Lola Arias: Festival Ciudades Paralelas

Nota del 26 de noviembre
Salir de la claustrofobia del teatro
La directora y dramaturga argentina Lola Arias diseñó junto a su par alemán Stefan Kaegi este encuentro que piensa a una ciudad como escenografía o campo de juego y busca situaciones similares más allá de las formas de comportamiento local.
Ciudades Paralelas, diseñado entre la directora y dramaturga local Lola Arias y su par alemán Stefan Kaegi, es un festival que pone en escena espacios públicos, que piensa a una ciudad como escenografía o campo de juego. Así busca visualizar lugares que existen en todas las ciudades del mundo, por sobre toda forma de comportamiento local, como ocurre en fábricas, hoteles, shoppings y bibliotecas. Se trata éste de “un festival portátil”, como definen sus curadores, ya que no viajan ni artistas ni escenografías o técnicos, sino que son los conceptos que dan vida a sus obras los que se desplazan, recreándose en cada ciudad, con nuevos performers. Ya realizado en Berlín en septiembre pasado, Ciudades Paralelas tendrá lugar en Buenos Aires desde hoy hasta el 5 de diciembre (ver recuadro). Christian García (Suiza), Ant Hampton y Tim Etchells (Inglaterra), Dominic Huber (Suiza), Grupo Ligna (Alemania) y los argentinos Gerardo Naumann y Mariano Pensotti fueron los elegidos para crear obras de diverso formato para ser presentadas en un espacio público determinado. Entre ellas hay audio-obras, instalaciones y excursiones. Según le dice Arias a Página/12, el ciclo “surge de la necesidad de salir de la claustrofobia del teatro para mirar la ciudad: las obras están pensadas para un solo espectador o para todos los que entren en una estación de tren. Lo que se busca es alterar la ciudad”, define.
Así, entonces, la obra La Primera Internacional de los Shopping Malls, del colectivo Ligna, es un radio ballet que se realiza en un sho-pping: 80 espectadores recibirán una radio con auriculares para escuchar una grabación que dará instrucciones a los espectadores para hacer gestos o acciones en conjunto, como detenerse y cerrar los ojos, tocarse la nariz o caminar en cámara lenta. “El espectador observa y, a su vez, es el actor de una obra que también miran los paseantes del shopping”, describe Arias. Por su parte, A veces creo que te veo, de Mariano Pensotti, transcurre en la estación de tren Palermo, en Pacífico. Allí, según adelanta la curadora, “cuatro escritores escribirán sobre lo que ven en la estación como si fueran cámaras de vigilancia literaria. Y todo lo que escribirán se proyectará en pantallas que los viajantes verán, como si se asistiera a la escritura de una novela en vivo”.
–¿Cuál es el origen de Ciudades Paralelas?
–Queríamos hacer un festival diferente: en lugar de invertir todo el dinero transportando personas y escenografías, pensamos que era mejor transportar conceptos de ciudad en ciudad. En general, cuando un artista viaja a un festival está tres días mostrando una obra y luego se va. La obra se exporta y no se modifica según el contexto en que se presenta. La idea de este festival es que el artista se involucre con la ciudad al tener que rehacerla en un espacio nuevo y con performers diferentes.
Más en Página/12
Para anotar en la agenda
Comentarios