viernes, 15 de noviembre de 2013

Diego Corán Oria y Facundo Rubiño: Festival CTM de Teatro Musical


“Hay que romper con las convenciones”

Organizado por el Colectivo de Teatro Música, el encuentro se extenderá hasta el domingo. Habrá charlas, debates y clases magistrales, además de los espectáculos, entre los que se presentarán trabajos en proceso.

Hace tres años el teatro musical (denominación acertada para la mal llamada comedia musical) decidió tener su propia fiesta. Así como el teatro de texto vive de ciclo en ciclo y de festival en festival, algunos exponentes de este género se juntaron y pensaron que era hora de hacer lo mismo. Así nació el Colectivo de Teatro Música (CTM) y luego el Festival CTM de Teatro Musical, que hoy arranca su tercera edición en la Sala Siranush (Armenia 1353). Se trata de un encuentro único en Sudamérica que persigue el objetivo de “propagar el género desde un espíritu colectivo e incentivar la creación y producción de materiales originales”, tal como señalan sus organizadores. En esta oportunidad, el festival que se extenderá hasta el domingo contará con charlas, debates y clases magistrales además de los espectáculos, entre los que habrá trabajos en proceso.

“El festival surgió como una posibilidad para poder abrir nuevos paradigmas de creación y unir miradas heterogéneas en torno de ella”, dispara Diego Corán Oria, director, autor, actor y uno de los hacedores de teatro musical off más destacados del momento. Claro que ése fue sólo el disparador, porque el CTM pronto se fue haciendo de nuevos objetivos, que son los que hoy guían la organización del festival: “Hoy también nos enfocamos en buscar un crecimiento del mercado a través de la colaboración y el intercambio entre pares, más allá de las diferencias en la búsqueda de lenguaje o estéticas”, señala Facundo Rubiño, otro niño mimado de la escena que ha sido destacado en más de una oportunidad en los premios Hugo, entidad que premia lo más sobresaliente del género. Ambos integran el CTM, junto con Damián Mahler, Leo Bosio, Francisco Ruiz Barlett y Matías Puricelli.

Desde la creación de este evento anual han participado en él numerosos artistas y exponentes del teatro musical, tales como Pepe Cibrián Campoy, Ricky Pashkus, Karina K, Omar Calicchio, Florencia Peña, Juan Rodó, Alejandro Paker y Gaby Goldman, entre otros. Sin embargo, uno de los grandes aciertos de este año es que el festival se abrirá hacia cuestiones que atañen a las artes escénicas en general y no solamente al teatro musical. Habrá una charla de producción teatral (a cargo de Sebastián Blutrach, Gabriel García y Roberto Bisogno), otra denominada “Detrás de escena”, donde trabajadores del Teatro Opera y el Maipo contarán sus experiencias y estará Claudio Tolcachir como invitado especial dando cuenta del fenómeno de Timbre 4. “Es vital no encerrar el nicho y abrir el mercado para animarse a romper paradigmas que encasillan sin ningún sentido”, dice Corán, que cuenta que hace tiempo tenían ganas de incluir este tipo de discusiones.

De todos modos, y fieles al propósito del encuentro, los exponentes del género tendrán su lugar privilegiado. Participarán, entre otros, Eliseo Barrionuevo, Vanesa Butera, Germán Tripel, Matías Mayer, Luna Pérez Lening y Florencia Otero, divididos en cuatro grandes mesas-debate (“Sub-23”, “Intérpretes masculinos”, “Intérpretes femeninas” y “Algo más”). Además se verán las obras Borracho, un after musical, Destinados, Los tres mosqueteros (Córdoba), Postmaster y 2012, ¿y si fueran tus últimos días? Por último, se exhibirán ocho trabajos en proceso de creación, una de las instancias más celebradas en las dos ediciones anteriores del festival. “Mostramos obras en proceso porque es vital para seguir generando semillas motivadoras en alumnos y colegas”, cuentan los organizadores.

“Sentimos todo el tiempo que vivimos en cortocircuito. Los mercados extranjeros han logrado valuar sus producciones generando una industria. Nosotros, en cambio, hemos comprado muchas creaciones, pero no hemos vendido nada. Y no es por falta de calidad ni de variedad, sino por no entrenarnos en el hábito de dar valor”, opina Rubiño sobre el panorama actual del teatro musical en la Argentina, aunque dice ver “chispas de cambio”, que son las que lo alientan a seguir trabajando por el género. Corán no es mucho más optimista: “Al musical lo veo partido en dos. Por un lado, como docente percibo y celebro un semillero cada vez más enérgico que le brinda al género su mirada personal rompiendo convenciones, animándose a generar identidad propia. Pero desde lo comercial lo veo cada vez más dificultoso en su sustentabilidad en el tiempo. Dentro de estas dos mitades hay una brecha importante. Ahí es donde hay que trabajar”.

Hacer frente a esas dificultades y enriquecerse con el trabajo colectivo es lo que intentarán plantear estos jóvenes exponentes en las tres jornadas que durará el festival (será hoy, mañana y el domingo). Y lo harán como hacen sus obras y sus producciones: a pulmón, con fuerza de voluntad. Tanto es así que para adquirir el “Abono especial” que permitirá ver todas las actividades del encuentro, los espectadores que deseen asistir tendrán que contactarse de manera personal con los integrantes del CTM a través de su cuenta de Facebook (Colectivo de Teatro Musical) o de Twitter (ctm_musical). “El disfrute es único cuando se trabaja en comunidad, buscando ampliar las plataformas sociales desde donde se pueda participar de la experiencia de creación”, cierra Rubiño y sintetiza así el espíritu del colectivo.

Fuente: Página/12

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