Mundo fabril


Mundo fabril

Atractiva conjunción de los trabajos de Román Podolsky y Mayra Bonard

Un conjunto de empleados de una fábrica son los encargados de dar vida a esta experiencia que conduce Román Podolsky, muy ligada a la investigación grupal. Podría decirse que el espectáculo no plantea una historia formal en torno a ese espacio de trabajo, ni tampoco los personajes exponen un marco de relaciones que posibilite articular una verdadera trama.

Son seres inmersos en un mundo cotidiano, difícil, en el que están anclados por necesidad de subsistencia o de conveniencia. Fuera de ese lugar parecerían quedar muy desolados, muy corridos del sistema. Hay un hábito instalado en la manera en que ellos se relacionan, se protegen o se pelean. La rutina no está dada aquí por una tarea específica que desarrollen de manera continua, sino por un simple esquema de convivencia que obliga, de a ratos, a dar sólo unas pequeñas pistas acerca de quién es cada uno.

Para este equipo de trabajo, las fábricas parecerían tener una constante: son ámbitos sin identidad en los que la gente se abandona a su suerte, mientras sus cuerpos repiten acciones aprendidas que reiterarán hasta el cansancio.

Pocos trazos

Con unos pocos pero efectivos trazos escenográficos, los intérpretes irán armando ciertos dispositivos que contendrán sus acciones, sus pequeñas historias personales, mientras que apoyándose en unas atractivas coreografías sus cuerpos darán cuenta de esas labores que día tras día los mantienen ocupados.

El trabajo en general expone una fuerte sensibilidad. Es muy entrañable esa manera de mostrar a los personajes y valorarlos, permitiéndoles que se expongan apenas, contando cuestiones simples pero muy definitorias a la hora de querer comprender quiénes son.

En este sentido, es muy sólido el trabajo de dirección de Podolsky, así como ese marco coreográfico que aporta Mayra Bonard y que promueve un juego rico, intenso, y especialmente dinamizador de la acción.

Fuente: La Nación

Sala: Teatro del Abasto (Humahuaca 3549) / Funciones: Viernes, a las 21

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