jueves, 17 de abril de 2014

Brenda Carlini, Sofía Wilhelmi, Nahuel Cano y Jazmín Titiunik: Bienal de Arte Joven


Un teatro diferente que se hace espacio en la nutrida cartelera

Ganadores de la Bienal de Arte Joven, entre 1500 proyectos, presentan sus obras en Buenos Aires hasta mayo. Su mirada sobre el proceso de producción, el público que acude a las salas y el mercado con el que conviven.

Llegan en bicicleta o caminando luego de viajar en bondi, se saludan como si se conocieran desde hace mucho tiempo. Tienen entre 22 y 31 años. Unos dirigen, están quienes codirigen y finalmente quienes interpretan y dirigen. Todos reconocen al teatro como el ámbito donde desean desarrollarse. La Bienal Arte Joven los reunió, al ser seleccionados entre  los 1500 proyectos que se presentaron al concurso.
Sofía Wilhelmi estrena título de directora y dramaturga con Baby Call, Nahuel Cano presenta Todos Mis Miedos, Jazmín Titiunik es codirectora junto a Juan Coulasso de Cinthia interminable y  Brenda Carlini es una de las cuatro creadoras de Moralamoralinmoral. Ellos son cuatro de los siete ganadores en Artes Escénicas; la plataforma de producción, formación y exhibición para nuevos artistas les permitió estar actualmente en cartel en diferentes salas hasta el mes de mayo.

–¿En qué momento del proceso del espectáculo estaba cada uno cuando decidieron presentar el proyecto en La Bienal?
Nahuel Cano: –Con Todos mis miedos había empezado a armar el proyecto el año pasado y estábamos empezando a ensayar hacia febrero. Ya teníamos cierto conocimiento de cuál iba a ser el territorio escénico que íbamos a explorar. La convocatoria fue en marzo, particularmente nosotros ya teníamos casi un mes de ensayo cuando aparece la convocatoria, y fue una buena oportunidad para la finalización.
–En el momento que se juntaron en febrero ¿tenían como propósito presentarse en La Bienal?
Nahuel: –Apareció como oportunidad. Como ya lo teníamos pensado, armamos el proyecto muy rápido. A los 15 días tenía el proyecto para presentar en La Bienal. Pero ya había cierto conocimiento de lo que podía llegar a hacer el espectáculo. Lo que hay ahora no tiene nada que ver con lo que era en ese momento, pero sí ciertas tensiones y ciertas líneas que íbamos a trabajar.
Sofía Wilhelmi: –El texto  de Baby Call ya lo tenía escrito y el proyecto pensado. Empezamos a ensayar en marzo, no por La Bienal, teníamos idea de participar de un festival que se llama El Porvenir, para mostrar 20 minutos, pero cuando surgió la Bienal, presenté un texto y un video de los ensayos. Lo que hicimos al ser elegidos fue retrasar el estreno. Llegamos a tomarnos más tranquilos el trabajo. Pero incluso después de mostrar estos 20 minutos hicimos un receso. Después retomamos los ensayos para armar la otra parte de la obra que faltaba. Como el texto ya estaba no se modificó mucho.
–¿Y cómo fue en el caso de Cinthia interminable?
Jazmín Titiunik: –Veníamos trabajando bastante, un año y pico, por lo menos. Todavía no estaba cerrada la obra. Seguía abierta y seguíamos trabajando y, de repente, apareció la oportunidad de estrenar en ese marco. Sentíamos que faltaba poco para cerrar la obra y poder abrirla al público. Cuando nos seleccionaron  tuvimos que repensar algunas cosas de toda la puesta y toda la propuesta. Para mí la Bienal y la definición de fecha para estrenar llegó en un momento clave, si se pasa de ese tiempo antes de abrirse al público se empieza a generar una energía hacia adentro que complica el proceso grupal. Hubo cierta presión de pautar el cierre para una fecha que nos unió en la dramaturgia. Nos sirvió empezar a decir ¡Basta! Se habían abierto un montón de líneas, porque al no ser muy narrativo el trabajo seguíamos abriendo el universo.
Brenda Carlini: – Nuestro proyecto –con Agustina Fitzsimons, Milva Leonardi y Marta Salinas–  de Moralamoralinmoral surgió como instancia de un examen final en una cátedra en el IUNA de finales 2012. A inicio de 2013 nos había gustado mucho el trabajo en grupo, lo seguimos  puliendo, ensayamos muchas horas y se estancó. La Bienal fue una oportunidad muy buena, empezamos a ensayar más y a entender lo que estábamos haciendo, nos ayudó a definirlo.
–El proceso creativo necesita su tiempo, si bien en noviembre ya presentaron algunas versiones ¿qué les provocaron estas nuevas funciones ante el público?
Sofía: –La primera apertura al público en noviembre, sabíamos que mostrábamos una versión provisoria de la obra. La definitiva se presentó ahora.
Nahuel: –Hasta ahora hicimos seis funciones pero una obra aparece como obra, según decía Meyerhold, a las 300 funciones. Llegar a eso es muy difícil en Buenos Aires. La obra va a aparecer después de mayo. Como real comprensión de lo que sucede, la fineza, el ajuste, la temperatura.
–Con la Bienal en total van a sumar 12 funciones. ¿Son muy pocas?
Nahuel: –Y sí. De hecho ya está arreglada la continuidad de la obra para luego de mayo.
Sofía: –Yo también estoy en eso.
Brenda: –Está planteado pero hay que ver cómo nos va. Nosotras somos las menos conocidas. Hay que remar para que nos conozcan. Pero está funcionando… vamos a cada función con temor. No sabemos qué se va a ver; qué van a pensar. Y cuando termina también estamos ansiosas y decimos: "¿Qué habrá pasado?" De verdad nos llevamos sorpresas buenísimas. La gente sale muy contenta. Realmente hay algo de lo que estamos haciendo que funciona. Para nosotras es un proceso constante.
Jazmín: –Nosotros tuvimos la primera salida en noviembre, fueron cuatro días muy intensos y luego fue el vacío. Queríamos seguir. Es como que la obra está cerrada en un punto y a medida que pasan las funciones es ir en volumen hacia abajo. Se necesita un montón de funciones, para acentuar la precisión en ciertos mecanismos que se repiten, que tienen un lugar de inicio y de llegada. Hay una tridimensionalidad de la obra que va a ir cobrando con las pasadas.
–¿Pero y entonces cómo asegurarse que la forma final aparezca si no se pueden sumar más funciones?
Sofía: –Yo siento la necesidad de que vea la obra la gente que no conozco, que sea público general. Todavía es algo muy de uno. Necesito que deje de ser mío, que empiece a ser una obra de teatro, eso comienza con las pasadas tiene que pasar mucho para poder tomar distancia y que tenga una entidad.
Nahuel Cano: – La obra que más funciones hice, un total de 260, fue con El Hueco (se presentó desde 2009 en el vestuario del Club Estrella de Maldonado). Creo que la obra, en realidad, empezó a ser después de la función ciento y pico.
–Tomando esa premisa ¿Qué eligen y cuando van a ver teatro?
Sofía: –Primero tenés que ver las obras de tus amigos.
–¿Entonces las funciones terminan siendo de público de amigos?
Nahuel: – Sí.
–Pero entonces la vigencia de un espectáculo termina en el mismo universo que le dio génesis. Van los compañeros del IUNA o el grupo de teatro.
Nahuel: –Claramente. Es complejo. Retomo lo que decía Sofi, me parece que la obra para que deje de ser de uno y empiece a dar sus pasos con autonomía se necesita tiempo. El boca en boca, necesita tiempo. La gente también en sus agendas. El mercado teatral off, donde no circula dinero, no permite el sostenimiento porque una sala necesita estrenos para que se llene. Entonces la pregunta es ¿Cómo hacemos para sostener en el tiempo una obra?
–¿Encontraste una solución?
Sofía: – El hueco se hizo en un vestuario, nunca fue a sala.
Nahuel: –Defendimos eso a morir. Hay que salirse del mercado para no ser comido por él.
–¿El teatro independiente no lo ven los chicos que hacen teatro independiente?
Sofía: –Justo investigué al respecto y en 2012, el 40% de la población de la Ciudad nunca fue al teatro y estamos en una ciudad repleta de teatros. El teatro comercial sumó ese año 3 millones de personas. ¿Cuántas lleva el teatro independiente?
Nahuel: –Menos de un millón.
Sofía: –Seiscientas mil.
–¿Qué pasa con la danza?
Jazmín: –Ya es un lenguaje que tiene sus cosas. Hay mucha fragmentación. Por otro lado aún así con todo eso en contra si se quiere; sí queremos llegar al público en general. La cuestión es ver cómo sin perder nuestra búsqueda. Creo que la cuestión es ser sincero con nosotros mismos. La danza la ve el mundo de la danza y un poco la gente de teatro.
–¿Viven de esto?
Jazmín: –Yo soy ayudante de cátedra en el IUNA. Y doy clases, tengo un estudio que alquilo y a la vez asesoro en la producción de obras.
Sofía: –Yo hago vidrieras, no me sostengo del arte.
Nahuel: –Yo me mantuve con el propósito de no hacer publicidad. Soy actor, no soy modelo. No voy a  un solo casting. Me llaman todo el tiempo. Puedo vivir de las clases, me parece un trabajo más noble.
Brenda: –También doy clases. Hago de acomodadora en los recitales, ayer estuve en Ferro en el show de Guns N Roses. Busco la manera de terminar de estudiar para poder dedicarme a esto. «




Los siete elegidos de la Bienal, para ver y recomendar
BABY CALL
De Sofía Wilhelm. Mary no es madre ni Teresa un bebé. Teresa es una mujer abandonada de cincuenta y pico, Mary es su mucama de treinta. Teresa habla, Mary escucha y contesta con golpes en el techo. Hasta que un día irrumpen extraños para robar. Los lunes a las 21 hs. en el Teatro del Abasto (Humahuaca 3540).


TODOS MIS MIEDOS
Con dramaturgia y dirección de Nahuel Cano y que protagonizan María Abadi y Pablo Seijo. A los 45 años Bruno es un escritor en crisis. Un divorcio complicado, el romance con una alumna y la escritura de su nueva novela lo condenan a una repetición infernal. Los sábados a las 23 hs. y los domingos a las 18 hs. en el Abasto Social Club (Yatay 666).


LOS CUERPOS
Espectáculo de danza dirigido e interpretado por dos jóvenes bailarines, Federico Fontán y Ramiro Cortez. Dos hombres transitan un espacio despojado. En sus cuerpos conviven lo terrible y lo bello, lo animal, lo caprichoso, la pulsión, la fuerza extrema y el abandono. Viernes a las 23 hs. en El portón de Sánchez (Sánchez de Bustamante 1034).


RELATO ÍNTIMO...
...de un hombre nuevo. Primer espectáculo escrito y dirigido por Martín Slipak donde propone un viaje al interior del cerebro de un hombre que lo maneja todo, hasta que de pronto, sin planearlo, ya no maneja nada. Los martes a las 21 hs. en El extranjero (Valentín Gómez 3378).


CINTHIA INTERMINABLE
Obra hecha de mecanismos escénicos, llevados hasta las últimas consecuencias, para construir una narrativa. La obra confiesa los sueños violentos y recurrentes de cada uno de los integrantes de la familia John Haber. Viernes a las 23 hs. en el Teatro Beckett (Guardia Vieja 3556) propuesta escénica de Juan Coulasso y Jazmín Titiunik.



RESET
Comedia musical escrita y dirigida por María Florencia Diácono que pone el foco en la posibilidad de elegir en la vida, sorteando el mandato social y la mirada ajena. Los lunes a las 21 hs. en el Teatro Empire (H. Irigoyen 1934).



MORALAMORALINMORAL
Original espectáculo de danza-teatro que propone un ensayo constante de prueba y error en la búsqueda de respuestas a ciertas inquietudes sobre la moral y las formas contemporáneas de composición escénica. Cuarteto integrado por Brenda Carlini, Marta Salinas, Milva Leonardi y Agustina Fitzsimons. Los miércoles a las 21:45 hs. en Espacio Callejón (Humahuaca 3759).

Fuente: Tiempo Argentino

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