martes, 26 de mayo de 2015

Nuria Espert: La violación de Lucrecia


Como un guión de Tarantino

La actriz y directora catalana regresa a Buenos Aires después de veinte años con un espectáculo basado en el poema dramático de William Shakespeare, en el que asume cuatro personajes y se hace cargo de la voz de la narradora. Se estrenará el jueves en el San Martín.

Hace casi veinte años que Nuria Espert –actriz, directora y régisseur de ópera nacida en Cataluña– no venía a la Argentina. Su último trabajo ofrecido en Buenos Aires fue Haciendo Lorca, junto a Alfredo Alcón, con dirección de Lluís Pasqual. Otro argentino, el tucumano Víctor García, la había traído por primera vez a esta ciudad en los ’70, en ocasión del estreno de Yerma, del mismo Federico. Ahora se apresta a presentar un trabajo que estrenó hace cinco años bajo la dirección de Miguel del Arco, con el que continúa recorriendo escenarios. Se trata de La violación de Lucrecia, poema dramático escrito por William Shakespeare en 1594 y enmarcado en la antigua Roma, que la invita a asumir cuatro personajes diferentes, además de hacerse cargo de la voz de la narradora. “Lucrecia era una joven de 17 años, recién casada con un marido que alardeaba de manera imprudente de su belleza”, explica la actriz, autora también de la adaptación, en la entrevista con Página/12. “Es un poema larguísimo –advierte– y lo reduje tratando de no perder ninguno de los perfumes maravillosos del original, ni uno solo de los matices del interior de los personajes.” Las funciones tendrán lugar en la sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, desde el jueves 28 hasta el 7 de junio.

La violación... es un texto que inspiró en los años ’40 una ópera de cámara con música de Benjamin Britten y libreto en inglés de Ronald Duncan. La primera versión teatral estuvo a cargo de la argentina Mónica Maffia, primero en castellano, ahora en su idioma original, aún en cartel. Este largo poema pone en escena un acto de violencia de género y de impunidad ocurrido en la Roma del siglo VI a.C., dado que el violador es el hijo del rey, Tarquino el Soberbio. Un abuso de poder que, finalmente, tiene castigo, ya que el poema concluye cuando el padre de la joven se dispone a transportar a través de Roma el cadáver de su hija, para incitar la rebelión contra el rey.

Espert viene de estrenar en Barcelona bajo la dirección de Lluís Pasqual una versión de Rey Lear hablada en catalán, en la cual se hizo cargo del rol protagónico. “Lluís le dijo a la prensa –dice la actriz y pide que la frase salga entre comillas–: ‘estaba buscando un actor para hacer de Lear y el mejor actor que encontré fue Nuria’. Por mi parte, soy muy shakespeareana y tengo, además, la edad del personaje.” Claro que La violación... está en los antípodas del despliegue de ese montaje: “Todo sucede en un espacio pequeño porque este texto exige cercanía con el espectador, que se vea el poro y el parpadeo, que se vea todo”, detalla Espert.

–En la Argentina, la violencia de género es un tema de todos los días. ¿Pasa lo mismo en España?

–En España hay mucha violencia de género, la mujer es muy maltratada. Hasta en los pequeños pueblos se sabe que mueren mujeres a manos de sus parejas sentimentales y estos asesinos tienen nombre y apellido, porque han sido denunciados por sus víctimas. Como si estuviésemos aún en las grutas, hay un gen que vuelve a los hombres posesivos y violentos, en todo estrato social y a toda edad.

–¿La sociedad se moviliza?

–Hay muchas asociaciones de mujeres que se mueven y no hacen más que hablar de ello. En esta democracia fallida que tenemos, tanto la Justicia como los gobernantes están manchados de sangre, porque no hacen nada. Tendrían que usarse todos los medios que se pusieron al servicio para acabar con la violencia de ETA.

–¿Eligió este texto por este motivo?

–No, en principio. Hace tiempo que me gustaba este texto por su belleza y teatralidad, por su poesía y su violencia. Allí está el Shakespeare que luego deslumbraría con Macbeth, Otello y Hamlet. Luego sí, ya cuando me decidí a hacerla, pensé que no hay un texto mejor que éste para hablar de este tema que me desespera.

–El texto también desarrolla un tema político...

–Lucrecia existió realmente. Fue violada por el príncipe Tarquino y luego se suicidó. Cuando se exhibió el cuerpo de Lucrecia el pueblo se sublevó y el violador fue condenado al exilio perpetuo. Ese hecho fue utilizado políticamente por los opositores a la monarquía para luego instaurar la república.

–¿Qué la decidió a elegir a un director como Miguel del Arco, con quien nunca había trabajado?

–Pues eso mismo, encontrar a alguien diferente de los muchos y muy buenos directores que tuve. Alguien para quien la palabra fuese lo más importante. Porque luego de los primeros minutos, el espectáculo comienza a producir los efectos de un tsunami. Luego de leer el poema, Miguel me dijo que le parecía como un guión de Tarantino. Entonces entendí que era él quien debía dirigirlo.

- La violación de Lucrecia, Teatro San Martín (Corrientes 1530) desde el jueves 28 hasta el 7 de junio, de miércoles a domingos, a las 21.

Fuente: Página/12

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