Lidia Catalano: Tierra y Luna. Poeta en Nueva York


“La poesía es, esencialmente, emoción”

En el espacio cultural El Búho, la actriz presenta su espectáculo Tierra y Luna. Poeta en Nueva York, basado en versos del gran poeta granadino. “Es necesaria una respiración especial para la poesía; el cuerpo acompaña ese ritmo, como en la música y otras artes.”

Se cuenta que en julio de 1936, el poeta y dramaturgo Federico García Lorca llegó hasta la oficina de su amigo escritor José Bergamín, fundador de la revista Cruz y Raya, de Madrid, y al no hallarlo dejó un texto y una esquela que decía “Querido Pepe: he estado a verte y creo que volveré mañana. Abrazos. Federico”. El texto era el borrador de Poeta en Nueva York. No hubo encuentro. Lorca debió abandonar Madrid y partió a Granada, donde fue apresado y, días después, en la madrugada del 19 de agosto, fusilado por fuerzas franquistas, junto a dos banderilleros y un maestro de pueblo. Las ediciones de Poeta... y Tierra y Luna fueron, por años, materia de discusión. Algunos críticos afirmaban que eran dos libros, y otros uno. El profesor e investigador español Mario Hernández sostuvo que Lorca “creaba libros unitarios, no poemarios con piezas que se juntan sin intención”. Sobre este material, la actriz Lidia Catalano y la directora María Esther Fernández crearon un espectáculo que denominaron Poeta en Nueva York. Lo estrenaron en 1987, en el Teatro Nacional Cervantes, y luego en el Teatro del Notariado, La Gran Aldea (de Mar del Plata) y el Auditorio de la Universidad Caece. Por su actuación, Catalano recibió en 1989 el Premio Federico García Lorca. Desde entonces a hoy se produjeron nuevas revelaciones que Catalano y Fernández incorporaron a la versión que acaban de estrenar en El Búho, Espacio Cultural, ahora bajo el nombre compuesto de Tierra y Luna. Poeta en Nueva York. En diálogo con Página/12, la actriz alude a su experiencia: “Cuando en 1984 gané el Premio Molière, utilicé el pasaje para recorrer varios países –apunta–. En uno de esos viajes llegué a Nueva York, donde no había estado nunca. Recuerdo que en la noche me atrajo la luz de una luna inmensa que giraba al compás de las horas. La habían colocado en lo alto de un enorme edificio. En la mañana, la imagen era otra: un grupo de negros trabajaba y bailaba al compás de la música de sus radiograbadores. Era invierno. Después me llevaron a conocer el barrio neoyorquino de Harlem y el distrito financiero de Wall Street, donde la gente corría de un lado a otro. Otro espectáculo. Eso parecía el infierno. Entonces necesité leer Poeta en Nueva York y pedí a una amiga que vivía en Estados Unidos que me lo enviara. Lo releí y pensé que estaba sintiendo algo que Lorca había experimentado poéticamente antes”.

–¿La sensación de hallarse en una ciudad al mismo tiempo mágica y hostil?

–Era todo muy extraño. Sentí que debía trasladar todas esas sensaciones al teatro. Al regresar le conté a María Esther mi experiencia. Empezamos el trabajo reuniendo los textos de una conferencia que Lorca ofreció en Buenos Aires, en 1933, donde introdujo estos poemas. En los primeros párrafos, su lenguaje es cotidiano, pero a medida que avanza, lo eleva hasta convertirlo en poesía. El estreno en la sala mayor del Cervantes fue hermoso. La gente estaba ubicada en el escenario y yo avanzaba desde la platea vacía y en penumbras, entre luces diminutas. Subía al escenario, me sentaba ante una mesa y comenzaba la conferencia.

Más en Página/12

* Tierra y Luna. Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca (1898-1936). Versión y dirección de María Esther Fernández. Intérprete: Lidia Catalano. En El Búho. Espacio Cultural, Tacuarí 215. Funciones: viernes y sábado a las 20.30. Reservas: 4342-0885. Entrada general: 45 pesos. Estudiantes y jubilados: 20 pesos.

Con sangre en la frente

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