Darío Grandinetti


“No comparto los tiempos de la TV”

El actor participa de dos episodios de las nuevas ficciones de la pantalla chica y ensayará desde noviembre una obra de teatro. Habla de política con sus hijos y revela: “Hace ocho años era inimaginable.”

Vamos a charlar”, anuncia y se dispone a hacerlo con total sinceridad. Al hablar demuestra el dominio que ejerce sobre sus silencios y su intención consciente de elegir con precisión las palabras que usa. Darío Grandinetti sabe cómo expresar sus ideas y también sus emociones. Pasa de la reprobación al agradecimiento, de la denuncia al desenfado, de la indignación a la reflexión o de la sorpresa al enojo. Transita con ímpetu cada una de sus manifestaciones, sin esquivarlas. Opuesto al modelo de entrevistado monocorde que da contestaciones estándares o previsibles, Grandinetti se ríe, putea, informa, refuta, dice lo que piensa sin necesidad de rodeos, es coherente con su pensamiento, tanto en la charla como en la vida.
En las últimas semanas aceptó trabajar en dos programas de televisión abierta, ambiente que no suele frecuentar. Mientras continúa en gira de despedida con Baraka (la obra que dirige Javier Daulte y que cumplió su tercera temporada) accedió a protagonizar un capítulo de los unitarios de TV por la inclusión, ciclo realizado por ON TV Contenidos que debuta este miércoles a las 23 por Canal 9 con el episodio “Esa gente”, y también grabó junto a Andrea del Boca el tercer episodio de Tiempo de Pensar, la ficción que se emite los sábados a las 22, por la TV Pública. “Esto no es un regreso a la televisión. Nunca me fui. Los actores trabajamos y no trabajamos. Por lo general es más lo que no que lo que sí, mucho más en la televisión porque no hay ofertas. Es cierto que hacía un tiempo que no hacía televisión, pero ni me fui, ni volví a un lugar que no es mío”, comienza.

–¿Es casual que hayas aceptado trabajar para dos unitarios que proponen un contenido que no suele estar en los ciclos de televisión abierta?
–Me habían ofrecido otras cosas pero no me gustaron ni la historia ni cómo estaban escritas. En este caso, sí me gustó hablar de los temas que hablan (xenofobia y aborto), también me gustó saber que, en el caso de TV por la inclusión lo dirigía Alejandro Maci porque fue una manera de saber cómo se iba a hacer, más parecido al cine que a la televisión. Y también tenía ganas de trabajar y de quitarme este estigma de que odio la televisión. En realidad no es así, también quiero aclarar que no me llaman todo el tiempo, no es que me la paso rechazando propuestas, me llaman muy poquito y las pocas veces que lo hacen no nos ponemos de acuerdo o no me termina de convencer.

Más en Tiempo Argentino

Padre e hijo en escena
“Podría haber sido un chupadito, siempre fui jetón”
“La inclusión es el gran desafío de la sociedad”

Comentarios

Entradas populares de este blog

Andrea Gilmour

Humberto Tortonese y Eusebio Poncela: Las estrellas nunca mueren

Gabriela Toscano y Carlos Rivas: Hamlet, la metamorfosis