martes, 9 de diciembre de 2014

Así es la vida


El amor, atravesado por el tiempo

La comedia costumbrista instala humor y emoción en una Buenos Aires que se transforma al ritmo de las relaciones cambiantes de una familia de clase media. La puesta construye un ambiente nostálgico y reconocible.

Los autores Nicolás de las Llanderas y Arnaldo Malfatti escribieron esta comedia costumbrista en 1934, y ese mismo año fue estrenada por la compañía de Enrique Muiño. Tuvo su versión cinematográfica y la última puesta se presentó en el Cervantes en 1982, con las actuaciones de Tincho Zabala, Pepe Novoa y Malvina Pastorino.
Pasaron muchos años, y el director Santiago Doria (responsable de éxitos como Conversaciones con mamá y El conventillo de la Paloma, entre tantos otros) retoma el material para retratar a una familia argentina de clase media en tres épocas diferentes: 1905, 1916 y 1934. Desde el apogeo y desmembramiento del clan hasta la llegada de las nuevas generaciones y las consecuencias que traen al seno del hogar.
Lo único que parece inalterable a pesar del paso del tiempo es el amor que profesa el patriarca (Roberto Carnaghi) por su mujer (Rita Terranova) y sus hijas e hijo, en medio de una convivencia que incluye a otros personajes. Bajo el techo de la galería aparecen el tío político (Mario Alarcón, en una excelente composición después de Jettatore) que trabaja para los conservadores y se encuentra en una lucha eterna con el orden establecido por el dueño de casa y un simpático italiano solterón (Salo Pasik) que da los toques justos y necesarios de humor.
La obra transita con emoción por los vínculos familiares y logra una pintura de época que se acomoda a los tiempos actuales. En lugar de los clásicos apagones o las caídas de telón para cerrar cada acto, se ven proyecciones que pintan en una pantalla gigante a una Buenos Aires en pleno cambio.
Los lugares emblemáticos de la ciudad y las publicidades de varios productos permiten la inmediata –y bulliciosa– identificación por parte del espectador.
La casa "tipo chorizo", atravesada por el patio como centro de reunión y discusión (por donde pasan todos los personajes) se convierte en una pieza fundamental que queda al descubierto gracias a la escenografía de Rene Diviú. Su trabajo se potencia con el escenario giratorio que permite apreciarla desde diferentes puntos de vista.
Gracias al buen desempeño de todo el elenco la pieza prosigue su marcha con fluidez y a lo largo de casi noventa minutos: Malena Solda encuentra el perfil ideal para la hija "sufrida"; Mariano Mazzei (visto en la reciente El corazón del incauto) es el socialista que se "ve" como a alguien extraño y sospechoso dentro de la casa y Felipe Colombo en el rol del hijo que discute y busca mejores horizontes.
La dirección logra los climas necesarios que se van generando con el paso del tiempo, los cambios que se registran en cada uno de ellos y la muerte que llega sin avisar. El eslabón fundamental de todo este engranaje de época es la presencia de Roberto Carnaghi, el actor ideal para que la historia tenga el tono  adecuado de nostalgia y la visión acertada de un mundo lejano pero no por eso ajeno a todos. Porque simplemente… así es la vida.


La ficha

Autores: Arnaldo Malfatti y Nicolás De Las Llanderas. Dirección: Santiago Doria. Con: Roberto Carnaghi y elenco.
Teatro Nacional Cervantes.

Fuente: Tiempo Argentino

Teatro Bombón


Una casa tomada por el arte

No está todo dicho en el teatro porteño. Nunca lo está. Y si no, hay que ver qué hacen tantas personas un domingo a las cinco de la tarde, paseando de habitación en habitación, subiendo escaleras y golpeando puertas de una bella casona antigua para ver obras de teatro.
Eso pasa en el ciclo de "Teatro Bombón", una propuesta que reúne once espectáculos de media hora de duración que se desarrollan en distintos espacios de una casa art noveau  tomada por el arte.
El ciclo se hace cargo de dos aspectos cada vez más vitales del buen teatro: el espacio escénico y la experimentación. En el primer caso, porque cada una de las obras está pensada para el lugar donde se representa. El hecho de que las situaciones transcurran en habitaciones de pisos de madera, techos altos y ventanales antiguos forma parte de la estructura de la obra. No son representaciones que se hacen y deshacen en cualquier lugar, sin registrar las características del espacio. Pero además, gran parte de las propuestas que se presentan en el ciclo se animan a trasgredir, a explorar ya sea desde el texto, el lenguaje corporal o las condiciones de representación.
Todos o ninguno, el espectáculo de Pablo Rotemberg, por ejemplo, dialoga muy bien con La Casona Iluminada, el lugar donde se realiza Teatro Bombón. La pieza es una performance de danza-teatro en la que tres intérpretes desnudos se someten a distintas situaciones de violencia física. Víctima y victimario cambian constantemente hasta desdibujarse. Al final, quedan los tres agotados y con el cuerpo herido (esto es literal, se les puede ver las marcas de las cachetadas, golpes y empujones a los que se sometieron) recuperándose en un sillón.
Durante la performance, los artistas se pasean por la casona desnudos y  conviven con la gente que  saca sus entradas, sube las escaleras o toma un café en un pequeño bar. La propuesta trabaja muy bien el fuera de campo ficcional, con los bailarines que se asoman por las ventanas o abren las puertas y lanzan gritos hacia el living.
Mientras tanto, en otra habitación, también transcurre otra historia. En cada lugar sucede algo y durante más de cinco horas. La máquina creativa se puso en marcha. «

Fuente: Tiempo Argentino

Teatro Bombon, con piezas de Ciro Zorzoli, Andrea Garrote, Rafael Spregelburd, Dennis Smith y otros. Sala: La Casona Iluminada, Corrientes 1979.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Volvió la revista


Sí, volvió la revista

Strass. Se dice que la revista porteña es un género teatral en extinción. Atrás quedó el esplendor y el glamour de otras épocas para desvirtuarse en un desfile de figuritas mediáticas. Pero el género se toma revancha de la mano del productor Cacho Cristofani. Volvió la revista, se presentó ayer en el Premier, antes de su estreno, este fin de semana en el teatro Centenario, de Colón (Entre Ríos), donde estará todo el verano. El elenco lo integran Jean François Casanovas, Walter Soares, Mónica Farro, Charly G, Juan Salas y un coro de bailarines. La coreografía y dirección es de Daniel Fernández y la música original es de Martín Bianchedi.

Fuente: La Nación
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