domingo, 12 de mayo de 2013

Leonor Benedetto: Otros de nosotros



Leonor Benedetto: “La obra es un reclamo”

Debutó como directora teatral con “Otros de nosotros”, en el Recoleta. Y dice que su labor es un poco “jugar a ser Dios”.

Un campamento de refugiados negros se instala en tu casa porteña. Así empieza un conflicto de clase y educación. Todos se sienten incómodos por la llegada de ese otro . Por ese lado viene Otros de nosotros (CC Recoleta, jueves, viernes, sábados y domingos a las 20 con entrada gratuita y las actuaciones de Ana Celentano, Adrián Navarro y Carlos Da Silva), donde la noticia es que Leonor Benedetto debuta en el rol de directora.

“Al margen de la sinopsis, la obra es un reclamo, casi un llamado a la revisión de determinadas creencias. Desde mi punto de vista es una obra política, no partidaria ni panfletaria. El tema nos involucra a todos”, dice la Benedetto.

Hoy que casi ya no existen más fronteras que el idioma, ¿quién puede ser “el otro”?

En este caso el foco está puesto en los negros, pero pueden ser los homosexuales, las mujeres...Podrían ser todos aquellos que reclaman para sí la igualdad de derechos. La trama de la obra que escribió Carlos Ares se desencadena por un ficticio decreto de Naciones Unidas que ha decidido que tratándose de 43 millones de refugiados en el mundo, la humanidad deba hacerse cargo.

En la trama, un matrimonio de tilingos está esperando a un francés para hacer el negocio de sus vidas. Esa misma noche les aparecen cinco negros en el jardín. “Todos nos hacemos los recontra liberados, pero llegado el momento se nos cuela el prejuicio, incluso diciendo ‘mirá qué bueno que soy: me conecto con vos que sos negro, que sos gay…’ Que sos vegano...


¡Exacto! Tengo un amigo vegano. Si todavía se sigue escuchando lo de tengo un amigo judío. Es sorprendente, triste y cierto.

¿Llegás tarde la dirección teatral o, tratándose de vos, tenés planeado vivir 150 años?

Bueno, ya dirigí en España. El debut total en la dirección teatral es acá. Dirigí todo: cine, televisión, ahora teatro. Es algo que me gusta mucho y me sale naturalmente. Para mí es un poco como jugar a a ser Dios, ¿no es cierto?

Se me antojaba que dirigir, en tu caso, es como buscar darle un merecido descanso a tu imagen…
Siempre me corro, siempre. En el lugar en que se me instala, y no es algo deliberadamente armado, yo me voy. No es lineal mi camino y supongo que seguirá siendo así el resto de mi vida. En un futuro cercano tengo la idea de poner una escuela, no una escuela de teatro, sino una escuela de arte. A esta altura no creo que a nadie le asombre que yo anuncie que ese puede ser mi próximo paso artístico.

Hace unos años también dirigiste una película. ¿Te dan ganas de abandonar la actuación?

¡Permanentemente me dan ganas de dejar de actuar! De hecho dejé y he vuelto. No cargo con la mochila del peligro de ser olvidada. Realmente la fama no me importa mucho, no la busco, es algo que viene solo.

Vos maduraste como persona y como actriz, pero nunca diste el physique du rol de abuela.

Soy abuela en la vida real, y soy una tía de barrio y también soy una madre que pone el sello en la vida de sus hijos.

Pero es como si el tiempo no pasara, ¿no es cierto?

Eso me lo dijo una vez Marcos Carnevale: “Es difícil encontrar un papel para vos, pero cuando se encuentra ese papel no lo puede hacer nadie más”.

¿Qué papel sería ese?

Una mina con mucha presencia, con poder sobre sí misma, con rasgos de sensualidad bien marcados. Atractiva, jodida, lejana. Muy lejana.

Fuente: Clarín

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