Yo no miento, y así me va

Una aguda indagación sobre la sociedad actual
La obra de Solana Landaburu apela al humor negro
Desde el comienzo, el espectador sabe dos cosas: que Bernardo, el encargado de un edificio de departamentos (excelente Daniel Ibarra), se ha ahorcado en el sótano, y que esta obra no es un simple apunte costumbrista, aunque finja serlo, sino una aguda indagación sobre la sociedad en que nos toca vivir, en constante lucha entre individualismo y solidaridad.
En su segunda obra estrenada (la anterior, dos años atrás, fue Oeste ), Solana Landaburu demuestra, una vez más, como autora y directora, que el teatro es su medio natural de expresión, con singular calidad de escritura, atento el oído al habla cotidiana y a sus repliegues más recónditos, donde se ocultan los verdaderos significados.
Más en La Nación
En el Payró, San Martín 766. Sábados, a las 21.
Comentarios