miércoles, 11 de septiembre de 2013

Juan Pablo Geretto y Lucila Gandolfo: Yo amo a mi maestra normal y La maestra serial


"Recurrimos a los recuerdos de esa docente interna que todos llevamos"

Con distintas obras, Yo amo a mi maestra normal y La maestra serial, dos actores dan vida a diferentes estereotipos de maestros argentinos. Juntos, reflexionan sobre sus personajes y el sistema educativo.

Hacer teatro es jugar entre la ficción y la realidad, ir cambiando de caras y de papeles, saltar el tiempo y la historia proponiendo alguna alternativa para probar cómo se sienten los otros por dentro o cómo se ven las cosas desde otra mirada. Hoy, en una suerte de homenaje a todos los docentes que celebran su día, Tiempo Argentino ofrece una mirada sobre dos obras teatrales de la cartelera porteña que muestran distintas maneras de llevar a escena a una maestra: Yo amo a mi maestra normal, interpretada por Juan Pablo Geretto y La maestra serial, en manos de Lucila Gandolfo; una desde lo más gracioso y nostálgico y otra desde la formalidad y la ortodoxia del legado de Sarmiento.

–¿Cuáles son las diferencias entre estas maestras?
Gandolfo: –La mía es la bisnieta de una de las que trajo Sarmiento a la Argentina. A ella la echaron y siente que su misión es seguir educando. Por eso, si la escuela no la va a aceptar en sus aulas, va a salir a la calle a educar, al costo que sea. Se va encontrando con personajes que son los que uno ve cuando sale a la calle. Con  la palabra, ella sale a matar, por eso el juego con lo de "serial".
Geretto: –Esta señorita que interpreto está absolutamente gobernada por un sistema que le ha sacado la dignidad, y a partir de ahí no hay nada. Está consumida por el sistema, se siente parte y no es que no cuestiona, pero tampoco lucha tanto.
–¿En qué se inspiraron para componer el personaje?
Gandolfo: –Por supuesto que recurriendo mucho a los recuerdos de los maestros que uno ha tenido, a buscar a esa docente interna que todos llevamos. Yo soy docente, pero el polo opuesto a esta mujer. Antes, las maestras tenían más rigor, con cierta firmeza y una educación mas disciplinada. Tenía un vasto abanico de maestras propias a las que citar.
Geretto: –La mía es diferente, no es tan rígida tal vez. Me basé en mi experiencia como alumno y como parte del sistema. No tengo parientes ni amigos docentes, pero con la experiencia como alumno alcanza. En el espectáculo se evidencia la identificación del público, porque alguna vez todos se vieron en ese lugar.
–¿Se asemejan en algo con las maestras que hay en ustedes?
Geretto: –Sí. Más que con un estilo de maestra, tiene que ver con que es un conflicto irresuelto que está de moda. La mayoría del público son docentes a los que les interesa que alguien hable del tema que a ellos les compete y con el que conviven todos los días.
Gandolfo: –Son las maestras que uno tenía en la escuela en esa época. La gente de mi generación se puede sentir identificada porque vivió ese estilo. Tiene un lenguaje muy rico y si bien cada uno ve lo que quiere, muestra cosas que la gente se ríe, pero después da vergüenza reírse de eso que en realidad es terrible.
–¿Reciben cuestionamientos?
Geretto: –No, porque el espectáculo no tiene ánimo de juzgar a nadie. No se dice qué está bien o mal. Se muestra algo que es una realidad, mezclada con la caricatura que hace este personaje. Cuando mucho, lo niegan y dicen "¡Tengo una amiga que es igual!" La situación escolar es muy dramática y por eso amerita y cuesta poco ponerle humor. Es como dar un paso adelante en lo dramático del relato, darle una vuelta de tuerca para que pase a ser divertido.
Gandolfo: –Han venido grupos de maestras a decirme que quieren presentar la obra en el Ministerio de Educación porque muestra muchas cosas que son reales del sistema educativo. Ella es como un quijote que sale a pelear de verdad. El desafío fue buscar a alguien que sea tan ajena a mí que viene muy bien para hacer catarsis y sacar esas cosas personales a las que uno a veces no se atreve.   «


Dónde se presentan
La maestra serial es un unipersonal del dramaturgo Gonzalo Demaría bajo la dirección de Martín Blanco y con la actuación de Lucila Gandolfo. Va los viernes con doble función: 21 y 22:30, y los domingos a las 18 en Camarín de las Musas.
Yo amo a mi maestra normal, es un unipersonal creado por Juan Pablo Geretto. Muestra uno de los ambientes que quedarán fijados como recuerdo perenne de la niñez: el acto del colegio en una escuela pública, conducido por una de las maestras más antiguas. Está de gira por el interior, y el 26/10 estará en el Auditorio de Belgrano.

Fuente: Tiempo Argentino

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