Florencia Peña, Pablo Echarri y Fernán Mirás: El hijo de puta del sombrero




Florencia, Pablo y Fernán: los actores del sombrero

Son amigos desde hace años y reparten su tiempo entre la televisión y el teatro

Pablo Echarri le roba la cámara a la fotógrafa. Se queja de que no entendió la consigna: "¿Me tengo que acostar en la reposera, pero no tengo que parecer muy relajado. ¿Cómo es eso?" Florencia Peña y Fernán Mirás le festejan la travesura y se acomodan para otra toma al costado de una piscina de un petit hotel de Palermo. Unas turistas miran la escena y preguntan quiénes son esos que se ríen a carcajadas.

Dirigidos por Javier Daulte, el trío protagonizará El hijo de puta del sombrero, de Stephen Adly Guirgis, ("El hijo de p*#@, El hdp, como ustedes más gusten. ¿Tanto pudor le da a la gente decir «puta»?", dice Echarri). Entre el público local no hace falta demasiada presentación para estos actores que son populares por sus papeles en TV, teatro y cine.

Mario (Echarri) sale de la cárcel, en libertad condicional, y regresa a vivir con su gran amor, Valeria (Peña). Intenta llevar una vida ordenada y debe mantenerse sobrio y alejarse del crimen. Su amigo Esteban (Mirás), su padrino en Alcohólicos Anónimos, lo guiará en esta nueva vida. Pero el mundo del protagonista tambalea cuando, tras descubrir un sombrero extraño, comienza a sospechar que su mujer le ha sido infiel. También integran este elenco dos brillantes actores: Marcelo Mazarello y Jorgelina Aruzzi. "La trama parece sencilla, quizá lo es, pero aquí se cuenta también una historia sobre valores y sobre la amistad", dice Mirás. Los tres ingresan en el bar del hotel. Está refrescando y Florencia los convence para salir de la intemperie.

Echarri y su mujer, Nancy Dupláa, son muy amigos de Peña ("compartimos mucho, desde la ideología, nuestra visión sobre el trabajo y hasta nuestras preocupaciones sobre cómo criar a nuestros chicos, de todo", dice ella). Incluso la pareja y Peña, recientemente separada del músico Mariano Otero, viven a pocos metros de distancia. "Acepté la propuesta sin saber que iba a estar Pablo y cuando me lo dijeron me puse feliz. Hacer teatro es un proceso doloroso y sentí un gran respaldo de poder compartir con él este viaje", dice Peña. Javier Daulte tampoco había trabajado antes con Echarri, pero conoce bien a Florencia Peña y a Fernán Mirás, a quienes ya había dirigido en Un dios salvaje.

Mirás viene de cuatro temporadas consecutivas sobre los escenarios, intercalando su trabajo con dos directores prestigiosos como son Daniel Veronese (La forma de las cosas, primero; Los hijos se han dormido, luego) y Daulte rechaza los piropos a su trabajo: "No, la gente me confunde mucho con Fabián Vena. Ese sí que es un actor", dice. Aquí interpreta a un ex alcohólico, pero destaca un punto central de esta comedia: "Aquí aparece la adicción y un grupo de recuperados que todo el tiempo persiguen al protagonista diciéndole: «No tomes, no tomes». Pero en realidad, la vida de todas esas personas es un desastre. E incluso quien no ha salido de la adicción es quizá la persona más noble", opina el actor.

Para Peña esta es una "re historia de amor en un mundo trash" y esta trama es la que juega con Echarri: "Más allá de que este no sea el universo que todos transitamos, donde hay gente que estuvo en la cárcel, y todos pelean por tener un mango, con las adicciones no como tabú, sino como un miembro más de sus vidas, lo que subyace siempre es el amor incondicional y aquello que uno soporta por amor", dice Peña, diminuta, delgadísima gracias a las horas de baile que le exige el entrenamiento para "Bailando por un sueño" (ver recuadro). "Bueno, además el señor Daulte nos hace transpirar. Como todas sus obras, ésta es muy física", agrega.

Echarri aquí inaugura un nuevo capítulo en su carrera, como productor teatral (ver recuadro) y además interpreta a un perdedor: "La gente puede tener un mejor registro de lo que hice en la TV, antes que en teatro, donde casi siempre hice de ganador. Pero lo atractivo de este proyecto es que van a poder ver algo distinto aquí, y que me permitió sacarle mucho jugo al personaje", dice.

Termina el día para los actores. Peña agradece de que en pocos minutos estará en su casa. Mirás se marcha caminando y Echarri aún conversa con su representante. Pronto volverán al ruedo sobre los escenarios. "Lo necesitaba", dijeron en momentos distintos cada uno de los tres. Pero no como un adicto a su vicio, sino como alimento.

PEÑA: LISTA PARA BAILAR CON TINELLI 
"Vaticino que va a estar entre los tres primeros lugares. No te digo que va a ganar, porque sería muy soberbio, pero posiblemente lo haga", dice Echarri. Una vez que había confirmado su participación en "Bailando por un sueño 2012", el certamen que conduce Marcelo Tinelli, la actriz le contó su decisión a Echarri: "Muy Florencia Peña tu decisión", me dijo. "Me causa risa la sorpresa de algunas personas, pero quienes me conocen saben que soy audaz", dice Peña.

Junto con Nicolás Scillama, quien bailó con Silvina Escudero y Mónica Farro, entre otras, Peña, una de las voces oficialistas más populares, se podrá ver en la pantalla de El Trece, del Grupo Clarín, en pública enemistad con el Gobierno. "Mi mayor prurito era con el medio, con mis pares. Pero me encuentro con mis colegas, y desde Cecilia Roth hasta Mercedes Morán me preguntan si ya estoy bailando, cómo voy con las coreografías. Están divertidos con la situación", dice Peña. Hace algunos días Ricardo Darín también hizo declaraciones defendiendo esta incursión de Peña en uno de los programas más populares de la TV. "Soy muy curiosa y no tengo prejuicios sobre mí misma y no me hago cargo del prejuicio ajeno. Esta oferta la pensé mucho, mucho, mucho y me cerró lúdicamente", dice.

"Igual, en algún quilombo te van a meter. Que no te quepa la menor duda", le advierte Echarri. "Tengo espalda para bancármelo. No soy una Carmelita Descalza", le replica la actriz.

DE PALABROTAS 
Javier Daulte admite que esta obra está llena de malas palabras, insultos y epítetos que escandalizan, sin embargo, todos los personajes tienen valores muy bien delineados. "Putearse es un sinónimo de desacuerdo o disgusto, en términos generales. Pero también hay gente, y en especial una determinada clase social que muchas veces, para demostrar cariño, putea y maltrata. Aquí se muestran criaturas que viven con poca razón y mucha pasión", explica Echarri.

"Es un mundo de gran marginalidad, por eso se usa este lenguaje. Si se utilizara otro registro sería poco verosímil. Lo que aquí hay es un gran valor por la amistad, con buenas intenciones", opina Mirás. "Estos personajes tienen una gran ética y una moral, que están corridos del común denominador, pero que están, de todos modos. Ocurre como en la mafia, que hay códigos que no se rompen y que no deberían romperse, distintos a los de otros mundos", agrega Peña.

ADICTOS Y COMPULSIVOS 
Javier Daulte comenzó este año con el estreno de Mineros, con Hugo Arana, Darío Grandinetti, Juan Leyrado y Jorge Marrale. Ahora es tiempo de presentar esta obra, y aún queda para 2012 su versión de Macbeth, en el San Martín, con Leticia Brédice y Luciano Cáceres; y escribe para TV -luego del éxito que fue Para vestir santos-, Tiempos compulsivos (El Trece), con Rodrigo de la Serna y Carla Peterson, entre otros.

El productor Pablo Kompel le dio el guión de El hijo de... y como le pasa con todo texto que le acercan para dirigir, intentó realizar la lectura más "ingenua" que pudo, como él define: "La primera vez que la leí me sorprendió su crudeza. Estos personajes intentan construir algún tipo de valores, recuperarse. Son nobles y abyectos, y luchan. Este texto aborda el tema de las adicciones, pero no como podría ocurrir en la clase media. No toman un Trumpeter, sino de cartón", explica Daulte.

Filosofía de vida, Lluvia constante, Baraka, Espejos circulares, son sólo algunas de las obras que dirigió Daulte, sin contar aquellas que él escribió (¿Estás ahí? Automáticos, La felicidad, Proyecto vestuarios, 4D Óptico, etc.). En esta lista de obras también aparecen algunos de los nombres más destacados de nuestra escena. En el caso de El hijo de..., trabajó con Echarri en un aspecto clave: "El siempre hace de ganador. Es por eso que trabajamos para desarmar a esa imagen que se tiene de él y se construyó este antihéroe".

EL GRAN DESAFÍO DE ECHARRI 
"Hizo casting para conseguir este papel y quedó de pedo. Menos mal que tenía un contacto", dice bromeando Florencia sobre Echarri, quien debuta con esta obra como productor teatral con Contenidos El árbol (junto con Martín Seefeld y Ronnie Amendolara). "Básicamente sumamos nuestra productora a la de Kompel. Eso significa poner la mitad del dinero. Embarcarnos en este viaje tiene que ver con aprovechar el reconocimiento y la trayectoria de este hombre que sabe tanto de teatro. Mis socios y yo nos limitamos a acompañar comercialmente. Eso es todo. Además, si está Daulte en el proyecto, nadie necesita meterse con lo artístico", dice Echarri.

Poco antes de terminar con El elegido, Kompel le acercó algunas propuestas a Echarri. El había visto la versión de Broadway (The Motherfucker with the hat, con el cómico Chris Rock y Annabella Sciorra). "Nos juntamos a conversar y me dio algunas páginas, sólo algunas, el resto del guión me lo contó. Y se reía tanto que me compró. Luego esperamos un poco porque Daulte se tenía que desocupar y organizar su año. Los actores después aparecieron casi inmediatamente. Siempre pensamos en ellos como primera opción y eso fue lo bueno, que todos pudieron aceptar", dice.

Por el momento, Echarri lee algunas propuestas para hacer TV, no como actor sino como productor, y una película, escrita por Rodrigo Grande (Cuestión de principios).

DEL SET AL TEATRO

Actores de tiempo completo, que hacen TV durante el día y teatro a la noche. Hacen malabares entre ficción y ficción; sus pocos momentos libres suelen ser el viaje entre el estudio y el teatro.

NORMA ALEANDRO

Es psicóloga, en En terapia (Canal 7) y María Callas, en Master Class.

LUIS BRANDONI

Es sacerdote, en El hombre de tu vida (Telefé); y desempleado, en Conversaciones con mamá.

JUAN LEYRADO

Es empresario, en Graduados (Telefé) y socialista en Mineros.

MERCEDES MORÁN

Se las rebusca para sobrevivir, en El hombre de tu vida (Telefé) y en Buena gente.

GONZALO HEREDIA

Es asesino en Lobo (El Trece) y asesino en El montaplatos.

JORGELINA ARUZZI

Es sofisticada en La dueña (Telefé); y chabacana en El hijo de p*# @ del sombrero.

FABIÁN VENA

Un hermano lo salva de la muerte en La dueña (Telefé); y otro de la ruina en Rain Man.

CARLOS PORTALUPPI

Es chofer, en La dueña (Telefé); y un cuñado negador, en Todos felices.

MARCO ANTONIO CAPONI

Fue superagente en Los únicos (El Trece) y ahora es abogado en Graduados (Telefé); y también es chofer, en Filosofía de vida.

PARA AGENDAR 
Obra: El hijo de p*# del sombrero, dirigida por Javier Daulte Teatro: Paseo La Plaza, (Corrientes 1660). De miércoles a domingos.

Fuente: La Nación

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