Griselda Siciliani: Los únicos
Los únicos: sólo por 33 funciones
Griselda Siciliani cuenta cómo será el traslado al escenario del programa más visto de la TV
Sí, es ella. Los comensales de un restaurante de Palermo Viejo se sorprenden cuando Griselda Siciliani ingresa en ese salón con perfume a raba y a tabaco. Llama la atención por su peinado recogido de fiesta, su maquillaje impecable y su altura. Las nucas se dan vuelta y quienes la tienen frente se codean entre sí, y eso que nadie sospecha que debajo de ese tapado de lana blanco está vestida de mucama sexy; un disfraz de la escena que acaba de grabar. Prefiere una charla en el motorhome que comparte con Eugenia Tobal, aunque eso signifique sacrificar su almuerzo. "Después me arreglo con un yogur", dice.
Son días eternos para Siciliani, que está despierta desde las 5.30 de la mañana. A las 18, cuando termina la jornada de grabación de Los únicos , parte hacia el teatro, donde ensaya la versión teatral de la exitosa tira de Pol-ka, que hoy estrena en el Opera.
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