Carlos Gorostiza y Agustín Alezzo: Vuelo a Capistrano


“Esta obra habla del destino, de la vida y de la muerte”

El dramaturgo y el director coinciden en que tras el disparador de la pieza teatral –la “actitud” organizada del viaje de las golondrinas– subyacen cuestiones existenciales, como la importancia de estar vivos y el lugar del hombre en el mundo.

Ya es un lugar común decir que la escena porteña es variada y prolífica. Por año, se estrenan en la ciudad cerca de 400 obras, en salas que abundan aquí y allá. La cartelera, salvo en verano, está superpoblada. Y así y todo, la sorpresa conserva su lugar, no sólo como atributo de las nuevas generaciones de creadores. Los que llevan años en esto también pueden ofrecer lo que nunca pasó, hechos escénicos comparables en espíritu a lo que en música representa un inédito, con cierta plusvalía inaccesible para los que recién comienzan. Es el caso de Vuelo a Capistrano, obra que estrenará el próximo viernes en Multiteatro (Avenida Corrientes 1283), y que juntará por primera vez en la cartelera a dos grandes del teatro nacional: Carlos Gorostiza, como autor, y Agustín Alezzo, en su rol de director. Podrá verse miércoles, viernes y domingos a las 22, y sábados a las 21.30 y 23.

La unión entre Alezzo y Gorostiza podría haberse concretado mucho antes, porque cuando se conversa con ellos se descubre que se conocen hace nada menos que cincuenta años, que han compartido reuniones y charlas y que se han cruzado más de una vez en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, que tienen un diálogo “fácil, agradable, fluido”, en palabras de Alezzo. Y que, por si fuera poco, se admiran mutuamente. Vuelo a Capistrano los conformará por primera vez como dupla teatral, aunque existe un antecedente televisivo: en 1987, Alezzo dirigió la famosa El pan de la locura para Canal 7, obra que considera “estupenda”. Cuando Gorostiza lo llamó por teléfono para proponerle la dirección de su último trabajo, le pidió que le enviara el texto y, tras la primera lectura, no lo dudó. “Me gustó mucho. Le dije netamente que sí, sin vueltas”, recuerda. Por su parte, Gorostiza se explaya en los motivos de su elección: “Agustín es de los buenos directores. Además, tiene una conexión estrecha con el teatro independiente. Eso influye porque hay un espíritu, un clima de trabajo”. Si antes no se habían juntado, añade el dramaturgo, es porque solía encargarse de la dirección de sus obras.

Más en Página/12

Elogios que se cruzan
El placer del texto
No se toman vacaciones

Comentarios

bea.fantografia@gmail.com ha dicho que…
excelente obra , muy bien dirigida , ajustada escenografia , puesta bella , sencilla y sin golpes bajos.
Extraordinaria composición de Fanego, transmite su problemática existencial de modo creible , desde las entrañas , sin estridencias.

Entradas populares de este blog

Andrea Gilmour

Raúl Baroni, Lorena Romanin y José Maldonado: Bernarda Alba al desnudo, Julieta y Julieta, y Estúpidamente Medea

Maruja Bustamante: Una forma más honesta