El rey se muere


El rey se muere

En una puesta con ritmo intenso se destacala composición de Omar Calicchio, en el rol central

Enmarcada en el segundo período creativo de Eugène Ionesco -la década del 60-, El rey se muere forma parte de un pequeño grupo de piezas con las que el autor buscó afirmar su posición antirrealista y apolítica. La acción se ubica en un espacio gótico, pero los seres que lo habitan parecen extraídos de un extraño sueño. Así, esos dos espacios se confunden ante la mirada de un espectador siempre activo que descubre en la decadencia de un monarca no sólo el fin de una existencia, sino también el de un poder político.

El rey Berenguer I recibe la noticia de que va a morir. Sus horas están contadas y él no puede más que reflexionar sobre su accionar hasta ese momento, mientras su entorno poco lo ayuda a sobreponerse a esos pocos minutos de vida. El habla y su discurso no hace más que justificarlo y, a la vez, condenarlo. Su primera mujer y su médico resultan sus más indignos compañeros en ese proceso.

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