Horacio Peralta: El tiempo pasa


“Pongo todos mis sueños y fantasías”

Durante la dictadura militar, Peralta vivió el exilio en Panamá, Costa Rica y Francia. En París creó una compañía, Bululú Théâtre, que realizaba funciones en subtes. Y ahora al Centro de la Cooperación trae una obra inspirada en un amor de su infancia.

La charla se inicia con un sueño y termina con otro. Parece que hay cosas que se resuelven en el universo paralelo de la luz apagada. Sabe de eso Horacio Peralta, titiritero de cuarenta años de profesión. De a ratos le asoma la timidez, pero triunfan las ganas de contarlo: en la génesis de su nuevo espectáculo, El tiempo pasa (viernes a las 20 en el Centro Cultural de la Cooperación, Avenida Corrientes 1543), está una serie de capítulos oníricos engendrados por una historia de amor trunca. Lejana, infantil, pero no por eso menos intensa. Los sueños insistieron durante años, y finalmente Peralta se animó a contar “una historia de amor entre un títere y un recuerdo”. El suyo es un claro ejemplo de los muñecos como alter egos. Lo demostraba también El titiritero, su anterior espectáculo. “Pongo todos mis deseos y fantasías en esto”, reconoce.

Peralta vivió en París parte de su exilio por la dictadura militar. Allí, a los 36 años, comenzó a soñar con la mujer en cuestión. Era una compañerita del jardín y de la escuela, “linda, excelente alumna, la mejor de la escuela”, elogia. “Y encima cantaba bien”, añade, y los ojos se le pueblan de una voz lejana. Los capítulos fueron tres. “En el primero teníamos seis, ocho años. Estábamos jugando en el patio del jardín. ¡Me desperté con tanta felicidad! Tuve que llamar a mis amigos de Buenos Aires para tener noticias de ella. Al poco tiempo soñé que éramos un poquito más grandes. Estábamos andando en bicicleta y ella me decía que me quería”, relata. El último tenía un componente algo siniestro. “Eramos de nuevo chiquititos. Yo vi que tenía un granito negro en la nariz, del que le salían unos pelos enormes. Me desperté entre risas francas y frescas.”

–¿Y qué noticias consiguió? ¿La buscó finalmente?

–Sí. De grande la fui a ver. Terminamos siendo muy amigos. Le conté que siempre la admiré mucho. Y que estaba haciendo un espectáculo inspirado en ella. Lo de los sueños no se lo conté. Pero si ahora se entera, que se entere.

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