jueves, 3 de enero de 2013

Nito Artaza y Sabrina Artaza: Carnaval de estrellas



El apellido Artaza se repite en una obra

Nito decidió dejar la revista por un rato para zambullirse en una comedia y compartir un escenario por primera vez con su hija Sabrina, en su propio teatro

MAR DEL PLATA. Quién iba a decirlo: el capocómico y productor que por convicción se jactaba de no recurrir a contactos ni golpear puertas para generar oportunidades de trabajo a su familia, esta vez tuvo que apelar al "lobby" de su hija para hacerse del papel protagónico y compartir con ella durante la temporada marplatense la comedia Usted puede ser un asesino .

"Salí de la reunión con el productor con el libro en mano, papá me lo pidió para leerlo, le encantó y enseguida me dijo que quería hacer esa obra conmigo", relata Sabrina Artaza esta infidencia que del otro lado de la mesa, sonriente y afirmando con la cabeza que baja y sube, confirma su padre, ahora su compañero de trabajo en el teatro Enrique Carreras. "Es que quería hacer temporada sin ser productor para aprovechar mejor mis tiempos, porque el 80 por ciento de mi vida me lo lleva la política, y qué mejor que haciendo teatro junto a mi hija", cuenta a LA NACION el también senador nacional Nito Artaza, que celebra nada menos que 25 temporadas en estas playas.

Los genes mandan y delatan. Nito y Sabrina tienen gestos calcados. La sonrisa permanente y la picardía que se les filtra en cada frase. Y hacen uso y abuso de ellas cuando se divierten en la orilla del mar, chapoteando primero y luego con la jovencita, de impecable look sesentoso, a caballito de él, entre las olas e iluminados por el flash.

"Me siento cómoda porque trabajé con papá productor, pero tenerlo ahora como actor es más relajado, de igual a igual y haciendo los dos juntos algo de humor", se entusiasma Sabrina, que fue parte del elenco de la revista Carnaval de estrellas , y disfruta ahora su debut absoluto como actriz en una temporada marplatense.

Esta pieza teatral del español Alfonso Paso, producida por Aldo Funes, la comparten con Darío Lopilato, Germán Kraus (también director), Adriana Salgueiro, Andrea Estévez y elenco. Y en la tradicional sala de la calle Entre Ríos, que desde hace algunos años es propiedad de Nito Artaza. "Quiero que sea un espacio para comedias de este tipo y para eso, con miras al año próximo, vamos a hacer una importante inversión en butacas y estructura general", anunció a LA NACION.

El Nito que llega esta temporada a Mar del Plata tuvo que respetar un libreto, todo un desafío para quien desde la comicidad ha hecho de la improvisación una de sus mayores virtudes. Sabrina, con una anécdota de la previa al debut, desnuda aquella reticencia de su padre a seguir el texto. "Recién en el ensayo final mi papá supo quién era el asesino en esta historia", recuerda con una carcajada.

Pero también es cada vez más el senador Artaza. Cuidando detalles para que la carrera artística no le tire una zancadilla a su lanzada proyección política. Lo advierte con algunas condiciones para las fotos. Y lo destaca en los fundamentos de la elección para esta temporada. "Quise una comedia -explica para tener un perfil mucho más bajo, aprovechar mis recesos en la actividad del Senado y poder viajar lunes y martes a Corrientes, mi provincia."

Admite, claro, que lo sedujo esto de trabajar con Sabrina. Dice que siempre se negó a que sus hijos sean parte del medio. "Pero los mando a la universidad, se reciben y enfocan para el lado artístico", cuenta como resignado, pero con orgullo. Los varones también transitan por el arte: Juan Manuel hace series en la Web y Leandro compone música.

Al respecto, Artaza dispara con su tesis: los chicos que están lejos de los padres crecen más rápidamente. "Mi teoría es que ellos crecen cuando matan al padre desde lo psicológico", dice. Porque, cree, si no se piensa que porque el espectáculo de alguno de ellos lo produce el padre tiene menos mérito. "Como un acomodo", señala. Y reconoce que quizá sea un error esa interpretación porque "Sabrina seguramente disfruta de trabajar conmigo".

Confirma ella, claro, que está feliz de estar con su papá sobre las tablas y de igual a igual. Pero está aún más contenta porque siente que llegó al papel por logros propios. "Yo hago comedia musical, tap, danza, periodismo y sigo estudiando, pero la comedia sin dudas es lo que más placer me da", confirma. Y papá la avala apelando a una frase de José Ingenieros que -dice, lo ha marcado desde siempre: "El rango viene por el mérito".

Porque, y en esto coinciden a pleno, para llegar a un objetivo hay que esmerarse y prepararse. Y cuestionan por igual esa tendencia instalada en los últimos años en la que se busca llegar ser conocido o famoso por un golpe de suerte, como ha ocurrido con decenas de figuras salidas de los realities de TV.

Sabrina cree que la cuestión ya empieza a mostrar cambios positivos. "No es casualidad que los finalistas, y en especial los ganadores de «Bailando por un sueño» hayan sido no los más carismáticos o los de más escándalos sino los que mejor bailaban", describe.

Ella también rescata una nueva generación en el medio, en su mayoría surgidas del circuito under, en la que hay un mayor respeto y reconocimiento a sus pares. Algo que, cree, no se da tanto entre las figuras que ya alcanzaron picos de fama. "Me ha dado mucha bronca que mi papá haya hecho éxitos o grandes logros y muchos de sus pares no se lo reconozcan", resalta con evidente malestar. Artaza ni se inmuta. Bien correntino, dice que tiene "el cuero duro como el del yacaré" para afrontar esas situaciones que, asegura, le han tocado vivir por igual en el medio artístico como en el de la política.

Por ahora, dice, no extraña el género revisteril que tantos éxitos le aportó en las últimas dos décadas. Tenía propuestas del empresario Daniel Comba para ir a Villa Carlos Paz, pero la rechazó. "Volver (en dupla con Miguel Ángel Cherutti) -explica- siempre da rédito. Pero buscaba un cambio y dejar de presentar nuestro dúo como el regreso o la despedida, porque nosotros seguro que vamos a seguir."

También considera que el género necesitaba aire. "Se había dado en Mar del Plata una saturación del rubro con tres revistas de primer nivel y un mismo público a repartir, con lo que se complica porque es un género muy costoso en elenco y puesta. La comedia me permite otros tiempos". Y advierte que no se puede jugar con un tipo de espectáculo que tiene sello e identidad propia. "Creo que la revista porteña es un género único y que hay que cuidar muchísimo. En eso creo que nos destacamos porque siempre buscamos sacar lo soez, la burla a la mujer, y apostamos a enriquecer con figuras como Eleonora Cassano, incorporando musicales", recordó.

Sabrina, orgullosa de papá, recuerda que fue él quien también hizo volver a la revista a figuras como Moria Casán y Graciela Alfano, o acercar al género a estrellas de la música como Estela Raval. "Sí, y también hice volver al radicalismo", acota Nito, un poco en serio y otro poco en broma. Con humor de capocómico, con picardía de comediante, con emoción de padre orgulloso, pero más político que nunca.

ARTAZA POR ARTAZA

Sabrina: "A papá lo disfruto muchísimo sobre el escenario y ahora como compañero. Lo admiro y disfruto su felicidad. Tiene talento, memoria y oficio. Sabe leer al público como pocos. Me río muchísimo con él. ¿Quién no quiere estar con su papá? Acá la gente lo quiere y lo sigue, y eso es maravilloso."

Nito: "Tiene talento y ángel. Cuando una joven se propone un objetivo y trabaja tanto como ella para alcanzarlo, es una felicidad ver cómo empieza a lograrlo. Me encanta que construya su propio destino. Con ese entusiasmo y profesionalismo podrá tener una gran carrera."


APOSTILLAS

Toc Toc corre por anticipado
Apenas comenzó el año, el martes 1° de enero, los productores Eloísa Cantón, Sebastián Blutrach y Bruno Pedemonti firmaron contrato con Carlos Rottemberg para que Toc Toc continúe en Mar del Plata, pero en 2014. Con esto ya dan por sentado que tendrán una exitosa temporada en el teatro Mar del Plata.

Fuente: La Nación

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