Javier Daulte


Javier Daulte Puro teatro

Entrevista. Un año para trabajar El prolífico director y escritor encara el 2011 con seis obras teatrales, un proyecto en cine y otro en TV. Y, sin embargo, aclara: “Mi sensación es que no estoy haciendo nada”.

La carrera de Javier Daulte ha sido acelerada y sin descanso. Quien es uno de los directores más prolíficos del teatro porteño encara este 2011 con seis obras (entre ellas el reestreno de Baraka ) que involucran a los circuitos alternativo, comercial y oficial. También una adaptación en cine de ¿Estás ahí? , en España, y un proyecto en TV: “Todos dicen que trabajo mucho y mi sensación es que no estoy haciendo nada. Quizás sea porque me gusta demasiado lo que hago, y estoy lejos de colmar ese deseo. Ensayar, escribir son cosas que haría, aunque nadie me contratara”.

Proveniente del off, Daulte fue fundador del extinguido grupo Caraja-ji, que en los ‘90 reunió a jóvenes dramaturgos, entre los que estuvieron Alejandro Tantanian y Rafael Spregelburd. En sus puestas se destaca el acertado trabajo con los actores, desde los elencos nóveles hasta los más consagrados. “Siempre me gusta combinar actores que conozco con otros nuevos. He trabajado con María Onetto, Gloria Carrá y Héctor Díaz. También Mirta Busnelli y Carlos Portaluppi: me encantaría -agrega- poder dirigir a Alfredo Alcón, Mercedes Morán y otros más inalcanzables como Javier Bardem”.

Tu próximo estreno es “Espejos circulares”, de la estadounidense Annie Baker. ¿Qué te atrajo de este proyecto? Esta es una obra que me pasó el productor Pablo Kompel hace casi un año y fue instantáneo: un amor a primera lectura. Es un texto realista y, dramatúrgicamente, de una economía e inteligencia fantástica. Consta de treinta escenas muy breves y el relato aparece como si fuera un montaje cinematográfico. Soledad Silveyra interpreta a la profesora de un taller de teatro semanal para amateurs, al que asisten su marido, un carpintero, una mujer recién separada y una adolescente. Un aspecto muy divertido de la pieza es ver a estos personajes no profesionales haciendo ejercicios básicos de teatro y cómo ellos se van comprometiendo con la disciplina. Ahí está resumida la esencia de la obra, el profundizar y comprometerse con cosas que parecen no tener sentido para otros, pero que le dan sentido a la propia vida.

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