay una rumba que canta el personaje mio, tiene una mezcla, una variedad de canciones, que me parece que es muy atractivo. Y el cuento en sí, lo que él hace, modifica todo el original y le pone una boda, una historia de amor, tiene mucha magia esta adaptación que hace", manifiesta Stegmann.
Más en La Prensa
Marisol Otero, Patricia Sosa y Marisé Monteiro: Borges para niños. El libro de los seres imaginarios

Divertirse en el universo borgiano
Primera obra infantil basada en los seres imaginarios creados por Jorge Luis Borges
Fruto de la extensa cultura y erudición de Jorge Luis Borges, El libro de los seres imaginarios es una suerte de bestiario moderno que recopila "los extraños seres que ha engendrado a lo largo del tiempo y del espacio la fantasía de los hombres".
A partir de la idea de Facundo Jaramillo de adaptar ese texto para un público infantil, Marisé Monteiro comenzó a trabajar hace cinco años en la dramaturgia de este Borges para niños. El libro de los seres imaginarios , espectáculo musical que se estrena esta tarde en el Teatro Presidente Alvear.
Con la supervisión y asesoramiento de la escritora María Kodama, la obra presenta un desfile de personajes inspirados en aquellas criaturas alumbradas por mitologías y doctrinas que durante siglos reflejaron los sueños, deseos y miedos de los hombres, y se entrecruzan con otros elementos de El libro de arena y Las ruinas circulares .
Más en La Nación
Borges para niños. El libro de los seres imaginarios, de Marisé Monteiro. Sábados y domingos, a las 14.30 y a las 16. Teatro Alvear, Corrientes 1659. Desde $ 30.
viernes 1 de julio de 2011
Martín Marcou

“No hay que hacer un circo de lo gay”
El actor, dramaturgo y director de teatro Martín Marcou sabe que lo que va a decir no es políticamente correcto para su ambiente, pero se anima. Suelto, relajado sobre un sillón rosa chicle de pana que le sirvió de escenografía para su obra Lame Vulva, dice que en el teatro aún existen muchos prejuicios respecto de lo gay. “Hay mucha gente careta”, dispara, sin abandonar su tono cordial, su sonrisa siempre a flor de piel.
Entonces, ejemplifica: “Todavía sigue habiendo una cosa muy cirquera sobre la cuestión de la diversidad sexual, algo muy marketinero”. Y agrega: “La idea sería trascender la idea de lo gay, estaría bueno que en un tiempo más no se hable de ‘lo gay’ como algo raro, esa es la gran apuesta”. En su teatro trata de ir hacia ese lugar: lo que le importa es contar historias, cosas que le suceden a la gente más allá de la preferencia sexual de cada uno. “La orientación sexual termina siendo un elemento anecdótico dentro de lo que quiero contar”, dice.
Más en La Nación
Agustín Alezzo: El círculo

“El verdadero humor es aquel que comienza con uno mismo”
El director y docente ya había montado una obra del escritor norteamericano, Cena entre amigos, y ahora decidió abordar esta historia en la que un novelista famoso emprende un viaje al pasado cuando vuelve a Brooklyn a visitar a su padre enfermo.
Luego de concretar este año el montaje de Vuelo a Capistrano, la última pieza de Carlos Gorostiza, en el Multiteatro, el director Agustín Alezzo estrena obra en El Duende, su propia sala, ubicada en Aráoz 1469. El autor elegido esta vez es el norteamericano Donald Margulies, también autor de Cena entre amigos, obra que el mismo Alezzo estrenó tres años atrás, en codirección con Lizardo Laphitz. La pieza que sube a escena hoy se llama El círculo, aunque el nombre original es Brooklyn Boy. “Los títulos de las obras tienen que quedar en el oído –afirma el director ante Página/12–, por eso es que yo siempre los cambio: para mí es muy importante que, además de sonar bien, encierren el sentido de la obra.” El círculo, en este caso, alude al viaje al pasado que emprende el protagonista, un novelista de fama, trayecto que se ve obligado a realizar apenas pisa Brooklyn, lugar donde transcurrió su niñez y juventud, para visitar a su padre enfermo. También en esta oportunidad, Alezzo eligió codirigir: “Compartí el trabajo con Nicolás Dominici, un brillante actor que obtuvo el año pasado el premio María Guerrero en el rubro revelación y que hace aquí su debut en la tarea directiva”, precisa. El elenco está integrado por Laphitz, Néstor Duco, Bernardo Forteza, Cecilia Chiarandini, Carolina Alliani, Cristina Dramisino y Francisco Prim. La escenografía y el vestuario son de Marta Albertinazzi, el diseño de iluminación pertenece a Gonzalo Calcagno y el diseño sonoro, a Diego Vainer.
Escrita en 2004, en El círculo Margulies se explaya sobre las complicaciones que puede acarrear el éxito. Al menos esto es lo que le ocurre al protagonista de la pieza, el novelista Eric Weiss, quien se enfrenta a los más diversos e inesperados sucesos al momento de vender los derechos de autor de su obra para su versión fílmica. Juntamente con estos contratiempos, la enfermedad de su padre lo obliga a realizar un tour de force por el antiguo barrio judío donde fue criado. “La pieza de Margulies es quizás un juego de doble fondo en el que se entretejen momento a momento la realidad y la ficción”, reflexiona Alezzo. “Tras la muerte de su padre, Eric Weiss inicia un lento y doloroso periplo por su pasado, encerrándose en el círculo íntimo de recuerdos, plasmados teatralmente a través de una puesta que conserva una unidad espacial y temporal. El sentido de la puesta privilegia el espacio dulce y melancólico –y a la vez poético– de nuestro pequeño círculo de intimidad, aquel en el que podemos ser nosotros mismos.”
–¿Siempre utiliza la misma metodología de dirección?
–No creo tener una forma de trabajo definida, sino que me adapto al actor que tengo enfrente. Con Laphitz y Duco trabajo desde hace años. Y los demás actores se han ido formando conmigo. De modo que, en todos los casos, tenemos un mismo código en común.
Más en Página/12
Algo más grande
La ficha
Sin caretas
Martín Wolf: El aire de mi papá

“El teatro es un espacio para la salud”
El director y actor muestra a tres mujeres con dolencias relacionadas con el marido de una de ellas y a un amigo que las insta a transformar sus cuerpos “sensorialmente atrofiados”.
En El aire de mi papá, una psicoanalista, su mejor amiga y una paciente padecen síntomas de diversas dolencias –tanto del cuerpo como del alma– a causa de un mismo hombre, el marido de la terapeuta. Con situaciones de humor inspiradas en las comedias de Woody Allen, la obra de Martín Wolf puede verse los viernes a las 21 en la sala Querida Elena (Py y Margall 1124, a una cuadra del Parque Lezama). Tras el comienzo paródico, la obra alza vuelo propio a partir de la aparición de Javi, un amigo de la casa que irrumpe a los efectos de poner un poco de orden a la situación, pero un orden de índole conceptual. Así, insta a sus amigas a que conviertan sus síntomas en un impulso para la acción, a que transformen sus cuerpos “sensorialmente atrofiados” y los pongan en movimiento. En los intrincados consejos de este personaje se encuentra lo más original de la pieza. Porque lo que aparece como la verba insondable de un delirante, en gran parte, son fragmentos de citas de pensadores (como Rodolfo Kusch y Martínez Estrada, Spinoza y Grotowski) sobre diversos temas: la ética del teatro, el síntoma como estímulo para la acción y el colonialismo cultural, entre otros. “Durante muchos años me identifiqué con el pensamiento europeo y con el teatro de Beckett, con el planteo de un mundo roto y vacío –le dice Wolf a Página/12–. Esta obra surge como una ruptura con todo aquello: hoy me replanteo la idea de vacío, llevándolo al plano del cuerpo. Veo al teatro como un espacio para la salud, desde el cual el teatrista tiene el deber ético de contagiar, de transmitir los deseos de la vida.”
“Teatro sintomático”: así subtitula a su obra el autor y director de la pieza. Wolf, que también es investigador y docente teatral, integra el elenco de la Compañía Espacio Vacío –que dirige–, junto a Mónica Valle, Rocío Reyes Grau y Fabiana Katz. “Lo sintomático puede hacernos vivir encerrados en una jaula o puede ser la llave maestra para pasar a la era de la ética del Estar”, asegura el autor. “El asma no fue un síntoma inhibitorio ni para San Martín ni para el Che, dadas las acciones grandiosas que realizaron.”
–¿Por qué trae a colación la antinomia ser/estar, tal como la plantea Rodolfo Kusch?
–Kusch afirma que el hombre pertenece más que a una cultura, a una geo-cultura, porque el vínculo territorial define al individuo, le es vital para comprenderse y pensarse. A diferencia de los europeos, quienes se definen a partir de la noción del Ser, a los latinoamericanos nos define la idea del Estar, en lo territorial y lo colectivo.
Más en Página/12
