jueves, 6 de noviembre de 2014

Norma Aleandro, Alessandra Ferri y Herman Cornejo: Chéri


Una historia que nace en las letras y se convierte en danza

El espectáculo dirigido por Martha Clarke se verá en once funciones en el que Norma Aleandro tienen un papel especial. La vuelta a la danza de Alessandra Ferri y la presentación de Hernán Cornejo.

Los bailarines Alessandra Ferri y  Herman Cornejo, la actriz Norma Aleandro y la pianista Polly Ferman hacen Chéri, un espectáculo de teatro–danza creado, coreografiado y dirigido por Martha Clarke, en versión libre de las novelas Chéri y El fin de Chéri, de Colette. Además de ser una obra que llega con inmejorables críticas y recepción de público, esta obra tiene la singularidad de que dos de los cuatro artistas participan por primera vez de un espectáculo de estas características, y una Ferri, fue el primero que hizo pero no el único.
"Es la primera vez que hago un personaje que no fue escrito para teatro, sino que el personaje está escrito en dos novelas –asegura Aleandro, madre de Chéri (Cornejo), que interviene con cuatro monólogos–. Entonces para estudiar este personaje sola, antes de que ellos vinieran (la obra debutó en Nueva York), me metí con las novelas. Fui recabando datos, como hacemos nosotros cuando hacemos análisis de texto, y es muy distinto: la novelista te cuenta cosas de los personajes que en las obras en general los autores no te cuentan, sino que te lo cuentan los otros personajes, cómo es, o cómo se comparta con ellos. Pero en la novela Colette te dice cómo piensa, lo que quiere y no dice; en fin, tenés otras informaciones. Yo nunca había trabajado con una novela. O sea que me fue refrescante armar el personaje".
A Cornejo (Chéri, el joven que se enamora de una mujer mayor pero al que su madre casa con una chica más joven y virgen) lo atrajo la posibilidad de trabajar con Ferri porque para él, "el nombre de Alessandra fue decir: ¡guau, lo que sea! Pero también el poder realmente actuar". Cornejo, primer bailarín del American Ballet Theater, dice que en la danza, cuando un coreógrafo clásico monta la coreografías, “en el estudio se habla del paso: vamos a hacer esta pirueta, ahora vamos a hacer una vuelta. Con Martha fue el hecho de hablar en palabras reales: acá estás dolido, acá emocionado, acá querés irte pero no podés; y de ahí surgen los pasos, de esa sensación real. Lo cual hace que el paso no se vea como un paso sino una transición en la historia, que es lo novedoso para mí".
"En los últimos años –dice Ferri–, estaba muy interesada en pasar los límites de la danza y la actuación.  me interesa mucho la parte de danza que es expresión, transformar el movimiento en lenguaje. Creo que el arte no se puede catalogar, el teatro, la música, todo es expresión de una interioridad".
En esta nueva forma de expresión, Cornejo se descubrió algo vulnerable: "En la danza nunca me vi desprotegido, en el sentido de que en mi actuación siempre estaban esos pasos clásicos. Y en este caso esos pasos no existen, lo único que cuenta es la interpretación. Por lo tanto, si esa presentación no llega al público, no hay más que eso. Y me sorprendió poder captar a un público que entendiera la obra, que se viera afectado emocionalmente sin recurrir a mis pasos técnicos".
Claro, porque los públicos también se especializan y entonces a buen entendedor, pocas palabras. Pero cuando es nuevo "no hay esa emoción del público de ver a ese bailarín ejecutar pasos como en el ballet, simplemente un paso te lleva a contar una historia y acá no tiene protagonismo ese paso. La emoción tenés que lograrla de otra forma". Aleandro apunta desde su gran experiencia, algo que quizás a Cornejo se les escapa. "Son bailarines pero hacen mucho más que la danza moderna a la que estamos acostumbrados -dice-. Ellos actúan. Y actúan maravillosamente. Entonces hay una conexión directa. No estoy trabajando sola salvo en algunos momentos en los que mi personaje está sola, y piensa, y se oye lo que piensa. Eso también me parece interesante, porque no me contestan, pero tienen sus razones para no contestarme; no es caprichoso, no es que no contesten porque están bailando, la acción dramática no está separada".
Y esa acción es la que, en palabras de Cornejo, conmueve al público. "En el Metropolitan, con una distancia tan larga, uno tiene que exagerar los movimientos –cuenta–, y en teatros como el Maipo, el movimiento es real, y no necesita de esa exuberancia para que se vea a tres kilómetros. Eso fue lo más lindo de poder compartir y sentir esa energía del público. Cuando estrenamos en Nueva York tuvimos 50 espectáculos seguidos y cada espectáculo fue diferente. Y eso, aparte de que nosotros tenemos un rango de improvisación, que nos gusta mantener, hace que cada espectáculo sea diferente." Y entre tantas diferencias, ver a Aleandro como una madre mala.

–¿Le molestó?
–¡Nooo! (risas) ¡Me encantó hacer de mala!  «



El otro trabajo de aleandro

"El domingo terminé de ir a leerle cuentos a los chicos al colegio", comenta Norma Aleandro con la alegría que da una satisfacción. Se trata del proyecto al que la convocó Paka Paka y que saldrá al aire próximamente. “Si vos le leés el cuento y está el libro de por medio, el chico se tienta con la lectura, y el objeto libro pasa a ser interesante porque de ahí salen las historias. Y si bien una siempre les cuenta cuentos a los chicos (yo les leí a mis nietos), me pareció buenísimo, por experiencia, por lo que le da a ellos."



Chéri se presenta hasta el 16 de noviembre, de martes a viernes a las 20.30 hs, sábados y domingos 19 hs. en el teatro Maipo.

Fuente: Tiempo Argentino

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