miércoles, 1 de junio de 2016

Intervención Ibsen


Cuando la casa es escenario

TEATRO: "Intervención Ibsen". En una casona de La Boca, llamada ‘Querida Elena’, se presenta un ciclo teatral sobre obras del noruego.

En el ciclo “Intervención Ibsen”, cincuenta actores toman en las noches de lunes, martes y miércoles varios espacios de Querida Elena, una antigua casona de La Boca devenida teatro. Escenas de Peer Gynt, Un enemigo del pueblo y Hedda Gabler, por ejemplo, se conjugan al aire libre, y también entre las habitaciones y los pasillos de uno de los espacios teatrales más bellos de la ciudad.

Eduardo Spíndola, director artístico y fundador de Querida Elena, fue actor del circuito alternativo porteño durante varios años. También es escultor y escenógrafo: su último trabajo fue el diseño de El diccionario, de Oscar Barney Finn, que se presenta los viernes y domingos en el Tinglado. A partir de su experiencia artística cuenta que el ciclo sobre Ibsen que se desarrolla en su sala tuvo como eje principal “intervenir el espacio con los cuerpos de los actores. Para eso no cambiamos la disposición de muebles o el equipamiento de las salas. Ibsen dialoga con la casa a través de sus personajes y sus textos en un recorrido sobre todo sensorial. En esta edición convocamos a directores y elencos para trabajar con diversas obras”.

El ciclo cuenta con el apoyo de la Embajada de Noruega y tiene este año tres directores invitados: Marcelo Velázquez, Mónica Benavidez y Héctor Oliboni. Ellos versionaron La dama del mar, Borkman y La casa Rosmer, textos periféricos en la producción de Ibsen. Es que cada obra tiene una duración aproximada de una hora, con un intervalo donde diferentes personajes de las textos canónicos del noruego (Hedda Gabler, Peer Gynt) se citan a través de escenas aisladas. Por ejemplo, en el intervalo de La dama del mar ingresa por un pasillo Hedda Gabler con un monólogo que interpreta entre los espectadores que recorren la casa.

Intervención Ibsenes, sobre todo, un viaje sensorial por Querida Elena a bordo de Ibsen como vehículo. Este teatro tiene una textura y un clima especial. Cada rincón del caserón cuenta una historia en sí mismo, ya que el propio Eduardo Spíndola la recicló teniendo en cuenta el pasado de sus ex habitantes. El teatro lleva ese nombre porque en una pieza Spíndola encontró, recién mudado, una serie de cartas dirigidas a una tal “Querida Elena”. En ese ámbito Ibsen es un invitado de lujo.

INFORMACIÓN

Intervención Ibsen Es el tercer ciclo que realiza Querida Elena sobre la obra de autores de teatro. Ya pasaron Florencio Sánchez y August Strindberg. Hoy, a las 21, continúa el programa sobre Ibsen con La casa Rosmer, con dirección de Héctor Oliboni, y las actuaciones de Melisa Freund y Cristina Sisca. Además, en el intervalo, estará la performance Ibsenianas, dirigidas por Silvia Goldstein. Entrada: $ 160.

Fuente: Clarín