viernes, 16 de noviembre de 2012

Alberto Rodríguez Saá: Las de Barranco


Alberto Rodríguez Saá: de candidato a presidente a actor

El ex gobernador de San Luis llega a Buenos Aires como parte de un grupo de actores que presentará Las de Barranco

Sus detractores lo tildan de excéntrico. El, redobla la apuesta. "Todo lo que sea imaginación, creación, me apasiona", dice Alberto Rodríguez Saá, ex gobernador de San Luis, ex senador nacional, candidato presidencial en las últimas elecciones, hoy, conductor de un programa de radio y miembro del elenco de Las de Barranco , obra que se presentará por única vez el 24 de noviembre en el Teatro La Comedia de Buenos Aires.

"No soy actor, soy alumno", interrumpe cuando recibe la primera pregunta de LA NACION. Y repite tres veces, para que no queden dudas, separando las sílabas: "a-lum-no". Quienes lo conocen suelen caracterizarlo destacando su histrionismo, un imán para las miradas, como buen político, cualidades que puso al servicio del teatro. Sin embargo, aclara que "está aprendiendo" y en ese devenir estudiantil, asegura que disfruta de la impunidad que le da el "no saber": "Es una irresponsabilidad maravillosa. Irresponsable total. Creo que es la parte que más me gusta". Así, libre de responsabilidades, fue como comenzó con este quehacer nuevo.

"El Alberto", como lo llaman en su tierra, San Luis, ya es conocido por sus aptitudes para las artes, principalmente las artes plásticas. Sus esculturas pululan por cuanto parque puntano hay, y son el principal atractivo de su misteriosa mansión en la zona conocida como El Durazno. Tal vez por eso, su incursión en el teatro no sorprendió tanto a sus coterráneos.

En septiembre de este año, Rodríguez Saá inauguró un centro de exposiciones que llamó Los Cedros Pueblo Cultural, en Estancia Grande, una exclusiva villa creada hace cuatro años a partir de la unión de las localidades de El Amparo, Barranquitas, El Virorco, Estancia Grande, Alto Grande, El Durazno Alto y El Durazno (donde está su residencia), emprendimiento que no escapó de la polémica por el excesivo presupuesto destinado para su construcción. "Quería para el centro cultural que hubiera funciones de teatro, y comenzamos a presentar todos los jueves obras del TIM [Teatro Independiente de Mercedes]. Un día me llamó la directora para decirme que durante dos semanas no podrían hacer la función porque uno de los actores iba a faltar. 'A menos que lo hagas vos', me dijo. Y yo en ese momento, con unas copas de vino, le dije que sí. Al día siguiente me volvió a preguntar, y volví a decir que si", relata con pausa puntana y un dejo de picardía en su voz, como si fuera un niño contando una travesura. Su primera incursión en el escenario de Los Cedros fue en la obra El Acompañante , de Carlos Gorostiza. "Una hora antes de subir pensaba 'para qué me metí en esto', memorizar, entender de qué se trata...Pero siempre estoy aprendiendo. A mi edad, no hice nunca teatro y de golpe estar ensayando con un elenco muy interesante que tiene mucha experiencia, es bastante novedoso para mi", cuenta, mientras se prepara para encarnar a Eduardo Linares, un escritor que alquilará una de las habitaciones de Doña María, viuda del Capitán Barranco y conquistará a su hija más linda, Carmen.

Aunque admite que nunca antes se había interesado en el teatro, reconoce que la obra de Gregorio de Laferrère es un clásico de la dramaturgia nacional: "Es una obra que si Laferrère la hubiera escrito en Francia, hubiera estado a la altura del Tartufo de Molière. La escribió en Argentina pero es una obra universal, en toda época y en todo lugar hay una situación como la que plantea. Habla de la decadencia de la clase media baja en 1908, una familia que está sostenida por Doña María que es una mujer que no tiene ningún escrúpulo en acomodar a sus hijas según sus intereses".

Caracterizado como Linares, cuesta creer que Rodríguez Saá hace apenas un año era candidato a presidente. Y de la misma manera que su fisique du rol impreso en la marquesina de un teatro lo separa de su imagen de político, el cisma también se manifiesta en sus últimas declaraciones: "No digo que haya dejado la política pero, la verdad, los cargos públicos ya no me llaman la atención", dijo en una entrevista reciente con el diario Los Andes , aunque apenas unos días después trascendió que quería ser candidato a senador por Buenos Aires , y que formaba parte de un peronismo disidente que apuntaba a formar una "confederación de partidos" para oponerse al proyecto kirchnerista.

En diálogo con LA NACION se incomoda y evita pronunciar sentencia alguna sobre su futuro político. "Doy mis opiniones a través de mi columna editorial en FM Lafinur", recita, como repitiendo el eslogan de una publicidad.

-Recientemente dijo que estaba feliz actuando y conduciendo el programa de radio. ¿Le gustaría dedicarse sólo al arte?

-Ni me gustaría ni no me gustaría no lo veo así. Este es un momento de aprendizaje . Alumno. Hago lo que diga mi director. Y hacer la radio me gusta bastante, es como una revista. Tengo una editorial después hablo de deporte, de cultura, de todo un poco y pongo música.

-¿Qué análisis puede hacer a una semana del 8N?

-No estoy de acuerdo con la mirada que hicieron los medios, donde han hecho una reducción. El 8N pasó en todo el país, pasó en el conurbano, en los barrios, en el interior y en las embajadas del mundo, no sólo en la 9 de julio. Hay que mirarlo a Macri por las inundaciones, en La Rioja marcharon contra la minería a cielo abierto, son distintas miradas. Hubo una reducción que hicieron los editorialistas de los medios nacionales a Buenos Aires y a Clarín o Cristina. Eso es un error, una torpeza. Creo que la gente se expresó de otra manera. Mirando los carteles vemos pronunciamientos de cosas muy grandes, de democracia, de república, a favor de la transparencia. Son valores muy interesantes una suerte de propuesta que concuerda con el preámbulo de la Constitución.

Macri ahora sale haciéndose cargo del subte. Eso está para tapar que no se hizo cargo del tema de las inundaciones. Esto es lo grave. La gente se lo dice a todos: a Macri, a Cristina, a Scioli, "va a volver a pasar y ustedes no hacen nada", eso dicen. Hay una desesperanza que surge cuando te das cuenta que no va a pasar nada bueno.

-Se dijo que pensaba formar parte de una confederación de partidos junto a todo el arco del peronismo disidente.

-No, no estoy de acuerdo con esa confederación.

Pausa. Pide volver a hablar de Las de Barranco y se ríe de su personaje de galán en la obra. "Me gusta Linares porque yo me lo imagino con ideas bastante liberales dentro de la época", dice y retruca, hábil: "Lo único que te puedo decir de mi futuro [político] es que el 24 de noviembre voy a volver a conquistar a la Carmencita".

Fuente: La Nación

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