El cordero de ojos azules


El cordero de ojos azules

Una historia que pone en jaque la religiosidad y la trascendencia

La peste amarilla invade Buenos Aires. Los funcionarios y las familias acomodadas huyen hacia el interior. En ese período de 1871 Gonzalo Demaría ubica la acción de su nueva y destacada pieza, y concentra la historia en la relación de dos personajes que están encerrados en la catedral. La canonesa, una esclava africana que estuvo en la campaña contra los indios y terminó siendo amante del canónigo de la catedral, y un destacado pintor, de origen argentino pero radicado en España, a quien el arzobispo le ha pedido que pinte la imagen de Santa Lucía. Un tercer personaje -extraído de la realidad o de la fantasía- los invade por necesidad de la inspiración del pintor, San Sebastián.

Una historia que pone en jaque cuestiones como la religiosidad, la creación, la belleza, la fealdad, la homosexualidad, la trascendencia. Todo eso mezclado a través de unos potentes personajes, seres marginales que apasionadamente se defienden de la muerte con las armas que encuentran o con que cuentan. La locura parecería afirmarlos en sus intenciones. Por momentos se convierten en dos criaturas despiadadas que luchan contra un mundo hostil, que no sólo está fuera de ellos sino también adentro, convulsionándolos, forzándolos a unos recuerdos feroces. Entre la canonesa y el pintor asoman Santa Lucía, una mártir que aun decapitada logró la trascendencia, y San Sebastián, quien probablemente llegue a salvarlos de la peste.

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Sala: Regio, Córdoba 6056 / Funciones: Jueves a sábados, a las 21; domingos, a las 20

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