Gabriel Chamé Buendía
Chamé Buendía: “El clown nace de nuestro tarado interior”
Puntos suspensivos, como que la charla viene de otro lado, hasta que le proponés lo siguiente: Composición tema: Soy clown, tengo una sola máscara y me embola cuando se dice que los actores polifacéticos son buenísimos porque pueden componer a muchos, muchísimos personajes.
Gabriel Chamé Buendía tiene un apellido que nos hace tropezar, -¡será posible!- con García Márquez. Realismo mágico y clowns, es cierto, pueden tener alguna proximidad alegórica. Y por si eso fuera poco, nuestro payaso de exportación nos dirá que su Buendía tiene bastante que ver con ese universo.
Pero decíamos: Composición tema (copy paste): Soy clown, tengo una sola máscara y me embola cuando se dice que los actores polifacéticos son buenísimos porque pueden componer a muchos, muchísimos personajes.
“Mientras hablabas pensaba en casos como Groucho Marx, Buster Keaton, Chaplin. La paradoja es que así como el actor es considerado bueno cuando puede hacer personajes completamente distintos, y se dice ahh, este es un genio, uh, todos los personajes que puede hacer, al clown se lo desvaloriza por tener una sola cara, sin saber que la fuerza del clown radica en el perfeccionamiento de su propio trabajo. Caso Keaton y sus caídas, caso su genialidad para la imagen, o la inigualable explotación del gag en Chaplin. Por eso siento que la obsesión del payaso radica en el perfeccionamiento de su acto. Los grandes clowns han repetido sus acciones años de años y las van purificando hasta un punto de virtud, que ya el público no tiene ninguna posibilidad de acceso a esa magia”.
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