La edad de oro
Algo de adolescencia eterna Cuando el fanatismo se vuelve obsesión, acumular objetos preciados que alimenten ese sentimiento parece ser la premisa para mantenerse feliz. Llega un momento en que ya no importa la cosa en sí misma, sino que a medida que pasa el tiempo al verdadero valor del objeto se lo da su significado, su carga emotiva, los recuerdos intrínsecos que guarda. Por eso, en cuanto vemos a Víctor (Ezequiel Rodríguez) rodeado de sus viejos vinilos, acomodados de forma prolija arriba de unos tablones que descansan sobre caballetes, sabemos que ahí hay una parte de su vida. Vive en Mar del Plata y está por emprender un negocio con su amigo de la adolescencia, Horacio (Walter Jakob): venta de remeras souvenir con los símbolos más emblemáticos de la ciudad, como las estatuas de los lobos marinos, el faro y el casino. Lo importante, dicen, es que "prescinden del texto". Pura imagen. Por eso decide vender por "Mercado Simple" toda su colección de d...