Yo amo a mi maestra normal


Recuerdos de infancia, a través de una maestra

El gran Juan Pablo Geretto, en una nueva creación

Un acto escolar en una escuela pública. Una maestra a cargo de la conducción. Un patio que se techa, un motivo para celebrar. La maestra comienza su discurso y con él da pie a que muchos recuerdos escolares lleguen a la cabeza de quien la escucha. El juego es intenso. El personaje desanda historias de su vida personal, de su actividad laboral, arma y desarma nuevas situaciones que involucran a algunos compañeros ficticios. Siempre, con una severa conducta, construye el mundo de un ser entrañable, que ha quedado muy marcado en la vida de cualquier espectador.

Juan Pablo Geretto, piadosamente, recupera sus recuerdos de infancia y los comparte con una platea que puede seguirlo con interés, divirtiéndose con ese anecdotario que pareciera nunca tener fin y con el que se siente sumamente involucrado. Esa maestra tiene los tics de las maestras de cada uno. Hay un mundo muy reconocible que, bien plantado en la escena, se proyecta con fuerza y abre el imaginario de quien observa y hasta conmueve.

Geretto sabe que si encuentra esa fibra en el espectador, el juego se ampliará notablemente. El simplemente está atento para decir la frase exacta o develar esa actitud esperada y, así, el ritmo de su experiencia nunca se detiene. Por el contrario, sus adeptos quieren escuchar más y más historias, porque ellas siguen provocando la atención y, también, la risa.

Más en La Nación

En el Multiteatro (Corrientes 1283).

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