Te quiero, sos perfecto, cambiá
Te quiero, sos perfecto, cambiá
Impecable propuesta con cuatro intérpretes magníficos, dirigidos por Pashkus
Gran parte del encanto de Te quiero, sos perfecto, cambiá reside en su falta absoluta de espectacularidad y en su confianza ciega en lo teatral. Con una dramaturgia tan sencilla como poco pretenciosa, el texto nos arroja a una sumatoria de situaciones amorosas, matrimoniales y familiares en las que vemos a distintos personajes atravesando momentos diversos en los vínculos. Desde la primera cita a la viudez Te quiero? nos ofrece un paneo, por momentos grotescos, de las actitudes que uno puede ir teniendo a lo largo de su vida.
Y Ricky Pashkus, que ya había montado esta obra, parece conocer el texto a la perfección y tener muy en claro qué es lo que quiere contar. Es más, habría que decir, para ser justos con él y con su trabajo, que ofrece una clase magistral de dirección de actores. Y ese trabajo puntilloso sumado al talento de cada uno de sus intérpretes hizo que arriba del escenario del Multiteatro ocurra lo que en la jerga entendemos como un duelo actoral, en este caso de comedia. Porque los actores también saben que en lo estrictamente argumental no hay demasiado y que el único modo de que esto se sostenga como lo hace es si ellos logran producir la risa, sin que ello implique ausencia de emociones. La magia está precisamente allí y no en el desarrollo de la trama, la que, como en la vida, avanza más o menos de modo previsible, con más tiempo o menos tiempo, pero el final es, para todos, el mismo. Ante eso, Diego Ramos, Karina K, Natalia Lobo y Guillermo Fernández se convierten en los grandes socios de Pashkus y se lanzan a la dura tarea de darle valor a esta obra que es pura potencia. Porque también en lo estrictamente musical sólo para los muy entendidos tendrá el valor que verdaderamente tiene. Jimmy Roberts no recurrió a giros histriónicos y demagógicos en su partitura. Nos obliga a mirar muy de cerca, por ejemplo, la relación entre el género musical y la situación para que podamos encontrar allí el carácter de cada personaje. Y es por todo lo dicho hasta acá que puede verse que el mérito está en dejar que lo explícito de la trama se asiente en un delicado y complejo juego de sutilezas musicales, vocales e interpretativas.
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Sala: Multiteatro, Corrientes 1283. Funciones: de miércoles a viernes, a las 21; los sábados, a las 20, y a las 22.15; los domingos, a las 20.30.
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