Haydeé Boetto: Malas palabras
Una historia llena de amor
Por Laura Pérez Diatto
La actriz Haydeé Boetto pasó por la Argentina para participar del Festival Internacional de Títeres con la obra Malas palabras, con la que desde 2001 hace giras por Latinoamérica.
En la obra, que fue estrenada en México y ya hizo escala en países como Costa Rica y Colombia, Boetto interpreta a Flor, quien se gana la vida como escritora.
Un día, mientras teclea en su vieja máquina de escribir, el sonido de una cajita de música la transporta a su infancia, a sus 10 años, época en que se enteró de que era adoptada. Ese recuerdo le da el pie para contar cómo se sucedieron los hechos.
La vida de Flor se despliega en un espacio de 2 x 2 metros en donde un puñado de objetos, algunos muebles, luces y música incidental recrean magistralmente el momento crucial en que Flor dejará de ser una niña. La iluminación puntual en el escenario refuerza la idea de recorte temporal.
Todos los personajes relacionados con ese momento tan importante de su vida están presentes virtualmente mediante una sinécdoque visual: los anteojos representan al padre, un pañuelo a la madre, un pompón peludo al Pelos –su compañero de juegos– y un abanico a la tía, personaje adulto que ayuda a los papás de Flor a tomar la decisión de comunicarle que es adoptada.
Su vecino, Benítez, es de alguna manera un personaje antagónico, pues teniendo padres biológicos, éstos no lo comprenden y vive castigado. Su relación con él está mediada por el teléfono, situación que acentúa la diferencia entre los dos mundos.
Pelos, el amigo fiel, logrará superar con éxito la indiferencia de Flor en los días de encierro (cuando se meta en su capullo para asimilar el golpe), confirmando que la amistad es un lazo más fuerte que las contingencias de la vida.
Gracias a Pelos, con quien juega a buscar palabrotas en el diccionario, Flor logrará superar este duro momento y aprenderá una importante lección: las malas palabras no son las palabrotas sino aquellas que se callan; las que debiendo decirse, no se dicen. Es importante que el relato lo haga una Flor ya adulta, pues de esta manera es posible comprobar que la niña Flor superó el trance y hoy vive su vida feliz.
En diálogo con Blog Teatro, Boetto manifestó su esperanza de volver a la Argentina: “Es un país con el que siempre he tenido vínculos afectivos y laborales y me interesa seguir en contacto para trabajar en proyectos conjuntos”.
¿Qué sensaciones te despierta esta obra?
Esta obra fue resultado de un trabajo que involucró el compromiso verdadero y amoroso de todo el equipo creativo. Es un montaje que lejos de buscar efectos en lo externo se dirige a la esencia sensible del espectador (grande y pequeño), para contar una historia sencilla y llena de verdad en la que todos podemos sentirnos identificados. La autora de este texto, Perla Szuchmacher, toma como punto de partida el tema de la adopción y lo convierte en vehículo para hablar de la identidad, la pertenencia, la amistad, el destino y el amor.
¿Qué te llevás de esta obra?
Me llevo la satisfacción de haber llegado a tantos y tan distintos espectadores, de regalarles una historia hecha para ellos desde el corazón, y recordar cada función junto con ellos que la auténtica fuerza de la vida siempre tiene que ver con nuestra propia verdad.
Malas palabras, de Perla Szuchmacher
Intérprete: Haydeé Boetto
Música original: Mariano Cossa
Escenografía: Macedonio Cervantes
Dirección: Perla Szuchmacher
Premio FILIJ de Dramaturgia El Mejor Teatro para Niños 2001.
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