lunes, 6 de mayo de 2013

Camila, nuestra historia de amor



Mucho texto y pocas canciones

La obra sigue al pie de la letra los acontecimientos históricos, pero carece de los elementos básicos del musical. A su vez, la dirección remarca demasiado el carácter de los personajes protagónicos sin demasiados matices.

Las historias de amor prohibido tienen los elementos necesarios para lograr obras movilizadoras, ya que incluyen temas como la pasión, la lucha por cumplir los propios ideales, la incomprensión de los otros y la entrega absoluta, por mencionar algunos. Romeo y Julieta es, probablemente, uno de los mejores ejemplos. Pero cada país y cultura tiene sus propias tragedias y, en la Argentina, la de Camila O'Gorman y el sacerdote Ladislao Gutiérrez, se destaca por sobre otras.
Mucho se escribió sobre Camila, y en la memoria siempre permanecerá la película que la prestigiosa directora María Luisa Bemberg filmó en 1984, con Susú Pecoraro e Imanol Arias como protagonistas, y que fue nominada al Oscar a la mejor película extranjera. Que en algún momento se pensara en hacer un musical, era algo esperable y luego de muchos años de tener el proyecto dando vueltas por diferentes productoras, el compositor Fabián Núñez encontró en Sabrina Romay una socia para hacer realidad el sueño que dio nacimiento a Camila, nuestra historia de amor.
Camila, una niña de la sociedad de la época, conoce al padre Gutiérrez, un sacerdote jesuita que había asistido al seminario con el hermano de Camila, Eduardo. Designado párroco en la Iglesia del Socorro en Buenos Aires, conoce a la familia O'Gorman y comiezan rápidamente un romance clandestino. En 1847 se fugaron a caballo y se refugiaron en la provincia de Corrientes, en la ciudad Goya. En agosto del año 1848 los descubren, los arrestan y los llevan nuevamente a Buenos Aires para ser juzgados. Finalmente, el 18 de agosto de ese año, en el Cuartel General de Santos Lugares de Rosas, son fusilados. Camila, de 23 años, estaba embarazada de ocho meses.
En líneas generales, esta obra sigue al pie de la letra los acontecimientos históricos, tal como sucedieron y que involucra a sus protagonistas y personajes: la familia de Camila (padres, hermano y la abuela Ana Perichon) y Manuelita de Rosas, por mencionar algunos. Sin embargo, carece de elementos básicos para ser una obra complemente musical. Demasiado texto y canciones que son más un complemento y que poco acompañan la historia, sería una de las principales fallas. Cada una de las 21 canciones se insertan e intercalan en la historia sin seguir con el hilo argumental y ninguna se destaca del resto ni sobresale por la fuerza de su letra o su música. El único tema que canta todo el elenco está al final de la obra, con la canción "Háblame de amor", que funciona más como cierre que como balance general de la historia. La falta de coreografía es otra de sus falencias.
Los protagonistas, Natalie Pérez y Peter Lanzani, que conocen el oficio, interpretan las canciones de manera correcta. Julia Zenko, como Ana Perichon, se destaca del resto con el profesionalismo que la caracteriza. La dirección remarca demasiado el carácter de los personajes, sin matices: un Ladislao constantemente atormentado, una Camila muy exaltada y un padre (Miguel Habud) demasiado severo, por mencionar algunos ejemplos.
Seguramente, la presencia de Pérez y Lanzini, que provienen del semillero televisivo de Cris Morena, aseguran la presencia de los fans, que tendrán la oportunidad de ver a sus ídolos en vivo. «


La ficha

Camila, nuestra historia de amor

Autor: Fabián Núñez. Dirección: Gerardo Gardelin. Elenco: Natalie Pérez, Peter Lanzani, Julia Zenko, Miguel Habud, Laura Silva, Santiago Ramundo, Magalí Sánchez Alleno, Déborah Dixon. Teatro Lola Membrives: Corrientes 1280.

Fuente: Tiempo Argentino

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