viernes, 3 de mayo de 2013

Elena Boggan: Emilia



El camino de Elena Boggan, de Chivilcoy a Boedo

Claudio Tolcachir la descubrió hace un año en una clase de actuación en Timbre 4 y no tuvo dudas: esa mujer, con mirada dulce y aire melancólico, era la actriz que imaginaba para interpretar a Emilia, la protagonista de su nueva obra. El autor y director estaba en proceso de escritura y buscaba los intérpretes ideales para encarnar la historia. A algunos de los convocados, como el talentoso Francisco Lumerman, los conocía del circuito independiente. A Elena Boggan la encontró entre los alumnos de la escuela que fundó hace diez años en el barrio de Boedo.

Elena es de Chivilcoy, "nacida y criada" en aquella ciudad, como le gusta decir a ella. En su pueblo se formó como actriz por su cuenta. Comenzó a actuar en El Chasqui, "baluarte del teatro independiente de la zona", en 1965. "No había escuelas de actuación en aquella época. Aprendí con los directores con quienes trabajé. Investigué, recurrí a libros, hice seminarios y así fui sumando herramientas y experiencia. Todo eso mientras trabajaba como empleada administrativa. En 1987 decidí vivir del teatro, dejé mi empleo y entré en El Chasqui. Desde entonces, pude dedicarme a la actuación, aunque en un estado finaciero dedefault permanente", dice con humor.

Hace tres años, cuando se jubiló, decidió estudiar en una escuela porteña. Eligió Timbre 4 por recomendación de su pareja, que vive cerca de la sala. Nunca se instaló en Buenos Aires y tampoco tiene planeado hacerlo: "Desde 2010, cuando empecé el primer año de la carrera, viajo constantemente. Mi casa está en Chivilcoy, allá tengo a mi familia". En 2012, cuando cursaba un seminario con Tolcachir, el director le pidió que leyera un fragmento deEmilia. "Llegué a la mitad y me dijo: ´Suficiente. Te llamo luego'". Y la llamó, al poco tiempo, para ofrecerle el protagónico.

En su primer trabajo en un teatro de Buenos Aires, Boggan conmueve con su interpretación de esa mujer entrañable, que "no tiene otro fin en la vida que amar hijos ajenos". Antes de Emilia ya había representado dos personajes que le dieron muchas satisfacciones: Blanche, deUn tranvía llamado Deseo, y Amanda, deEl zoo de cristal, obras de Tennessee Williams.

A punto de cumplir 68 años, Elena disfruta del presente y no quiere pensar en otros proyectos. Confiesa, eso sí, que sueña con interpretar aWinnie, deLos días felices, de SamuelBeckett. "Es un gran desafío y por eso me gusta."

Fuente: La Nación

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