Una felicidad posible
Una felicidad posible
Un juego intenso entre historias atractivas
Tres textos breves de la brasileña Clarice Lispector son el punto de partida de esta experiencia que tiene como única intérprete a la joven Ana Luz Kallsten. A través de esos materiales literarios se expone la capacidad de una actriz que desea jugar con tres personajes de diferentes edades y en apariencia opuestos. En ese juego, ella devela la realidad de tres mujeres -o tal vez de la misma- que en distintos momentos de su vida (la juventud, la adultez y la vejez) se empecinan en encontrar en pequeños momentos, en ciertos recuerdos y hasta en algunos objetos una felicidad que necesitan y buscan denodadamente.
Las historias son muy atractivas porque poseen condimentos muy sabrosos. Cada una de esas mujeres da forma a un relato donde algo de la soledad se mezcla con el deseo, con la ternura, con la pasión, con una cotidianeidad a veces sorpresiva, pero que va a calar hondo en el alma de cada personaje y también en el espectador.
Más en La Nación
Sala: Querida Elena (Pi y Margall 1124); miércoles, a las 20.30
Un juego intenso entre historias atractivas
Tres textos breves de la brasileña Clarice Lispector son el punto de partida de esta experiencia que tiene como única intérprete a la joven Ana Luz Kallsten. A través de esos materiales literarios se expone la capacidad de una actriz que desea jugar con tres personajes de diferentes edades y en apariencia opuestos. En ese juego, ella devela la realidad de tres mujeres -o tal vez de la misma- que en distintos momentos de su vida (la juventud, la adultez y la vejez) se empecinan en encontrar en pequeños momentos, en ciertos recuerdos y hasta en algunos objetos una felicidad que necesitan y buscan denodadamente.
Las historias son muy atractivas porque poseen condimentos muy sabrosos. Cada una de esas mujeres da forma a un relato donde algo de la soledad se mezcla con el deseo, con la ternura, con la pasión, con una cotidianeidad a veces sorpresiva, pero que va a calar hondo en el alma de cada personaje y también en el espectador.
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Sala: Querida Elena (Pi y Margall 1124); miércoles, a las 20.30
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