Diego Gentile: Toc toc y Matar Cansa
“Lo único pendiente es hacer un musical”
El actor interpreta a un joven de desequilibrio fácil en Toc toc, obra que fue un éxito en 2011 y ahora repite el suceso en Mar del Plata. Además presenta su unipersonal Matar Cansa por el que fue nominado a los Florencio Sánchez.
Orden estricto, de simetría perfecta. Hay algo en la percepción del mundo de Otto que al igual que su nombre e incluso su número de celular le impone un equilibrio extremo. ¡Lleva nombre y celular capicúa! “Mi personaje tiene un cóctel de trastornos”, anuncia Daniel Gentile quien interpreta al joven de desequilibrio fácil en la obra de teatro Toc Toc. “Además de su obsesión por el orden, no puede pisar las rayas del piso, se la pasa trepado entre los muebles de la sala de espera del psicólogo al que visita. Está todo el tiempo acomodando las cosas, desde los naipes de un juego hasta los objetos en las bibliotecas.”
La obra señalada como el suceso teatral de 2011 se presenta ahora en Mar del Plata con la misma respuesta de público. Para Gentile acaba de terminar un año memorable y de trabajo pleno. “Fue un año que superó todas mis expectativas. Arrancamos Toc Toc el verano pasado como una obra de verano, yo pensé que en marzo ya tenía que ponerme a buscar otro trabajo y fue una explosión que es el día de hoy que seguimos con cartel de localidades agotadas. Fue un delirio de ocho funciones semanales, una cosa impensada y de pura felicidad”.
Además de 380 funciones cumplidas con Toc Toc, el actor dedicó sus lunes a un unipersonal: Matar cansa, por el que está nominado como mejor actor en los premios Florencio Sánchez. “El unipersonal fue una isla de la locura de Toc, quería hacer algo chiquito para poca gente, en complemento a lo otro y con una obra de color opuesto porque Matar cansa es poéticamente oscura y contrasta bien con el brillo de Toc, que es una comedia casi como un vaudeville. Los dos trabajos me han dado un año extraordinario en todo sentido, de haber ganando prestigio, pero también de acostarme contento todas las noches sonriendo en la almohada como un nene.”
–¿Cuál es el momento que más disfrutas en el escenario de Toc Toc, si pudieras elegir uno?
–Disfruto mucho el momento de las terapias que hace cada personaje. Son momentos cortos, breves, de juego grupal y de fuga de cada uno. Nos divertimos mucho, el grupo parece un jardín de infantes.
–Tu personaje se la pasa a los saltos, ¿hiciste algo de acrobacia antes?
–¡No! Si hace un tiempo me decían que en algún momento de mi vida iba a hacer algún tipo de humor físico no lo creía. Ahora estoy redescubriendo mi cuerpo, hace dos años tenía 30 kilos más. Empecé a bajar de peso con una nutricionista y a sentirme mejor y apareció esta obra en este momento que me descubro con otra condición física, cualidad que me permitió cumplir con ocho funciones por semana.
–¿A partir de qué tomaste la decisión de cambiar tu cuerpo?
–Surgió por una situación personal de angustia, se me cerró el estomago. Antes, contento o triste siempre tenía motivo para comer. Estaba filmando una película en coproducción con Italia y había un catering de la hostia pero yo no comía nada. Y ahí decidí usar esa circunstancia para estar bien y verme mejor. Hace año y medio que estoy manteniendo el peso ideal.
–¿Ya trabajaste con Daulte, Tolchachir, Veronese, Lía Jelín ¿qué te queda por cumplir, repetirlos a ellos todas las veces necesarias?
–Con Veronese hice tres obras y es de esa gente que te juntás y de pronto tenés montada una obra y no te das cuenta en qué momento ensayaste porque es de tanto placer y de tanto juego trabajar con él. Lo mismo me pasó con Daulte, fui su alumno y luego me convocó para hacer un remplazo en el segundo año de El vuelo del dragón que era muy divertida. Ahora, más adultos, me encantaría volver a trabajar. Fue un desafío el unipersonal y lo único pendiente es hacer un musical.
–¿Por qué crees que tu nominación a los Florencio Sánchez llega ahora?
–Me pone muy feliz que haya sido por Matar cansa, que fue además mi primer unipersonal, me halaga que el jurado haya visto en algo sutil y con capas un trabajo para nominar. ¿Por qué llega en este momento? Por ahí por qué tiene que ver con aprovechar los momentos. Yo podría haber dicho: “¡Ya está! Estoy con Toc Toc no quiero hacer más nada” y cuando apareció esto me pareció una necesidad y por ahí cuando uno escucha sus necesidades y las responde aparecen recompensas, como si algo te dijera: ‘¡Vamos que estás haciendo bien las cosas!’”
Fuente: Tiempo Argentino
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