sábado, 6 de octubre de 2012

Guillermo López: El trabajo que me dio no trabajar


"Los que reniegan de la fama, mienten"

Conocido como "El Pelado de CQC", el conductor y actor vuelve con su unipersonal El trabajo que me dio no trabajar. Asegura que le gusta generar proyectos con sus amigos, que no siente haber llegado a un techo y que su límite para el humor es "tener códigos". Hiperactivo, afirma que no tiene tiempo ni paciencia para leer libros y confiesa: "La tranquilidad me pone nervioso."

A Guillermo López lo conocen en la calle como "El pelado de CQC", ese que le saca el jugo a los famosos en cada nota o como el que pide piquitos a las chicas de la farándula. Aunque dice no renegar de su popularidad, López explica cómo hizo para obtener los beneficios de la fama: "Al principio te da un poco de cosa, pero después entendés que si te llaman tanto para invitarte a eventos, vos alguna vez podés levantar el teléfono y autoinvitarte."
Habiendo superado la barrera de los 40, "El pelado" asegura que sigue conservando las mismas actitudes y gustos que el chico de barrio que siempre fue, que comparte momentos junto a sus amigos de toda la vida y que se relaja con masajes de piedras calientes en un hotel-spa.
Tras exitosas temporadas en Buenos Aires y Pinamar, Guillermo López vuelve a la sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza, durante todos los martes de octubre y los jueves de noviembre para exponer una nueva versión de su unipersonal: El trabajo que me dio no trabajar.

–¿Volvés con el mismo espectáculo?
–Le vamos a modificar algunas cositas, pero es el mismo show. El año pasado hicimos sólo 12 funciones y nos dio la sensación de que quedaba mucha gente sin verlo. Incluso hice una mini gira por Buenos Aires y me di cuenta de que tenía que volver.
–¿Te gusta este rol de actor?
–Yo en realidad me formé como actor y fui recorriendo el camino hasta llegar acá. No siento que tenga el perfil del actor porque hay algunos que están bastante afectados por serlo, pero a mí se me fueron dando las cosas como quería.  Me llevo bien con esta idea de volver a estar en un escenario pero hasta ahí nomás. Me resulta cómodo.
–Sos muy mandado con todo el mundo. ¿Cuáles son tus límites?
–Siempre me he manejado bien. El límite es tener códigos, no caer en el chiste fácil con algo que no da, el humor negro. Después, siempre tuve la suerte de tener mucha aceptación en la calle. Puedo ir con un chiste y cosas que no suenan agresivas y sé que voy a tener rebote del otro lado.
–¿Te hacés algún cuestionamiento ético?
–Yo siempre me lo planteo y me pongo mis propios límites. La clave es que nadie me obliga a hacer algo que no quiero, entonces, a la hora de laburar como entrevistador pregunto hasta dónde me parece. No me gusta meterme en terrenos que no comparto. Chequeo de qué quieren hablar y de qué no.
–¿En el show estás solo en escena?
–Sí, pero trabajo con un grupo de amigos. Me gusta generar proyectos donde estén mis amigos, donde formen parte y les genere un ingreso extra de guita. Toda esa conjunción de cosas es la que hizo que quiera volver.
–¿Cuánto te importa el dinero?
– No está en mis prioridades. Me importa mucho laburar de lo que me gusta, generar y compartir. Disfruto de mi realidad, pero mi ambición no es desmedida. Por suerte tengo mucho trabajo y eso genera la tranquilidad económica. Pero básicamente me conformo con que tengo mucha pasión por lo que hago, por eso la prioridad no es la guita.
–¿Con tu familia cómo sos?
–Tengo a mi mamá, Nelly, que la veo una vez por semana, un hermano con el que nos vemos poco, dos sobrinos llamados Julián y Mora. Soy como muy presente con poca presencia. La realidad es que no tengo mucho tiempo libre y lo poco que me queda es para mi novia, quien también reclama verme. Trato de estar un poco en cada lugar.
–¿No sos familiero?
–Sí, pero mi familia es bastante acotada, por eso tampoco tengo esta cosa de la mesa del domingo siendo cuarenta. Si nos juntamos todos, somos cuatro.
–¿Te ves con una familia armada en el futuro?
–¡Pelado seguro que voy a estar! Pero la verdad que hasta hoy todo superó mis expectativas, así que todo lo que venga será mejor. Tengo un buen lugar y soy reconocido por lo que hago. No siento haber llegado a un techo porque me queda mucho por recorrer.
–¿Hay algo que no harías en lo laboral?
–Siempre hay cosas donde uno no se siente cómodo. Hay cosas que no las sé hacer y muchas otras que ni siquiera me interesan. Me parece que hay formatos que no se adaptan a mí, aunque soy bastante 4x4. Fui laburando un estilo muy desde mí. Se hace mucho más fácil porque no tengo que sostener algo que no soy.
–¿Te cuesta ponerte serio alguna vez?
–No. Puedo ser exigente y muy cabrón también. Soy obsesivo de que las cosas estén bien. Por suerte no soy de los que hace humor y está todo el día haciendo chistes porque ya pierde la gracia. Me gusta ponerme serio, hablar profundamente y sentarme a escuchar amigos cuando tienen un problema.
–¿En que gastás el tiempo libre?
–Disfruto de ir a cenar afuera, ir al cine. No sé cocinar, pero como vivo un poco solo y un poco con mi novia, mi especialidad son las patitas congeladas que van diez minutos de cada lado. Tengo una señora que se encarga de cocinarme rico. Mi fuerte es el orden y la limpieza. ¡Hace un tiempo atrás mi casa parecía la Para Ti Decoración!
–¿Cuán famoso te considerás?
–Por mi actitud y por cómo me manejo, me considero menos famoso de lo que soy. Soy muy conocido en mi laburo, pero me sigo manejando lo más parecido a antes que suceda todo esto.
–¿Te da muchos beneficios la fama?
–Muchos. Me regalan ropa, me invitan a comer a un lugar lindo, tengo trato especial en muchos lugares. El hecho de estar expuesto te da un montón de beneficios por eso los que se quejan y reniegan de la fama son todos mentirosos.
–¿Cuándo fue la última vez que pagaste una entrada para ir a ver una obra de teatro?
–Cuando voy a comer, pago. Últimamente pago mucho más que antes porque hubo un momento en el que estuve enviciado con eso de las invitaciones y sólo iba a los lugares donde me invitaban. Ahora para evitar toda la conversación previa es mejor pagar la cuenta porque sale más barato, aunque no soy muy eventero.
–¿Cuál fue el último libro que leíste?
–Siempre arranco y dejo. No tengo tiempo y, sobre todo, la lectura es una cosa a la que me cuesta tenerle paciencia. Me cuesta estar concentrado, porque vivo con el acelere del laburo. Sentarme a leer y tener esa imagen tan pacífica me pone nervioso.
Me gustan las series como Lost, House. No vi todas las temporadas, pero cuando tengo un hueco veo algo. La tranquilidad me pone nervioso.
–¿Sos de darte los gustos?
–El spa me gusta. Un gustito que me doy seguido es ir un día o dos al Sofitel de Cardales a relajarme. Si tengo que estar una semana ahí me muero.
–Son gustos de "chetito", más que de un pibe de Ramos Mejía…
–No. Porque si tengo la posibilidad de ir a una pileta climatizada tengo que aprovechar. ¡En Ramos no estaba caliente ni en verano la pileta! Ahora tengo esas posibilidades y por eso lo aprovecho, pero no lo cuento entre mis amigos porque me gastan.
–¿Conservás amigos del barrio?
–Cuatro amigos de Ramos forman parte del unipersonal. En la apertura, los que supuestamente son extras, son mis amigos. Son de 40 o 35 años de amistad porque somos todos del barrio. Están contentos con todo lo que me pasó, pero para ellos soy "Guille", y ocupo el mismo lugar de siempre. Hay dos que son médicos, un profe de Historia y otro es el CEO de una multinacional, pero cuando nos juntamos seguimos siendo los mismos de siempre. «

Funciones

El trabajo que me dio no trabajar, el unipersonal de Guillermo López se presenta desde el 9 de octubre a las 22:30, todos los martes de octubre y jueves de noviembre en la sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza. Corrientes 1660.

El dato  - Twittero

En su cuenta de Twitter, el conductor tiene 1.091.300 seguidores, aunque dice no darle demasiada importancia a la cantidad.

Su continuidad en la pantalla chica

Después de varios rumores que ponían en duda la continuidad de los productos de Cuatro Cabezas en el canal América, Guillermo “El Pelado” López tiene confirmado que su Antes que sea tarde, el programa que conduce de lunes a viernes a las 20:30 hs. en la emisora, concluirá en diciembre.
Aunque aún no hay nada definido por parte de las autoridades del canal, la idea del ex notero y actual conductor de CQC (América) sería continuar con su programa diario pasado el verano pero, al parecer, Jorge Rial sería uno de los interesados en ocupar el bache que deja en su franja, para hacer una versión diferente del clásico Intrusos.
"La realidad es que nosotros tenemos un contrato como para hacer dos años más de CQC y el programa diario. Incluso para incluir otros ciclos de la productora. Después los horarios son cosas que arreglan la productora y el canal", comenta el conductor que, por lo pronto, en diciembre se despide de la pantalla para volver en marzo. "Durante el verano que no vamos a estar, ahí pueden darse un montón de gustos los programas que quieran", sentenció.

Fuente: Tiempo Argentino

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