Alfredo Casero, Gabriela Acher, Favio Posca, Carlos Belloso y Damián Dreizik
Nota del 17 de noviembre
Viaje a la creación individual
Desde obras clásicas hasta experimentales, pasando por reconocidos monologuistas (Alfredo Casero, Gabriela Acher, Favio Posca, Carlos Belloso, Damián Dreizik), el unipersonal invade la cartelera porteña. Sus cultores lo analizan.
El unipersonal es un formato que promueve tantas posibilidades como condiciones en su desarrollo. Abre múltiples singularidades escénicas y diversas dinámicas en su abordaje actoral. Puede ser la instancia donde el actor o intérprete se encuentre en un sublime estadío de soledad. Pero también provocar un falso reflejo: un cuerpo, aparentemente solo en el espacio, puede estar excesivamente acompañado de texto o saturado de provocaciones y otros recursos para la composición ficcional.
Sin embargo, el solo se instala como una posibilidaNada del amor me produce envidiad de aprendizaje donde el actor, siempre que profundice en esa decisión, pueda explorar y reafirmar sus capacidad de sostener con el cuerpo un espectáculo. Tanto en sala como en espacios abiertos, el formato unipersonal puede devenir en una práctica de sobrevivencia o ligarse a la urgencia de una intervención política.
Hay varios ejemplos de esto, como la actriz Ana Correa, del colectivo Yuchachkani de Perú, con su intervención escénica Rosa cuchillo sobre testimonios de la guerra entre Sendero Luminoso y el gobierno peruano. "La acción escénica fue creada para ser confrontada en Mercados Andinos del interior del Perú -cuenta Correa- Rosa Cuchillo irrumpe en el cotidiano de los pobladores y los sorprende en un diálogo con la teatralidad a través de la fábula, la danza, el rito buscando remover la memoria y generar una nueva mirada a la historia vivida en Perú".
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