Arturo Puig, Antonio Grimau, Pepe Soriano y Selva Alemán: El precio


Duelo de hermanos: el estreno de “El precio”, de Arthur Miller

De Arthur Miller. Arturo Puig y Antonio Grimau interpretan a los hermanos que se reúnen después de muchos años para rematar los muebles de la casa paterna. Los acompañan Pepe Soriano y Selva Alemán.

De la memoria de Pepe Soriano surge una baraja interminable de anécdotas. Gatilla la primera: en el escenario del Liceo tocó el contrabajo como invitado del guitarrista de jazz argentino Oscar Alemán. Luego, explica que el camarín donde se lleva a cabo la entrevista perteneció a la actriz uruguaya Luisa Vehil. “Yo trabajé en este teatro cuando era un muchacho y juntos montamos en 1957 El anzuelo de Fenisa, de Lope de Vega, dirigidos por Alejandro Casona – rememora-. En esa puesta había un clima de afecto y respeto, como el que vivo ahora con mis compañeros de El precio. Eso no es poco en una época donde veo tanta agresión entre colegas. Hace poco me causó gracia una frase de Moria Casán: No se dan cuenta de que son todos de cabotaje porque, claro, a De Niro y a Redford todo el mundo los conoce. Pero acá se pelean en el teatro, salen, caminan dos, tres cuadras, y nadie sabe quiénes son”.
Selva Alemán trae regalos para los camarines de sus compañeros, bolsas que carga su esposo, Arturo Puig. Se trata esencialmente de aromatizantes y botellas de vino. Debido al maratón de trabajo que atraviesa por estos meses, Antonio Grimau se retrasa unos minutos. “Es reconfortante refugiarse en el teatro a cierta hora del día -dice un agotado Grimau-. Lo que me cuesta es el ejercicio infernal de la tira diaria (Herederos de una venganza), con o sin teatro es algo tremendo. Pero no todo el tiempo está un Miller esperándote. Además de la tira, yo empecé a ensayar El precio cuando todavía tenía El anatomista en cartel. Fue una locura. La única clave es que trato de descansar lo más temprano posible porque a esta obra no me la quiero perder”. Grimau interpreta a Walter, un médico cirujano que después de 16 años intenta reconciliarse con su hermano, “le ofrece un trabajo y no le sale nada bien – dice el actor-, Walter está metido en todo el meollo familiar, pero intentó salvarse con la suya, viene a la casa con una especie de autocrítica e introspección de sí mismo”.

Más en Clarín

Pepe y el Precio
Todo un crítico
Extraordinaria lección de oficio
Juntos, como marido y mujer

Comentarios

Entradas populares de este blog

Andrea Gilmour

Raúl Baroni, Lorena Romanin y José Maldonado: Bernarda Alba al desnudo, Julieta y Julieta, y Estúpidamente Medea

Maruja Bustamante: Una forma más honesta