Omar Pacheco: La Otra Orilla y La cuna vacía

Omar Pacheco vuelve a su sala
Luego de dirigir en el circuito comercial,retornó a su territorio de la escena alternativa
Cuando todo hacía suponer que la producción del director Omar Pacheco se había afianzado en el teatro comercial ( Tanguera , Nativo, Caravan) y esto le posibilitaría modificar el rumbo de su producción, el creador de experiencias tan significativas para la escena alternativa como Cinco puertas, Cautiverio o Del otro lado del mar retoma su camino original y en su propia sala, La Otra Orilla.
Mañana comienzan las funciones de una renovada puesta La cuna vacía , un proyecto que estrenó en 2006 en el Centro Cultural de la Cooperación, en homenaje a las Madres de Plaza de Mayo. "No he dejado de trabajar en mi sala -explica-. El espacio ha tenido y tiene algunos problemas serios, todavía hay una deuda que no se ha terminado de pagar. Digamos que atravesé situaciones diferentes, como dirigir Tanguera en El Nacional, por ejemplo, un musical que, desde 2001, no para de hacer giras internacionales. Es más, es una experiencia que se ha transformado en una especie de fiesta popular porque la gente hasta se pone a bailar. Estos son proyectos que poco tienen que ver con mi creación más íntima. Pero me han hecho sentir que puedo, con poco dinero, armar una propuesta de ese nivel. Marcaron una etapa en mi carrera. Son circunstancias azarosas que me han permitido medirme en grandes espacios."
- ¿La Otra Orilla, entonces, nunca se cerró?
-Nunca paramos. Siempre estuve tratando de conseguir el dinero para pagar la deuda que todavía tenemos, sigo formando gente con la cual me quedo, que entiende un proyecto filosófico, estético, ideológico, y eso cuesta mucho. Es gente que está formada en otro proyecto actoral. Un actor errante, un actor más ligado a un teatro más formal que, seguramente, va a tener más trabajo. En cambio, trabajando a mi lado, deberá aceptar la propuesta de construcción en el tiempo de una forma de pensar distinta, de usar el cuerpo de manera diferente, de construir metáforas simbólicas más complejas. Abriendo otro campo de posibilidades creativas.
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