martes, 24 de julio de 2012

Natalia Bindenmaister: El viaje a la isla del coco


“Producimos para un niño inteligente y que puede reaccionar ante un montón de cosas”

Lo asegura Natalia Bindenmaister, de la compañía de títeres La Zopenca, que en estos días realiza funciones de “El viaje a la isla del coco” en el teatro El Tinglado. Es una obra para chicos de 5 a 13 años que puede verse los sábados a las 17 y, durante las vacaciones de invierno, de miércoles a sábados en el mismo horario.

Por Hernán Salcedo

Una maestra rígida y estricta intenta dar una clase hasta que es sorprendida por ella misma, pero cuando era chica. Con humor y fantasía, la historia propone un cuestionamiento de los valores de los adultos desde la mirada de una niña. “Queríamos hablar de las abuelas y los niños, de la relación del comienzo de la pubertad y las abuelas”, cuenta Natalia Bindenmaister, quien junto con Guadalupe Lombardozzi creó esta compañía en 2004 y desde entonces viene realizando diversos espectáculos para la platea infantil.

“El viaje a la isla del coco” propone una puesta en escena en la que las actrices interpretan personajes y manipulan los títeres en un juego fantástico bastante alejado del tradicional retablo que recorta el espacio y oculta a los artistas.  “En cada obra pensamos un formato diferente y en cada una tratamos de explorar diferentes formas”, explica Bindenmaister y agrega que, como venían de hacer un espectáculo de teatro negro, en este nuevo emprendimiento querían combinar títeres con actuación y “apostar a algo más grande”.

En esta obra los títeres son de gran tamaño, muy originales y visualmente muy atractivos. Pero este logro no es un proceso que surge de la noche a la mañana. “Fue muy difícil porque los títeres  son una mezcla de técnicas. Fue una gran experimentación de Azul Borenstein (responsable del diseño de títeres, vestuario y escenografía) y de mi socia Guadalupe, que también es escenógrafa”.

Además de un proceso creativo y una elección estética, detrás de todo espectáculo infantil hay una idea de la infancia o al menos un ideal de niño en el que se está pensando al crear. “En mi caso es como la idea de un niño que venimos trabajando mucho. La idea de mi niñez, de mi pensar”, señala Bindenmaister.

“Yo tengo mucha afinidad con la literatura infantil argentina. Pienso una niñez que puede ver una historia, comprenderla y participar en ella”, agrega y subraya que el público al que se dirige la obra tiene que ver con un “niño inteligente, que piensa y que puede reaccionar ante un montón de cosas”.

En ese sentido, destaca que hay un tipo de “niño nuevo” que está “atravesado por la tele”, vive “inundado en información” y sobre todo “va a una velocidad importante”. Sin embargo, la artista está segura de que esos chicos también pueden ser espectadores de una obra de títeres. “Es como que se maravillan de algo tan primario”, concluye Bindenmaister.



De acá para allá
Las integrantes de esta compañía de títeres se formaron en la Escuela de titiriteros del Teatro General San Martín. Desde que egresaron no pararon de hacer espectáculos y en algunas oportunidades tuvieron la satisfacción de llevarlos a otros países. Con “El viaje a la isla del coco” harán las valijas en septiembre para participar del Festival de Artes Escénicas de Perú. “Colores primarios”, su espectáculo anterior, fue mostrado en China.



El viaje a la isla del coco
Teatro de títeres y objetos para toda la familia. Los sábados, a las  17. En vacaciones de invierno, de miércoles a sábados a las 17. En El Tinglado, Mario Bravo 948, C.A.B.A.
Idea original y producción general: Compañía La Zopenca
Dramaturgia: Natalia Bindenmaister
Actrices / titiriteras: Clara Chardin, Guadalupe Lombardozzi
Música original: Esteban Rosenszain
Diseño de títeres, vestuario y escenografía: Azul Borenstein
Realización de títeres y objetos: Lucía Lossada
Realización de mecanismos: Alejandra Castillo
Realización de escenografía: Marcelo Díaz
Realización de vestuario: Inés Robotti
Puesta en escena y Coordinación general: Guadalupe Lombardozzi
Dirección: Javier Swedzky y Natalia Bindenmaister

1 comentario:

carnet manipulador de alimentos dijo...

me parece muy buena iniciativa, un saludo y seguir así!