sábado, 19 de julio de 2014

Falsa escuadra, La flauta mágica, Bastian y Bastiana, La Chicharra, El asombroso musical de Zamba con Belgrano y Juana Azurduy, Gelsomina Bla Bla Bla, Quiroga y la selva iluminada, Mi amiga la oscuridad, y otras


¡A trabajar, que empiezan las vacaciones de invierno!

Hay para todos los gustos y bolsillos. Distintos espacios ofrecen una programación gratuita que, comparada con la muy diversa oferta del circuito privado, se caracteriza por su calidad constante. Eso sí, no incluyen las golosinas...

Llegó el momento tan anunciado, esperado y planificado cuando hay niños cerca, con alegría, preocupación o estupor, según los casos: las vacaciones de invierno son un hecho. Ocurre que mientras muchos chicos transitan o comienzan con fundada expectativa este paréntesis en la rutina cotidiana, muchos padres, madres y tutores responsables las ven venir como verdaderas vacaciones de infierno, mientras retumba la pregunta del millón: ¿y ahora qué hacemos con los pibes? Para tranquilidad de estos últimos, la sección Chicos salió a hacer un relevamiento por la ciudad de Buenos Aires. Y encontró que, así como los vendedores ambulantes del transporte público ya han adaptado su oferta reemplanzado las medias y los protectores de tarjeta Sube por golosinas y material didáctico diverso, los teatros y espacios culturales de la ciudad han hecho lo propio, con propuestas de lo más variadas en cuanto a temática, precio y calidad. Lo que sigue, entonces, es una guía para no enloquecer –o enloquecer, al menos, planificadamente– en medio de ese infierno de las vacaciones de invierno.

¡Salgan, chicos, que es gratis!

Distintos espacios ofrecen una programación gratuita que, comparada con la muy diversa oferta del circuito privado, se caracteriza por su calidad constante. La Casa Nacional del Bicentenario (Riobamba 985) programa a las 17 música, teatro, circo y espectáculos de narrativa oral, como Voces y acordes que el viento trae, que estará hoy y mañana. Luego, de martes a domingo el ciclo continúa con propuestas como Flor de chocolate (títeres), o la música de Anda Calabaza, Cielo Arriba, Raúl Manfredini y Los Musiqueros.

En el predio de la ex ESMA (Av. Libertador 8151) dos opciones se suman para los chicos y sus familias: en el Centro Cultural Haroldo Conti, también programado por el Ministerio de Cultura de la Nación, el ciclo Música para bajitos ofrece de viernes a domingos a las 15 las canciones de Los Musiqueros; Graciela Pesce muestra su Tango para chicos; los cubanos del Dúo Karma la particular puesta, entre el clown y el teatro, de la Compañía Movimiento Armario con su Falsa escuadra, entre otros. En el Espacio Cultural Nuestros Hijos, de Madres de Plaza de Mayo, la programación se extiende de jueves a sábados, a partir de las 14, e incluye talleres de arte, proyecciones, espacios literarios con editoriales invitadas, y un espectáculo central cada día a las 16: la música de La asombrosa banda de Zamba y de Aguafiestas, por ejemplo, además de espectáculos de teatro, títeres y clowns.

En el barrio de La Boca, La Usina del Arte (Cafarena 1) resulta una opción diferente por los contenidos de su propuesta; allí, por ejemplo, se puede recordar a Wolfgang Amadeus Mozart con los títeres de la compañía Babelteatro, a través de obras como La flauta mágica y Bastian y Bastiana, –la misma que Mozart estrenara en 1768, cuando tenía ¡12 años!– o viajar en el tiempo en una plaza de juegos de época, con actores que acompañan a los chicos y las historias de los teatros de juguete de la corte del siglo XVI. El sábado 26 a las 20, además, la Orquesta Estable del Teatro Colón presentará un programa especial de vacaciones. Una agenda de espectáculos de música, danza, títeres, teatro (Lalá y Toque Toque, Koufequín, Mundodanza, entre otros) se extiende de martes a domingos en esta completa programación.

La Biblioteca Nacional (Agüero 2502) es otro espacio con buenas propuestas gratuitas: talleres de juegos o de ajedrez, otros que cruzan el arte con la ciencia y la tecnología, cortometrajes, la música del Dúo Karma (que también darán un taller de rítmicas cubanas), el teatro espontáneo de la Compañía La Chicharra; todo ambientado con las ilustraciones del talentoso Pablo Bernasconi. Canal 7 es otro lugar que convoca para estas vacaciones, no –solamente– a ver la tele, también a concurrir a su estudio mayor, en Figueroa Alcorta y Tagle, durante cinco sábados: el comienzo del ciclo será hoy a las 18, a todo rock and roll, con Papando Moscas. Seguirán Mundo Arlequín, Caracachumba y, ya fuera de vacaciones pero celebrando el Día del Niño, el sábado 9 de agosto se presentarán las Orquestas Infantiles del Bicentenario.

Dos grandes ofertas de entrada gratuita, además, reclaman su atención al menos uno de los días de vacaciones, al tiempo que habilitan la repetición por la cantidad y variedad de las propuestas de cada una. Tecnópolis, en el predio de Villa Martelli (apenas cruzando la General Paz, en el cruce con Balbín) abre por cuarto año con su gigantesca oferta de atracciones, entre las que se destaca la megaproducción del musical de Zamba, que este año estrena una nueva puesta: El asombroso musical de Zamba con Belgrano y Juana Azurduy. Y la Feria del Libro Infantil y Juvenil, que este año se multipica en dos espacios: el de Tecnópolis (ocupando algunos de los pabellones del predio, de modo que se puede acceder a ambas propuestas en una visita, disponiendo de tiempo y energía) y el de El Dorrego, en Zapiola 50. En ambos casos, además de la zambullida entre libros de todas las editoriales expositoras, acompaña la muestra una nutrida agenda de espectáculos, talleres y sorpresas varias (la agenda día por día está en www.el-libro.org.ar).

Un cacho de cultura

Las benditas vacaciones de infierno son un buen momento para conocer y recorrer lugares que siempre estuvieron abiertos y disponibles, muchos en forma gratuita, pero que fueron pasados de alto por falta de iniciativa, exceso de fiaca, o como quiera llamársele. Los museos, por ejemplo, que en la ciudad de Buenos Aires multiplican puertas abiertas al asombro. Ir de la mano de un niño, con los programas que se abren especialmente para vacaciones, puede ser una buena oportunidad para conocerlos, o para repasarlos.

El Museo Histórico Nacional, por caso, inauguró una sala interactiva en la que los chicos pueden jugar con seis videojuegos y otras pantallas participativas, mientras van aprendiendo sobre diversos hitos de la historia argentina. Durante las vacaciones de invierno el eje temático será la Revolución de Mayo, pero luego se adaptará al calendario escolar, con propuestas relacionadas con San Martín y Sarmiento, entre otros hilos conductores. Los juegos que forman parte del nuevo espacio son de lo más originales: están los “Penales patrióticos”, por ejemplo, donde patriotas y realistas dirimen la suerte de la Revolución de Mayo en la clásica práctica futbolera. “Anacrónicos”, donde los chicos tienen que encontrar elementos fuera de contexto dentro de una imagen colonial. O “Vestir al personaje”, en el que los participantes deben elegir las prendas para los personajes de la época en función de sus descripciones. A estos juegos el museo sumará para vacaciones espectáculos musicales y obras de teatro, además de su tradicional visita, todo con entrada gratuita. La cita es en Defensa 1600, de miércoles a domingos, de 11 a 18.

El Museo Nacional de Bellas Artes (Av. del Libertador 1473) es otro de los espacios para aprovechar, también de entrada gratuita. Propone diversos ciclos: “Un, dos, tres, americanismo, esta vez...”, una visita guiada con participación activa de los chicos. “La máquina de pensar del Dr. Osman”, una exploración por el misterioso mundo de los animales nocturnos que habitan en la obra de Goya. “Escuchando cuadros, mirando relatos”, una invitación a descubrir las obras de Goya, Monet, Van Gogh o Degas. O “Rep. Atlas de las Bellas Artes para chicos”, pensado para chicos de hasta 8 años, junto a Miguel Rep que dibuja con ellos y recorre su muestra. La programación completa se puede consultar en www.mnba.com.ar.

Hay muchos otros museos y espacios para que los grandes lleven a los chicos (o viceversa): El Museo Nacional del Cabildo (Bolívar 65), el Museo Casa de Ricardo Rojas (Charcas 2837), el Palais de Glace (Posadas 1725), el Museo Nacional Sarmiento (Juramento 2180), el Museo del Traje (Chile 832), la Manzana de las Luces (Perú 272) o el Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, que junto al Museo de la Inmigración propone recorridos guiados y actividades didácticas para recordar aquellas historias de los que vinieron de los barcos (Av. Antártida Argentina 1355, en la sede del Hotel de Inmigrantes). Y también el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori (Av. Infanta Isabel 555, frente al puente del Rosedal), el de Arte Moderno de Buenos Aires (San Juan 350), el Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio Saavedra (Crisólogo Larralde 6309), el de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco (Hipólito Yrigoyen 1420), el Museo Español Enrique Larreta (Juramento 2291), entre tantos, han pensado en los chicos y sus vacaciones.

Opciones diferentes

Entre tanta oferta, hay algunas propuestas que se distinguen por sus características especiales. Gelsomina Bla Bla Bla es una obra que suma clown, música y lenguaje de señas, para contar, con mucho sentido del humor, la historia de una artista sorda –lo es también la actriz que la encarna–, cuyo sueño es actuar en un gran teatro. Se estrena en el Teatro Payró, San Martín 766, con entradas a $ 80 (para estudiantes y jubilados, $ 40). Mientras tanto, el reconocido Grupo Ojcuro de teatro ciego está estrenando su espectáculo Quiroga y la selva iluminada, que se desarrolla en la oscuridad, basado en Los cuentos de la selva de Horacio Quiroga. Se presenta en el Konex (Sarmiento 3131), de miércoles a domingos a las 17.30, con entradas a $ 120. Otra opción de teatro ciego es Mi amiga la oscuridad, que se reestrena hoy y ofrece funciones los lunes, jueves y viernes a las 18, y los sábados y domingo a las 15 y a las 16, en el Teatro Ciego (Pasaje Zelaya 3006, en el Abasto). Es otra obra que invita a toda una experiencia teatral y sensorial diferente, y que en este caso tiene como protagonistas a dos hermanas, Claridad y Oscuridad, hijas del Rey Sol y la Reina Luna.

Con la música como elemento distintivo, “hacé que un niño conozca la ópera” es la invitación de Música en Escena, que en esta ocasión presenta una renovada puesta para el reestreno de La noche mágica de Amahl, una versión libre en castellano de la ópera Amahl y los visitantes nocturnos de Gian Carlo Menotti, pensada y adaptada para niños. Se ofrece en el Auditorio San Rafael (Ramallo 2606, Belgrano), con entradas a $ 130 (por cada adulto, un menor de 12 años sin cargo). Luego hay dos opciones orquestales pensadas para chicos: La vuelta al mundo en un violín sigue los domingos a las 11.30 en el Teatro La Comedia (Rodríguez Peña 1062), con entradas a $ 130. Bajo la batuta del maestro Sergio Feferovich, una orquesta de 18 músicos en escena propone un recorrido por compositores como Mozart, Schubert y Vivaldi. En la misma línea, Un paseo por el mundo con la Camerata Bariloche se repone en dos únicas funciones, en este caso sumando a la música de la reconocida formación la marca teatral de Héctor Presa. Estará mañana y el próximo domingo a las 16.30 en el Konex (Sarmiento 3131), con entradas de $ 90 a $ 290.

La danza abre otra invitación a los chicos con una adaptación especial en El Cascanueces y el Rey de los Ratones con las Princesas Encantadas, también en el Konex. La puesta renovada del ballet de Tchaikovsky podrá verse mañana y el sábado y domingo próximos, a las 11, con entradas de $ 90 a

$ 200. Gratis, pagando poco, mucho o algo, dentro y fuera del atiborrado circuito de la calle Corrientes, con música, teatro, clown, ballet, ópera, teatro ciego o con lengua de señas, las opciones para estas vacaciones son física y espiritualmente interminables. Desde su humilde lugar, la sección Chicos se solidariza con los padres, madres y adultos responsables: ¡A trabajar, que empiezan las vacaciones de invierno!

Fuente: Página/12

Polos de atracción
A elegir entre los mejores

No hay comentarios: