Eva Halac: Los Kaplan


“Todos metemos a Dios o nos creemos un pueblo elegido”

La obra que se estrena el miércoles en el Teatro del Globo es una versión de Aquellos gauchos judíos, obra de 1995 de Roberto “Tito” Cossa y Ricardo Halac, a la que la autora y directora transformó en “una comedia sentimental a la que no le falta humor”.

El consejo de David a su nieto es “quedate siempre donde puedas amar a alguien y donde haya alguien que pueda amarte”. Acaso una forma de entender la felicidad, aunque ésta sea pasajera. En Los Kaplan, versión de Eva Halac sobre Aquellos gauchos judíos, obra de 1995, de Roberto “Tito” Cossa y Ricardo Halac, se narra una historia en la que el eje es ese David que privilegia los afectos. Hijo de inmigrantes judíos rusos que huyeron de los pogroms, llegó al campo argentino con sólo 12 años, pero no se conformó con labrar la tierra. Abandonó la colonia Moisés Ville, en Santa Fe, donde se ocupaba junto a su familia, para instalarse como comerciante mayorista en el barrio de Once. Pasado el tiempo, y con edad para retirarse, David piensa dejar su negocio al nieto Sergio, quien desea partir, siguiendo los pasos de su padre médico, en apoyo del Estado de Israel (proclamado el 14 de mayo de 1948).

La obra que ahora presenta Eva Halac, en el Teatro del Globo, no es aquella que se estrenó en el Teatro Cervantes, dirigida por Jaime Kogan. En principio, porque no ha puesto el acento en la inmigración y su perfil épico, sino en los vínculos: “No quise contar la historia desde la epopeya, sino desde las vivencias personales, extraordinarias o no”, puntualiza Halac, en esta entrevista. Le importa “el cuentito de cada uno” y el empuje de esos colonos para forjar proyectos pese a toparse con enormes dificultades, incluidos los conflictos que se suscitaban entre los que se decidían por un proyecto colectivo y los que optaban por otro individual. “El colono Lázaro pretendía una organización que reuniera a todos los inmigrantes mientras el hijo David (que dejó Moisés Ville por el Once) aspiraba a ser un porteño de traje blanco habitué del Chantecler, un famoso cabaret de la calle Paraná”, ejemplifica Halac.

–¿Cuestión de adaptarse o vivir según la tradición?

–Eso de llevar el peso de la tradición y los mandatos trasciende lo judío. Ha pasado con los descendientes de otros inmigrantes. La tradición habla de lo que ya no se tiene, que es la patria que se dejó. En el caso de aquellos primeros colonos judíos había una diferencia: deambulaban por el mundo, porque no tenían patria. En la obra, ese deambular es también de un regreso. La historia que contamos transcurre en los años ’50, entre el barrio de Once –donde David Kaplan instaló su negocio– y la colonia Moisés Ville, donde todavía se encuentra Edith, el amor que este hombre dejó para radicarse en Buenos Aires. Este aspecto sentimental me interesó, porque ahí podía hallar elementos de identificación, relacionados con las emociones, los vínculos y el amor, con lo que se dijo y no se dijo, con lo que pudo ser y no fue.

Más en Página/12

* Los Kaplan, versión libre de Eva Halac sobre Aquellos gauchos judíos, de Roberto “Tito” Cossa y Ricardo Halac. Actúan Tina Serrano, Jorge D’Elía, Chino Darín, Claudio Rissi, Cristina Fridman, Alejandro Hodara, Leandro Cóccaro y Ariadna Asturzzi. Dramaturgia y dirección de Eva Halac. En el Teatro del Globo, Marcelo T. de Alvear 1155 (Tel. 4816-3307).

* La ficha
* Aquella versión original

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