miércoles, 31 de octubre de 2012

Mariana Paz: Pájaros y pollos



"El circo es alegría, jugar a volar, es la magia de la empatía, no destreza"

La directora de Pájaros y pollos habla de este espectáculo que combina distintas disciplinas. Docente en su escuela de circo asegura que muchas veces en pos del virtuosismo se deja de lado el sentimiento humano propio de esta actividad.

En un pueblo alejado de la civilización ruidosa y cibernética, una camioneta con su casilla rodante correspondiente, se queda varada en un paraje desolado y alejado del camino con tres artistas de un circo. El único contacto que tienen con el resto del mundo es una radio que sintoniza música a través de un programa radial. Ese es el contexto de la obra Pájaros y pollos, que transcurre en ese lugar, en ese sin tiempo, mientras esperan. "La espera es una excusa para repasar sus vidas como artistas de circo. Ellas son como pájaros en momentos o pollos en otros, entre lo etéreo y libre, y lo mundano y útil", dice Mariana Paz, directora del espectáculo quien se ha propuesto explorar en las técnicas y aparatos de circo una matriz estética para el desarrollo de un lenguaje circense contemporáneo en fusión con la danza y el teatro.
Mariana Paz, coreógrafa y docente de diferentes disciplinas circenses, es la codirectora de Redesclub de circo, espacio que desde hace ocho años se dedica a enseñar, recrear y difundir las artes circenses en la ciudad, siendo uno de los espacios independientes más importantes de formación en el rubro. Como intérprete ha formado parte de La Trup, primera compañía de Nuevo Circo de la Argentina con dirección de Marcelo Katz y Gerardo Hochman, y coreografías de Ricky Pashkus.

–¿Por qué decís que haces dramaturgia en movimiento?
– Hace un tiempo que trato de contar una historia y describir los perfiles de los personajes a través de técnicas de circo y  de la danza. Por eso yo digo que hago dramaturgia en movimiento. Porque quiero transmitir el sentido de una historia a través de una coreografía. Creo desde la danza. El lenguaje extremadamente corporal y muy abstracto de los  acróbatas hace difícil la tarea. Por  eso busqué personajes que sean del mundo del circo pero los ubiqué fuera de él, para no entrar en el postulado de que esto solo se puede hacer en un espacio convencional de circo. Y fui armando una historia. Cada movimiento tiene una significación en relación al todo.
–¿Que elementos del circo usas?
–Telas, pero unas telas diferentes (unas encima de otra), aros grandes que están en desuso y cuerdas, que casi no se usan pero es algo importante para mí: fue lo que primero me acercó a estas artes. El circo es  alegría, es algo sutil y poético, es tentativa de hacer lo imposible, es jugar a volar, a tener un cuerpo elástico y simular volar, poder transportarte hacia la magia de la empatía. Porque el circo es empatía. No destreza. Eso quizás hoy se ha perdido y sólo impresiona la destreza, dejando del lado el sentimiento humano que debe tener.


Fuente: Tiempo Argentino

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