Beatriz Spelzini

Beatriz Spelzini: "En el tratro me siento más interesante que en la vida"
Con una intensa carrera sobre tablas, dice que arriba del escenario se nota “más libre”. Soñaba con ser pintora o astrónoma, pero se descubrió actriz. Retrato del perfil bajo.
Emblema de la disciplina y la perseverancia, Beatriz Spelzini representa uno de esos casos en los que alguien quiere hacer creer que uno no está para lo que imagina. Y si esa señal es la primera de un camino que está por comenzar, puede ser definitoria. No fue el caso. “Cuando fui a inscribirme al Conservatorio de Arte Dramático me bocharon. Me pidieron que hiciera un ejercicio en el que debía putear. Yo no sólo no decía malas palabras, sino que no concebía hacerlo delante de un profesor”. Al año siguiente volvió. Le tomaron otra prueba. Entró. Y, al salir, cuatro años después, era uno de los tres mejores promedios de su camada, por lo que ganó, junto a Jorge Marrale y Osvaldo Santoro, una beca en el Teatro Cervantes. La desobediencia no pareciera estar en su manual de estilo. Sin embargo, ir por la segunda vuelta, ante otros maestros, le permitió desafiar a aquellos que no supieron ver en esa chica “calladita y muy tímida” a quien sería una de las actrices con más obras en su haber. Y un estante de premios que lo legitiman.
Lejos de la estridencia, lo suyo es el medio tono, ése que cuando un personaje lo requiere puede diluir los límites. “En el teatro me siento más interesante que en la vida. Tal vez por eso elegí la actuación, porque es un espacio en el que me veo más libre. Por ejemplo, no tengo una relación demasiado fluida con el cuerpo...
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