Eva Halac: 1810

“Una reflexión teatral sobre la patria”
La directora aborda un texto escrito por Martín Coronado para festejar el primer Centenario, estrenado en su momento por los hermanos Podestá en el Teatro Apolo. La obra muestra cómo repercuten los sucesos de mayo en el seno de una familia heterogénea.
Titiritera de formación multidisciplinaria, la directora Eva Halac tiene en su haber una obra prolífica y variada que se ha ido integrando gradualmente a los más diversos formatos del teatro popular. Con el paso del tiempo, Halac pasó a interesarse cada vez más en el teatro de actor. Aunque, tal vez, lo único que la directora ha ido cambiando es la perspectiva, dado que, después de todo es cierto que “detrás del títere siempre hay un actor”, tal como ella afirma. En todo caso, ya sea que trabaje con objetos, imágenes o actores, para la artista hay cuestiones que están en la base de su experimentación teatral: la necesidad de perseguir un instante de revelación y de crear emociones para compartirlas con el espectador. En caso de trabajar con texto, Halac juzga fundamental contar con un material literariamente noble (ver recuadro).
“El teatro siempre está contando una ficción, no creo que haya un teatro histórico”, afirma la directora en una entrevista con Página/12, aun cuando el estreno bajo su dirección de 1810, de Martín Coronado, pareciera estar diciendo lo contrario en este año de festejos patrios. Las historias urdidas en torno de la Revolución de Mayo capturaron su atención desde hace varios años, cuando comenzó a sentir que “leer teatro argentino es leer teatro sin traducción, por la identificación que se establece con ese material”. De la obra original realizó apenas unos cortes: “Quise respetarla conceptualmente –explica la directora– y cuidé encontrar una imagen cotidiana y fresca para que la obra no se convirtiese en un friso de época”, resalta. Tampoco quiso hacer una versión demasiado personal porque, al ser un material muy poco conocido, le pareció que no era justa con el autor: “No hice lo mismo cuando trabajé con Juan Moreira o Un guapo del 900, porque son obras muy conocidas por todos”.
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* La obra va en el Teatro de la Ribera (Pedro de Mendoza 1830), sábados a las 18 y domingos a las 12.30 hs.
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