Los Cazurros, Pablo Herrero y Ernesto Sánchez: Invasión

El teatro como escenario de juegos
Pablo Herrero y Ernesto Sánchez llevan veinte años divirtiendo a padres e hijos. Y divirtiéndose ellos mismos. En su nueva obra deben salvar a la Tierra de una invasión extraterrestre. “La clave es acordarte de cuando eras chico”, coinciden.
Pablo Herrero y Ernesto Sánchez se sorprenden al ver entrar al fotógrafo. “Si sabía que era con foto, me afeitaba”, bromean. “A veces hay cosas que se nos escapan”, señala Herrero, y confiesa que si se hubiera dado cuenta a tiempo, habría pedido photoshop para el afiche de Invasión, la nueva obra de Los Cazurros. “Tengo un pliegue en el cuello que parece una tela”, se lamenta junto a Página/12. Pero mucho no se preocupan: se divierten cada vez que hacen algo juntos, como en este nuevo espectáculo en el que deben salvar a la Tierra de un ataque extraterrestre. ¿Cómo lo logran? Jugando. “El que conoce a Los Cazurros se va a dar una panzada. El concepto de transformar el teatro en un espacio de juego está más visible, y están el gag, el chiste intelectual, el verbal, escenas físicas, hay comedia”, se entusiasman sobre lo que ofrece la obra, que puede verse los fines de semana a las 15 y 17 en el Teatro La Comedia (Rodríguez Peña 1062). En vacaciones de invierno Los Cazurros se presentarán todos los días.
En esta aventura deben viajar al planeta del Más Allá para detener una invasión extraterrestre que es anunciada en el noticiero Notimiento. Con una puesta en escena minimalista, que reconstruyen cada vez, deben viajar a través del espacio para enfrentar a esos alienígenas que planean dominar la Tierra, con ayuda de algunas participaciones especiales que les dan pistas y trucos para triunfar en la batalla. Para ello, recurren a objetos cotidianos como baldes, secadores de pelo, muñecas y guitarras de Guitar Hero, pero también a una gran pantalla con la que dialogan en vivo. “Nuestra propuesta es un espacio de juego, un espacio para la imaginación, y es un momento teatral también”, explica Sánchez. “Seguir jugando con la tecnología pero también con lo vivo que tiene el teatro. Es algo que este espectáculo tiene, y mucho”, asegura, y Herrero cree que esa puesta en escena es “un aliado del juego. El chico se va a ir con ganas de jugar a lo que vio”, dice.
–Siempre hicieron una apuesta fuerte por lo lúdico, por estimular la imaginación para el juego.
Pablo Herrero: –No es un espectáculo en contra de nada, sino que se trata de preguntarnos qué somos Los Cazurros, cuál es nuestro lugar en la propuesta teatral infantil. Por ahí nuestro lugar es éste, somos generadores de juego, incorporando al espectador que nos está viendo.
Ernesto Sánchez: –Nuestras aventuras siempre empiezan como un juego de estos dos amigos que están juntos. Jugamos a que siempre hay aventura, y siempre hay héroes, pero nuestro héroe es el que tiene ganas de divertirse. Y su “poder” es poder elegir, porque el poder de elección es lo que te da libertad. Y en este mundo de tecnología, de vorágine, el chico también está inmerso en lo que vivimos todos y no sé hasta qué punto ellos deciden a qué quieren jugar. Es una pregunta para la que no tengo respuesta. Siguen esa vorágine como uno. Entonces hay que parar la pelota, hacer una pausa y decir que también podés elegir a qué jugar. Podés usar la compu, podés ver tele, pero también podés inventar tu propio juego.
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