Vestuarios


Los nenes con los nenes, las nenas con las nenas

Apenas terminado el Mundial, el deporte desembarca en uno de sus destinos menos visitados: el teatro argentino. Con dos obras que transcurren en dos vestuarios, uno de mujeres y uno de varones, Javier Daulte desnuda las internas, las intrigas y las miserias de todo equipo que tiene que salir a ganar o morir.

Justo cuando los estertores del furor mundialista se acallaron y la palabra vuvuzela dejó de estar en el centro del campo semántico universal, Javier Daulte estrenó Vestuarios. Una obra de teatro deportiva es toda una novedad, más aun hoy, voluntariamente alejada del oportunismo del que hubiera adolecido un mes atrás. Si bien el deporte constituye un subgénero en el cine que ha llegado a los extremos de explicar la unificación de una nación vía un juego de pelota (Invictus), en el teatro local esta temática permanecía casi inexplorada. Sólo algunas menciones fugaces, tangenciales, tímidas apariciones justificadas en usar al deporte para decir “otra cosa”. Pero nunca hasta ahora una indagación profunda de lo que se pone en juego con un deporte reglado y feroz.

Nada parecido a esto entonces, que para no simplificar las cosas, a falta de un solo equipo unificador, hay dos, uno femenino y otro masculino, que no van a enfrentarse, sino a componer dos obras de teatro separadas. Porque no es lo mismo un vestuario de chicas que uno de varones, y esto queda claro al ver los dos espectáculos, uno detrás del otro (aunque, hay que decirlo, cada uno funciona por separado). Hay también puntos en común: los dos equipos son de un club de Almagro, y practican un mismo deporte: el Lacross. Hablar de fútbol en Argentina hubiera sido redundante.

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Vestuario de hombres va los viernes a las 21 y sábados a las 23. Vestuarios de mujeres, los sábados a las 21 y domingos a las 20. En el Espacio Callejón Humahuaca 3759. Entrada: $ 50.

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