Y un día Nico se fue
Historia de amor gay, en la Usina Frescura, encanto y diversión, tres palabras que definen a la perfección Y un día Nico se fue . Sin referirme al hermoso edificio de la Usina del Arte, la ascética sala -preparada más para música que para teatro- alberga a un grupo de artistas que tendrán la responsabilidad de colmar la escena y evocar la espacialidad en un ámbito sin la ductilidad de un escenario. El libro de Bazán llegó a escena en una comedia musical autorreferencial. En este sentido, el juego con Seis personajes en busca de autor y Luigi Pirandello es interesante, aunque podría estar más y mejor desarrollado. La historia es sencilla e involucra a muchos. El encuentro amoroso, la mal denominada "confesión", la convivencia y, como ya anticipa el título, la separación. La obra en tanto texto se atreve a quebrar la intriga y depositar todo en cada escena. No hay en el espectador la angustia de saber cómo terminará. Un día, Nico se irá. Y esa apuesta requería de intér...