Marisa y Simón

Marisa y Simón
Travesuras en clave de musical
Un aula de escuela pública, que fácilmente se convierte en patio de recreo. Una maestra que ensaya la coreografía para el acto de fin de curso y un profesor de matemática que se siente más seguro entre sumas e hipotenusas. En el medio, un grado de finales de la primaria, en el que la división tajante entre mujeres y varones es el preámbulo de algún cruce de miradas en busca del encuentro.
La trama de Marisa y Simón , como sugiere ya el nombre de la obra, lleva a ese encuentro, motorizado por la danza, no sólo como situación argumental, sino ante todo como expresión gestual y corporal de la actitud hacia los demás, tanto como de la situación anímica de cada uno de los protagonistas. Todo ello, en clave de hipérbole cómica, propia de esa edad en que todo da pie para la burla, pero en la que a la vez están a flor de piel sentimientos de timidez, osadía, transgresión, enamoramiento, rivalidad y amistad. Simón quiere asumir el rol de partenaire de Marisa en la coreografía, pero teme la risa de sus compañeros, que insinúan con poco disimulo que hay algo más que una relación "profesional" entre ellos.
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