Neón
Neón
Dos hermanas viven en medio de una ciudad que atraviesa un estado de ebullición cercano al caos y a la devastación. Un mínimo departamento oficia de búnker, de refugio, de escondite. Hasta allí llegan tres hombres: uno de ellos acaba de arribar de Berlín y dice ser primo del novio de una de las hermanas. La otra también está de novia y su pareja es el último en llegar a ese refugio un tanto desvencijado. Falta un personaje, cierto: una vecina que vive algunos pisos abajo. Allí, a su manera, sobreviven mientras una ciudad parece desintegrarse.
A medida que avanza la historia de Neón , el último trabajo de la talentosa Agustina Muñoz, comienza a tomar forma la trama de estas tres mujeres y sus respectivas historias de (des) amor. Apoyado en los relatos de las dos hermanas, roles a cargo de Laura Paredes y Elisa Carricajo, Neón alcanza sus picos máximos de tensión. Apelando a ese realismo corrido de registro que ciertos montajes de la escena alternativa porteña manejan con suma inteligencia, la obra se expande, crece, encuentra su comicidad allí donde anida algo cercano a la desesperación. En esas fibras, Paredes y Carricajo, integrantes también del grupo Piel de Lava, despliegan una batería de recursos admirables cargándose la obra al hombro.
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