Daniel Veronese


Daniel Veronese

“Necesito que el actor me crea” El prestigioso director habla de su método.

Nací en Avellaneda pero mi infancia fue en Remedios de Escalada. Un recuerdo muy triste que tengo son los domingos de invierno, los árboles pelados, y en el atardecer jugar en el agua sucia de las calles con barcos que me inventaba, de un lado a otro. Iba oscureciendo, se iban prendiendo las luces de mercurio y había que entrar, porque al otro día tenía colegio, para mí era terrible. Pero también tuve una infancia muy creativa, mis padres no eran de dinero, tuve que arreglármelas con lo que encontraba.

Siempre sentí que mi trabajo tenía que ver con algo creativo, pero nadie en mi familia pensaba en la posibilidad de dedicarse a algo artístico. Así que a los 12 años empecé a trabajar con mi padre y mi abuelo en la carpintería.
Empecé de grande con todo lo demás. Fueron años de búsqueda, de no saber qué hacer con mi vida y no poder despegarme de una etapa anterior, de no confiar. Iba a cursos de música, pintura, cerámica, no de artes dramáticas.

Quedé solo en la carpintería, heredé algo que no quería y el trabajo fue mermando. En esas tardes de soledad empecé a fabricar objetos. Hice formas que resaltaban betas, grosores, nada definido, de ahí pasé a tallar caras y después a hacer marionetas que vendía. Luego hice pájaros, pensando en los adultos, pero les gustaban a los niños, y les puse colores. De eso subsistí, un espacio tan grande yo la usaba para hacer esos muñecos tan pequeños. Así murió la carpintería.

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