Mimí Ardú

Mujer ingobernable
En una entrevista consigo misma donde se mezclan las ilusiones amorosas con la religión y la preocupación por el agua potable, la actriz Mimí Ardú indaga hasta lo más profundo. También se saca una autofoto
-¿Sos muy creyente?
-No practico ninguna religión, tampoco soy atea ni supersticiosa. Dios está en cada uno de nosotros, es una cuestión mental, un invento que nace de la necesidad, es un simple diálogo conmigo misma. ¡Yo soy mi propio tótem!
-¿Cuáles son tus grandes preocupaciones?
-El cambio climático, el futuro del planeta. Hay que prepararse ejercitando el desapego por las cosas materiales y estimular el poder de adaptabilidad. Seguramente se proyectará la colocación de desalinizadoras en diferentes partes del mundo para abastecernos de agua potable.
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