Aníbal Pachano: Smail
Las dos caras de Aníbal Pachano
Estrena un music hall que muestra su costado alegre, lejos de su personaje televisivo
"Todo este espectáculo tiene que ver con mi cambio a la popularidad, al que me estoy acostumbrando, y el que finalmente me estoy permitiendo", confesaba Aníbal Pachano en un breve alto de los ensayos y la puesta a punto del music hall Smail, que, a paso redoblado, vinieron realizando los últimos días él y la compañía que encabeza, para poder estrenar esta noche en el Astral. "Como siempre, en estos momentos, está la adrenalina de la incertidumbre de no saber qué va a pasar. Siempre están los avatares de hacer algo nuevo en un teatro como éste, que es uno donde no trabajé nunca y en el que tenía muchas ganas de estar, con la responsabilidad enorme de estrenar en la calle Corrientes, con todo lo que eso implica. Es común la sensación de levantarse unos días y pensar que todo marcha bien y otros, que no llegamos ni locos. Hoy estoy en unos de estos últimos", sostiene, con una inquietud manifiesta que se traduce en hiperactividad y que corona con una carcajada nerviosa.
-Un estrés al que no le interesa renunciar, me parece.
-Mi gran permiso siempre ha sido el teatro; el jugarme, creer y apostar, en un país difícil, por esta actividad y por tener una estética que hoy por hoy es única. También es permitirme el placer de darles a mis compañeros de trabajo un espacio artístico, donde pueden divertirse arriba de un escenario.
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Smail. Musical, con Aníbal y Sofía Pachano. Astral, Corrientes 1639. Estrena hoy. Funciones: de miérc. a vier., a las 21; sáb., 21 y 23 y dom., 20.30. Entrada, desde 90 pesos.
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